A pesar del aumento de la demanda, todavía existen muchos propietarios de restaurantes que se niegan a permitir la entrada de perros en su establecimiento. La higiene, la seguridad, el ruido o la opinión en contra de parte de la clientela son algunos de los factores que influyen en dicha decisión, muchas veces amparada en la legislación vigente. Sin embargo, “la normativa europea dice que los animales domésticos, incluidos los perros, no deben tener acceso a los lugares donde se preparan, manipulan o almacenan los alimentos: no especifica la exclusión de animales de las áreas donde se sirve comida, como puede ser el comedor de un restaurante”, especifica la consultoría en seguridad alimentaria SAIA.

Bajo esta premisa, ¿realmente es tan arriesgado dejar que los perros acompañen a sus dueños durante el almuerzo? Siempre que estos estén desparasitados, vacunados y se comporten con educación (tarea del dueño), no deben considerarse una amenaza para la salud pública. Sin olvidar las muchas ventajas empresariales que también suelen acompañar al negocio cuando este se suma al movimiento 'dog friendly'. ¿Qué pautas se deben seguir para ejecutar el cambio?

Nada de contacto con los alimentos

(iStock)
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En la mayoría de puntos de España, la ordenanza municipal pone a disposición de los propietarios decidir el acceso de animales a sus instalaciones, al igual que en otros países como Alemania, Francia o Italia. Como ya hemos visto anteriormente, los locales que permiten la entrada a perros se suelen ver recompensados económicamente, ya que esta lanza a favor de la inclusión aporta una dosis extra de fidelidad en su clientela. Un negocio 'dog friendly' promueve una imagen positiva, basada en el amor hacia los animales y la empatía, genera un buen clima y está abierto a la captación de nuevos clientes, ansiosos por encontrar un lugar de confianza donde llevar a su amigo canino. Eso sí, siempre tendrán a una parte del público en contra, claro está.

Los animales nunca deberían entrar en áreas de manipulación de alimentos, donde pueden darse contaminaciones

“Los animales nunca deberían entrar en áreas de manipulación de alimentos, donde pueden darse contaminaciones, pero que su presencia en la sala, más que un problema de higiene, es una cuestión de tolerancia por parte del resto de comensales”, añaden desde la consultoría SAIA. Además, tal y como recuerda Marta Trias, técnico de la consultoría alimentaria Seguretat Alimentària i de l’Aigua, existen otros factores de riesgo mucho más peligrosos que la presencia de animales en el comedor como, por ejemplo, la ruptura de la cadena de frío, la contaminación cruzada o la entrada de personas ajenas en la cocina.

Ante esta situación, los expertos recomiendan seguir una serie de pautas de higiene para así mantener unos estándares de seguridad alimentaria en el local sin prohibir el ingreso a ningún tipo de cliente. Que los perros vayan siempre sujetos con correa, que el personal se abstenga de tocarlos, utilizar recipientes específicos para los animales, colocar las mesas lo más alejadas de la cocina, limpiar el local de manera exhaustiva al acabar el servicio o contratar un seguro de responsabilidad civil son solo algunos de ellos.

Dónde comer con tu amigo canino

El Perro y la Galleta.
El Perro y la Galleta.

  • El Perro y la Galleta (Calle de Claudio Coello, 1). Este conocido restaurante situado muy cerca del parque del Retiro no solo prepara unas deliciosas berenjenas rebozadas en galleta de Madrid, sino que también permite la entrada de perros durante todo el día. Un local íntimo, hogareño y con cierto aire sofisticado. No dejes de probar las croquetas de queso de cabra y frutos secos, el steak tartar de buey con papas hilo y los dumplings de pollo, langostinos y verduritas.

  • Fellina (Calle de Caracas, 21). Y seguimos en la capital para recomendar este restaurante italiano de nuevo cuño y del mismo propietario que otros reconocidos establecimientos como Le Cocó y El Columpio. Pizzas, carpaccios, focaccias, lasaña, pasta fresca, tiramisú… Disfruta de los mejores platos de la cocina italiana en compañía de tu fiel amigo.

  • Espai Joliu (Carrer Badajoz, 95). Viajamos hasta Barcelona para visitar este Plant Concept Store, un espacio pensado para los amantes de la naturaleza que combina las cualidades de una cafetería, una tienda y una galería de arte. Y además permite la entrada a animales. Reserva el próximo domingo para ir de brunch junto a tu perro a este lugar tan especial.

Entredogs Café.
Entredogs Café.

  • Entredogs Café (Carrer d'Alfons XII, 94). Sin embargo, si quieres que tu mascota se sienta como en casa, no dudes en acudir a este café bar creado exclusivamente para los perros en la Ciudad Condal. “Sus acompañantes podrán compartir, aprender y convivir con sus fieles compañeros de cuatro patas saboreando una suculenta oferta culinaria, poco tradicional y con productos de proximidad y temporada”, explican en su página web. Además, organizan eventos, charlas, jornadas proadopción y excursiones al aire libre.

  • El Boca a Boca (Calle San José, 16). Uno de los mejores restaurantes 'dog friendly' de Oviedo. Sus propietarios cuidan a tu mascota como si de un cliente convencional se tratara. Les reciben con un cuenco de agua y comida en la puerta, mientras que a sus dueños les ofrecen una experiencia gastronómica donde la comida casera asturiana es la principal protagonista.

  • Toby Eats the World (Calle Almirante Lobo, 2). El primer restaurante 'pet friendly' de Sevilla abrió sus puertas el pasado mes de febrero y desde entonces se ha convertido en uno de los locales de referencia de la ciudad. Gracias además a una carta llena de sabor y originalidad, basada en un nuevo concepto de cocina italoamericana. Destacan el hummus afgano con guacamole, las pizzas 'enrolladas' o las patatas maltesas.