Suena el despertador, te levantas de la cama, vas a la cocina y te preparas una buena taza de café. Este ritual se repite cada día en millones de hogares en todo el mundo. Un método para combatir el sueño y empezar con energía la jornada. Sin embargo, para algunas personas esta costumbre se transforma en pocos minutos en un auténtico calvario, pues un dolor de estómago intenso e irritante aparece sin avisar para acompañarles durante el resto del día. Este malestar también puede ir acompañado de acidez, cólicos, pérdida de apetito e incluso mareos. ¿A qué se deben estos síntomas tan extremos que provocan que abandonemos el consumo de café?

Olvídate de él por la mañana

A pesar del hábito que se ha extendido a lo largo y ancho del globo, el desayuno no es precisamente el mejor momento del día para tomar café. De hecho, su carácter estimulante es mucho menor por la mañana que durante el resto de la jornada. Según el canal de ciencias AsapScience, esto se debe a la hormona cortisol, responsable de aumentar el nivel de alerta en el organismo y que se genera a través del ritmo cardíaco.

Problemas gástricos del exceso de café. (iStock)
Problemas gástricos del exceso de café. (iStock)

Dicha hormona experimenta un gran aumento entre las 8 y las 9 de la mañana, por lo que si tomamos una taza de café en esa franja horaria nuestro cuerpo producirá menos cortisol, lugar que entonces ocupará la cafeína. Un impacto que, además, genera una resistencia natural a esta sustancia. Si necesitas un chute de cafeína para seguir despierto, mejor que sea entre las 10 y la 12 del mediodía.

Otro elemento a tener en cuenta es el estado del estómago, pues es muy habitual recurrir al café en ayunas. Este gesto, aunque parezca insignificante, resulta nocivo para la salud digestiva. ¿Sabías, por ejemplo, que el café es una bebida irritante? Su alto contenido en ácido clorogénico puede provocar cierta inflamación en las paredes del estómago, que se acentúa si no hay ningún alimento adicional en el estómago para controlar el impacto, o la producción de ácidos estomacales en exceso. Ambos síntomas contribuyen a la aparición de úlceras pépticas o gastritis, que van a su vez acompañadas de otros indicios como la acidez y el dolor estomacal, el hipo constante, los calambres estomacales, los vómitos, los mareos, el ardor de estómago o la irritación de los intestinos, además de su efecto laxante.

El café será mucho más efectivo si se consume entre las 10 y las 12 del mediodía

Sin embargo, a pesar de las situaciones expuestas anteriormente, este rechazo no siempre es consecuencia de los hábitos de consumo. El dolor de estómago también puede ser el resultado de una reacción alérgica a la cafeína, la intolerancia a la lactosa, la enfermedad de Crohn o el síndrome del intestino irritable. Para salir de dudas, los mejor es acudir al médico de cabecera lo antes posible. Así evitarás efectos indeseados.

Otras alternativas

Sea cual sea el diagnóstico, algunas personas necesitan un empuje extra cada mañana para poder empezar la jornada con energía y determinación. Si el café se ha convertido en un auténtico problema, existen otras alternativas que te ayudarán a hacer frente al sueño y, además, beneficiarán la salud de tu organismo. ¿Cuáles son las opciones más aconsejables?

  • Achicoria. El sucedáneo del café más popular y con el que comparte ese sabor tan característico. Sin embargo, la achicoria carece de cafeína y ofrece al comensal una serie de beneficios entre los que se encuentran su poder probiótico para el tratamiento de las afecciones digestivas, la reducción de los niveles de colesterol y sus propiedades antiinflamatorias. Además, su carácter estimulante es mucho más suave que el del café, ya que no provoca esas subidas y bajadas propias de los elementos excitantes de la cafeína. Eso sí, para que el efecto sea inmediato, primero hay que someterse a una desintoxicación de cafeína.

  • Agua de coco. Además de no tener prácticamente ninguna caloría, el agua de coco contiene mucho potasio, un mineral que regula los latidos del corazón, facilita el funcionamiento del sistema nervioso y mejora la función muscular. Al contrario que el café, también se utiliza para tratar dolencias estomacales pues es un tónico digestivo de lo más efectivo.

  • Infusiones de hierbas. Un grupo de científicos de la Universidad de Northumbria (Reino Unido) realizó pruebas con extracto de guaraná, ginseng y eleuterococo para demostrar su eficacia a la hora de mejorar la actividad física y mental del individuo. Este experimento dejó resultados de lo más satisfactorios. Las sustancias activas que incluyen en su composición adaptan el cuerpo al estrés y son de gran ayuda en el tratamiento contra la fatiga.

  • Café de cereales. Elaborado a base de una mezcla de cebada, centeno y malta, esta alternativa está libre de cafeína y tiene el poder suficiente para proporcionar energía al individuo sin ser demasiado excitante. Su sabor y aroma son mucho más agradables que el del café original, destaca por su alto contenido en fibra y es adecuado para cualquier momento del día pues al no tener ese componente adictivo no interfiere en el descanso.

  • Zumos y batidos energéticos caseros. Este tipo de bebidas poseen teína, una sustancia procedente del té y más saludable que la cafeína. La mejor opción son los zumos verdes que actualmente son tendencia y que combinan verduras de hoja verde con frutas. Estos son una buena forma de empezar el día, pues su combinación de vitaminas, minerales y azúcares aportan la energía necesaria para despertarte.

  • Cacao. Si su delicioso sabor no te convence, que sepas que el cacao es rico en teofilina y teobromina, dos sustancias que también ayudan a ponerse en estado de alerta. Además, destaca por sus propiedades antidepresivas, estimuladoras y antioxidantes. Con dos cucharadas de cacao en polvo disueltas en leche tendrás la cantidad perfecta para comenzar el día por todo lo alto. Eso sí, evita esta combinación por la noche o no conseguirás coger el sueño.