El estado de ánimo no es el mismo todos los días. Hay épocas en que estamos más deprimidos, más cabizbajos, con flaqueza emocional y, por tanto, de peor humor. Aunque dicho estado depende de las circunstancias personales, de la propia genética, del entorno, del estado físico o incluso del clima, parece ser que también está estrechamente relacionado con la alimentación. Es la conclusión a la que ha llegado un estudio, llevado a cabo por un equipo de la Universidad de Binghamton, en Nueva York (Estados Unidos), en el que se analizó la relación entre el tipo de dieta y el estado de ánimo. Comprobó que los adultos mayores de 30 años que tomaban menor cantidad de carbohidratos y mayor de frutas tenían menos depresión y ansiedad.

Quienes toman menor cantidad de carbohidratos y mayor de frutas tienen menos depresión y ansiedad

Esto se debe a que la fruta es rica en antioxidantes, cuya función es la protección del cerebro, mientras que los carbohidratos promueven la producción de serotonina, una hormona que siempre ha estado asociada a la depresión, sobre todo cuando sus niveles son bajos. Dicho estudio también constató que quienes ingerían comida rápida más de tres veces a la semana eran más propensos a sentir angustia mental. La razón es que este tipo de alimentos son generosos en grasas saturadas, las cuales generan una respuesta inflamatoria en el organismo y esta, a su vez, incrementa la depresión y la ansiedad.

Por tanto, influye en el estado de ánimo y, por ende, en nuestro bienestar emocional. Aunque hay algunos que promueven estados de ánimo negativos, también existen otros que favorecen los positivos y proporcionan felicidad. Veamos algunos ejemplos.

Frutos secos

Lo frutos secos, como las nueces, las almendras o los anacardos, contienen buenas cantidades de magnesio. Dicho mineral contribuye a la producción de serotonina, también conocida como la 'hormona de la felicidad'. Esta se encarga de regular el estado de ánimo, de controlar el estrés y la ansiedad y de inhibir la ira y la agresividad. Además, estos frutos son generosos en triptófano, un aminoácido esencial que también estimula la producción de serotonina.

Los frutos secos ayudan a mejorar el ánimo.
Los frutos secos ayudan a mejorar el ánimo.

Chocolate y derivados

Seguro que más de un lector ha recurrido en algún momento a la ingesta de chocolate para mitigar la debilidad emocional o la tristeza. No resulta extraño, pues cuando se produce un 'bajón' emocional, descienden los niveles de serotonina y aumenta la insatisfacción, por lo que para compensar el organismo pide azúcar y chocolate. Y resulta que este tipo de dulces promueven, como consecuencia del placer gustativo que proporcionan, la producción de endorfinas, las cuales inhiben la sensación de dolor y causan bienestar y placer. A lo que se añade que también contienen triptófano, que, como se ha apuntado, está estrechamente relacionado con la producción de serotonina y, por tanto, con la mejora del ánimo.

Legumbres

Las leguminosas son una fuente extra de vitaminas del grupo B y minerales, principalmente hierro y magnesio, los cuales aportan la energía necesaria para afrontar el día con las pilas cargadas. Dentro de este nutrido grupo destacan los garbanzos, pues tienen un alto contenido de triptófano, de ácido fólico, que frena la irritabilidad, y de sales de litio, que son un antidepresivo natural. Igualmente, las lentejas aportan generosas cantidades de hierro, que da energía, y de magnesio, que, además de ayudar a producir serotonina, mejora la tensión nerviosa.

Lácteos

Los lácteos no solo constituyen una gran fuente de vitaminas A y B, de minerales (sobre todo calcio y fósforo) y de proteínas, sino que además contienen aminoácidos esenciales, entre ellos fenilalalina. Dicho aminoácido tiene un efecto antidepresivo, pues es coadyuvante del incremento de los niveles de endorfinas, responsables de la sensación de bienestar.

El yogur contiene Lactobacillus —bacterias utilizadas para la fermentación— que, tal y como apunta el estudio realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia (Estados Unidos), parece ser que afectan al estado de ánimo y, por tanto, ayudan a prevenir trastornos afectivos. Por su parte, la leche contiene vitamina D, la cual parece ser que interfiere en el estado de ánimo. De este modo, cuando los niveles de dicha vitamina son deficitarios, hay más posibilidades de tener ánimos depresivos. A esto se añade que este tipo de lácteo también contiene triptófano, que le confiere propiedades relajantes.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Huevos y pescados

Tanto el huevo como los pescados son ricos en vitaminas, en minerales y en proteínas de alta calidad y, por tanto, constituyen parte fundamental de una dieta saludable. Pero, además, contienen triptófano, fenilalalina y ácido fólico, que, como hemos señalado, son componentes relacionados con la mejora del estado de ánimo, con la fortaleza emocional y, por tanto, facilitadores del bienestar.

Todas estas frutas tienen mucha dopamina. (iStock)
Todas estas frutas tienen mucha dopamina. (iStock)

Frutas

Las frutas ricas en vitamina C, como la fresa, el kiwi o la naranja, son grandes aliadas de un buen estado de ánimo. Esto se debe a que dicha vitamina, además de ser antioxidante y de reforzar el sistema inmunitario, ayuda a la producción de serotonina, que, como se ha señalado, es esencial para sentirnos bien anímicamente.

Por su parte, la ciruela, el aguacate, el plátano o la piña también pueden hacer mucho por el bienestar anímico, pues son ricas en triptófano. Además, ayudan a conciliar el sueño.