A la hora de valorar si uno se encuentra en su peso ideal, más que a nivel estético, nos referimos a nivel de salud. ¿Vale con mirarse al espejo? ¿Puede la báscula ofrecer una información fiable para saber el estado en el que nos hallamos? ¿Cómo podemos saber cuánta grasa tenemos y si está en unos indicadores saludables? Estas son algunas de las preguntas comunes que muchas personas se hacen y que Alimente trata de responder con la ayuda de profesionales de la nutrición y la alimentación.

La actividad física influye

Cuando una persona quiere tratar de medir su peso y averiguar si se encuentra en un estado saludable, esta tiene que tener en cuenta si realiza ejercicio físico o si es una persona sedentaria. Especialmente cuando utiliza el espejo o la báscula como referente. Así lo ha explicado la dietista-nutricionista María Casas, quien cita la fórmula del Índice de Masa Corporal (IMC) como “una forma muy gráfica y objetiva de ver en qué valor te encuentras”, sobre todo cuando se trata de personas que no practican ejercicio ni ningún tipo de deporte.

Un deportista puede arrojar sobrepeso si se limita a calcular su IMC teniendo en cuenta edad, sexo, peso y altura

El IMC ofrece unos valores en los que se tienen en cuenta edad, sexo, peso y altura. No obstante, como Casas ha mencionado, existe el mítico dicho de que “la grasa pesa menos que el músculo, aunque en realidad no es así. Cuando realizas actividad física tienes una reserva de glucógeno que capta agua y eso hace que tu peso aumente. Al final nos movemos con pesos más altos pero que tienen porcentajes de grasa menores y porcentajes libres de grasa mayores". Con esto, la nutricionista ha querido ilustrar que una persona deportista puede obtener sobrepeso utilizando dicha fórmula. No obstante, dicho resultado puede ser en alguien que posee una elevada cantidad de masa muscular y glucógeno (energía que emplea el músculo y que absorbe una mayor cantidad de agua) y no de grasa, y que tenga unos indicadores de salud positivos.

Hay diversas maneras de medir el peso.
Hay diversas maneras de medir el peso.

“Si una persona es deportista o practica algún tipo de actividad física, tendrían que valorarse más medidas antropométricas como el perímetro de la cintura, de los bíceps o del pecho. Estos permiten obtener datos objetivos y sobre todo cuantificables y medibles periódicamente”, ha asegurado la experta en nutrición.

Peso y porcentaje de grasa ideal

Casas ha indicado a Alimente que las personas que no practican ejercicio físico sí pueden fiarse del IMC. Según ella, para este sector de la población, dicha fórmula “suele aportar datos representativos y un valor bastante objetivo para ver los rangos en los que se encuentran y observar si tienen infrapeso o sobrepeso”. La nutricionista ha argumentado que esto es así porque en los individuos que no realizan deporte, suele ser proporcional el pesaje con el nivel de grasa que poseen. Esto se debe a que apenas tienen masa muscular, por lo que conocer el peso sí puede ser una medida cuantificable para ver el estado en el que cada uno se encuentra.

No obstante hay que prestar atención a cada caso. Estos suele ocurrir con las personas delgadas que dicen que tienen un metabolismo rápido y que aseguran que nunca engordan. Pueden poseer una gran cantidad de grasa en su organismo y el IMC puede determinar que no tengan sobrepeso, pero su salud pueda estar en peligro.

Una persona musculada puede pesar más que otra y tener mucha menos grasa.
Una persona musculada puede pesar más que otra y tener mucha menos grasa.

Cuando una persona quiere saber si está en su peso ideal o si tiene demasiada grasa, hay que tener en cuenta los factores ya mencionados: los kilogramos que cada persona posea pueden ser diferentes en función de si se tiene un mayor porcentaje de masa muscular o se cuenta con una elevada cantidad de lípidos en el organismo. No es lo mismo un individuo de 80 kilos con un 10% de grasa en el cuerpo que el que tiene un 25%. Ambos pesan lo mismo, pero la salud del segundo puede estar en mucho más riesgo que la del primero.

Según el sexo

Casas ha señalado que “los valores de porcentajes de grasa saludables en hombres y mujeres son diferentes”. Según la teoría y en opinión de esta experta, “los hombres deberían tener entre un 10% y un 15% de grasa respecto al total del peso, mientras que en mujeres debería estar entre un 15% y un 20%”. Para poder conocer dichos datos, se pueden utilizar básculas especiales que se suelen encontrar en clínicas de nutrición y alimentación o se pueden medir los pliegues cutáneos con un plicómetro.

En conclusión, para conocer el peso ideal de una persona, el IMC puede ofrecer datos que indican si se está por encima o por debajo de lo acorde a la edad, sexo y altura de cada individuo. Este valor resulta especialmente interesante en aquellos que no practican ejercicio ya que normalmente su peso irá muy ligado a la grasa total que posean. La cosa cambia en personas deportistas, cuando la medición exacta del porcentaje de estos lípidos por parte de herramientas profesionales se convierte en un baremo más útil para conocer la situación real.