La obsesión por lucir un cuerpo delgado y esbelto a veces desemboca en prácticas nocivas para la salud. Como bien es sabido por todos, este objetivo de verse mejor es totalmente viable si consumes productos frescos y naturales, acompañados de una rutina de ejercicios adecuada. Así de fácil. Sin embargo, son muchas las personas que recurren a dietas 'milagrosas' que prometen una rápida bajada de peso, la mejora de ciertas enfermedades o el aumento de la vitalidad y la autoestima, entre otros supuestos logros. Pero ¿realmente son tan eficaces? Los expertos no dudan en criticarlas duramente, ya que fomentan un estilo de vida plagado de carencias nutricionales.

Por ejemplo, ¿has oído hablar de la dieta HCG? Pues combina una alimentación diaria de apenas 500 calorías con un tratamiento basado en la hormona gonadotropina coriónica humana. Esta se produce durante el embarazo y se encarga de proporcionar al feto las reservas de grasa del cuerpo. No obstante, aquellos que la siguen no tienen un bebé creciendo en sus entrañas, sino que la utilizan para perder peso. En su lugar, las autoridades sanitarias alertan de la posible formación de cálculos biliares, coágulos o el síndrome de hiperestimulación ovárica.

¿Es necesario recurrir a estos métodos? Al parecer muchos piensan que sí, la oleada de dietas nocivas para la salud ha aumentado considerablemente en los últimos años; llegando incluso a recibir publicidad gratuita e indiscriminada de algunas personalidades del mundo del deporte, el cine, la literatura o la televisión. ¿Qué otros regímenes debemos evitar a toda costa?

Foto: iStock.
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Jugando con la tentación

La cantante Rihanna, las actrices René Zellweger y Catherine Zeta-Jones o la estrella de la telerrealidad Kim Kardashian son solo algunas de las celebrities que se han manifestado a favor de la famosa dieta Atkins. Y no es para menos, ya que permite comer grasas y elimina prácticamente todas las verduras. Sospechoso, ¿verdad? Lo único que hay que hacer es mantener a raya los carbohidratos y sustituirlos por el consumo equilibrado de fibra, proteínas y grasas saludables.

Lamentablemente, no es oro todo lo que reluce. Sin ir más lejos, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria apunta directamente a los riesgos para la salud que la acompañan, como el aumento del colesterol en sangre, la halitosis, el estreñimiento, la sobrecarga del riñón o el incremento de posibilidades de padecer una enfermedad cardiovascular.

La famosa dieta Dukan puede provocar alteraciones nutricionales, somáticas, psicológicas u hormonales

Muy similar, aunque no tan estricta, es la dieta Dukan, que se compone de cuatro fases y es muy rica en proteínas. Este exceso puede parecer beneficioso para el organismo, pues incluye alimentos tan saludables como el pescado, los huevos, la carne de ave o la leche y sus derivados; sin embargo, organismos especializados como el Ministerio de Sanidad y Consumo o la Agencia Francesa para la Seguridad Alimentaria alertan de las alteraciones nutricionales, somáticas, psicológicas u hormonales que puede generar. Siendo además especialmente peligrosa para aquellos que sufren problemas de hígado o de riñón.

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¿Potitos, alcohol o sirope de arce?

El alimento predilecto de los niños menores de seis años es también el favorito de famosos de la talla de Jennifer Aniston, Madonna o Gwyneth Paltrow. Su dieta diaria está compuesta por un total de catorce potitos y una cena a base de verduras. Además de ser muy monótono y fomentar una pérdida inmediata –y arriesgada– de peso, este régimen provoca debilidad y fatiga muscular, malestar general o un efecto rebote que al final resulta contraproducente para el paciente. Y es que resulta obvio que las necesidades nutricionales de un bebé no son las mismas que las de un adulto, al igual que el consumo de energía.

Otro método basado en un ingrediente en exclusiva es la dieta del sirope de arce. Sus seguidores defienden que tiene efectos desintoxicantes y que acelera el metabolismo. Solo hay que alimentarse tres o cuatro días a base de este edulcorante natural, diluido en agua con limón y cayena. A este le siguen otros tres días de dieta vegetariana, para después volver a la mezcla anterior. ¿Funciona? Beyoncé, Naomi Campbell, Mariah Carey y Jared Leto así lo aseguran, pero los nutricionistas tildan de peligroso y aburrido un régimen capaz de destrozar el hígado de sus admiradores.

Sin embargo, ninguna dieta es tan disparatada e imprudente como la célebre alcohorexia, es decir, dejar de comer para poder beber alcohol sin preocuparse por el aumento de peso. Casos de desnutrición, desarrollo de enfermedades hepáticas, efectos neurotóxicos o el deterioro y la muerte de neuronas son algunas de las consecuencias, según datos del Instituto Suizo. Se trata de una dieta que afecta sobre todo a jóvenes obsesionados con la delgadez y que suele desencadenar trastornos alimentarios de suma importancia.

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Aliméntate como en el espacio

Son muchos los niños que sueñan con conquistar el espacio cuando son mayores. No obstante, en la mayoría de ocasiones este deseo cae en saco roto. Como también debería hacerlo la idea de seguir la dieta que lleva su nombre y que utilizan los pilotos de la NASA durante sus misiones. Esta no permite rebasar las 500 kilocalorías diarias, siempre a base de alimentos proteicos y distribuidos en tres comidas. Un hábito que resulta muy estresante para el organismo, provocando además ansiedad, irritabilidad y una alteración del metabolismo muy alarmante.

Y finalizamos este recorrido con la dieta del delfín. Al igual que el mamífero cetáceo que sirvió a su creador como fuente de inspiración, sus seguidores se alimentan de agua del mar, rica en minerales y fuente de hidratación que favorece la pérdida de peso. Lamentablemente, solo se informa de sus ventajas, ni rastro de las intoxicaciones, los problemas gastrointestinales y renales, los desequilibrios de electrolitos o el aumento de la hipertensión que también se le asocian.