Seguir una dieta es sinónimo de sacrificio y sufrimiento para muchas personas. Estas comienzan a llevar un nuevo patrón alimentario con un objetivo claro y con la idea de que tenga una fecha final en la que por fin se deje. Las dietas, normalmente, están asociadas a la restricción de diversos alimentos ya sea el objetivo bajar de peso y perder grasa o subir de peso ganando músculo, o simplemente hacer una alimentación equilibrada por motivos de salud.

Este hecho se agranda aún más con las típicas dietas calificadas de ‘milagro’ que prometen grandes resultados en poco tiempo. ¿El problema? Que estas no son sostenibles ni soportables por la gran mayoría de quienes se someten a ellas. Sobre todo porque normalmente implican un gran recorte de calorías y alimentos, y esto no ayuda a crear un hábito alimentario fácil de seguir en el tiempo. A ninguna persona le gusta comer alimentos que no le son especialmente atractivos, ni tomar siempre los mismos, ni pasar hambre.

Objetivos personales

Es por estas razones por las que la adherencia a la dieta es el factor fundamental que garantiza que se puedan conseguir los objetivos que cada persona se marque… y sin la necesidad de sufrir. Para lograr esta adherencia es importante que los nuevos hábitos alimentarios sean motivantes y resulten cómodos de seguir. Cuando estos provocan grandes cambios a los que es difícil adaptarse, seguir un plan dietético resulta costoso y puede llevar a que no se disfrute adecuadamente.

Una dieta que implique solo comer fruta, dificilmente generará adherencia
Una dieta que implique solo comer fruta, dificilmente generará adherencia

María Casas, dietista-nutricionista y divulgadora, es una de las muchas especialistas en el sector que asegura que la adherencia es “sin duda” el factor más importante para tener éxito cuando se sigue un plan nutricional. Destaca que “si una persona no puede seguir una dieta bien en el tiempo, al final no hay dieta”. Y es que, según la nutricionista, este factor tiene que primar por encima de los demás, pues es el que permite que cada persona no sufra ni vea como un sacrificio esta cuestión.

Otro dietista-nutricionista de gran recorrido y presencia en redes y medios de comunicación como Juan Revenga ya señalaba años atrás en su página web –en un artículo en el que comparaba varios tipos de dietas– que la adherencia es un elemento clave a tener en cuenta especialmente para mantener un nuevo hábito dietético. Indicaba que esta tiene especial relevancia sobre todo cuando se quiere mantener este en el largo plazo.

Si la dieta es perfecta, si una persona no la puede seguir bien en el tiempo, al final no hay dieta

Hay diferentes estrategias para lograr que un usuario se adhiera con éxito a una dieta y pueda progresar en ella. No obstante, la gran mayoría de los dietistas-nutricionistas señalan rotundamente un factor: la individualización. Buscar una personalización basada en cada individuo de manera que incluya los alimentos que le gustan, sus preparaciones favoritas y que se adapten a sus horarios y estilo de vida. Es por ello que las dietas preestablecidas en ocasiones se reparten sistemáticamente a todo el mundo por igual en algunos establecimientos y no cumplen con este principio de la individualización. Por ende, comprometen la adherencia a la dieta.

¿Cómo se logra la adherencia a una dieta?

De cara a conseguir que una persona se adhiera a un plan dietético, María Casas ha explicado a Alimente cuáles son las claves que utilizan los dietistas-nutricionistas que apuestan por la individualización: “Preguntar a cada persona qué es lo que le gusta comer, cuáles son sus particularidades dietéticas personales que no puede rechazar o que tiene muy arraigadas. Conocer a esa persona, preguntarle todo acerca de su entorno social, acerca de sus horarios, qué le gusta, qué no le gusta...”.

Para generar adherencia, un dietista podría mantener algún ultraprocesado en la dieta de manera esporádica.
Para generar adherencia, un dietista podría mantener algún ultraprocesado en la dieta de manera esporádica.

Casas señala además que en ocasiones es importante mantener algunos hábitos alimenticios para poder favorecer al resto en lugar de restringirlos y afectar negativamente: “Hay ciertas cosas que conviene mejor mantenerlas a expensas de hacer el resto mejor. Si introduces en la dieta algo que no le gusta, no lo va a tomar, y al final no va a cumplir con la dieta”. Es por ello que la nutricionista hace mucho hincapié en que lo importante es cambiar la manera de percibir el acto de seguir una dieta: “Si facilitas que sea una dieta agradable , deja de ser un compromiso y comienza a percibirse como algo saludable. De hecho, no genera esa relación dieta-pasarlo mal, sino dieta-estilo de vida”.

Al final se resume en adoptar un hábito alimentario saludable que resulte motivante, agrade y contribuya a cumplir los objetivos individuales de cada persona. Si algún factor dificulta que se pueda seguir una dieta, la adherencia se ve comprometida y a la larga no hay resultados.