Para aquellos que todavía no lo conozcan, el glutatión es una proteína que producimos de manera natural y cuya función principal es proteger cada una de las células, tejidos y órganos que forman parte del cuerpo humano. Está compuesto por tres aminoácidos, conocidos como glicina, glutamato y cisteína, y se encuentra dentro de cada una de nuestras células. Esta increíble combinación lo convierte en el antioxidante más poderoso de nuestro organismo; de hecho, algunos expertos se refieren a él como el 'antioxidante maestro'.

“Los antioxidantes son cruciales para eliminar los radicales libres del cuerpo. Los radicales libres son básicamente partículas muy reactivas que atacan a todas las células, dañando todo lo que tocan. La mayoría se originan durante el proceso del metabolismo, pero también se pueden generar por la exposición a toxinas, radiación y metales tóxicos”, asegura el doctor Joseph Mercola, miembro del American College of Nutrition. Debido a este carácter tan destructivo, las células poseen una red de defensas pensada exclusivamente para neutralizarlos, entre las que se encuentra el glutatión. ¿Qué otros beneficios acompañan a esta sustancia?

Así trabaja el antioxidante maestro

Como acabamos de ver, la función principal del glutatión es proteger las células y las mitocondrias de los radicales libres, la oxidación y la peroxidación. Problemas que van aumentando a medida que envejecemos, y es que la edad también afecta a la capacidad de nuestro cuerpo para producir glutatión.

Células bajo el microscopio. (iStock)
Células bajo el microscopio. (iStock)

Así, el consumo de este antioxidante es un recurso muy habitual en los tratamientos relacionados con el párkinson, el alzhéimer, las enfermedades coronarias, las afecciones inflamatorias o la debilidad y la fatiga muscular. ¿Qué otros trastornos han encontrado en el glutatión a su mejor aliado?

  • Problemas neurológicos. Los bajos niveles de glutatión suelen asociarse con algunos trastornos neurodegenerativos como, por ejemplo, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Lou Gehrig, la atrofia muscular espinal o las ya mencionadas enfermedad de Alzheimer y de Parkinson. De esta forma, si el paciente mantiene el glutatión a un nivel óptimo, las posibilidades de padecer dichas dolencias disminuyen.
  • Colesterol. La presencia de glutatión en el organismo combate la oxidación de los ácidos grasos presentes en el torrente sanguíneo. Esta acción retrasa el proceso de formación de placas en las arterias, una de las causas principales de los problemas de corazón, los derrames cerebrales y, por supuesto, el colesterol.
  • Atracción. Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha revelado que el glutatión puede afectar al atractivo sexual de los individuos. El experimento demostró que los niveles celulares de esta proteína durante el crecimiento influyen notablemente en la apariencia que estos tendrán en la edad adulta, supuestamente mucho más seductora.

La función principal del glutatión es proteger las células de los radicales libres y la oxidación

  • Toxicidad. Tal y como explica la Epic Science Society, el glutatión es un agente de defensa contra la toxicidad por xenobióticos, es decir, protege el organismo de los daños provocados por el consumo de fármacos, drogas, contaminantes ambientales y agentes cancerígenos.
  • Enfermedades pulmonares. Este importante antioxidante es famoso por inhibir la producción de la mayoría de citoquinas inflamatorias, muy relacionadas con la salud de nuestros pulmones. “Prácticamente todas las enfermedades pulmonares son causadas por una inflamación excesiva de los pulmones. En muchas de estas enfermedades, restaurar el glutatión a niveles más saludables confiere protección a dichas enfermedades, alivia los síntomas y promueve su curación”, añade la Epic Science Society.
  • Embarazo. El papel del glutatión durante el desarrollo del feto y la placenta es fundamental. Esta proteína actúa para neutralizar los contaminantes antes de que lleguen al bebé. De hecho, son muchas las complicaciones durante el embarazo que se relacionan con un déficit de glutatión.

¿Dónde podemos encontrarlo?

Son muchos los alimentos que contienen cantidades significativas de glutatión. Según los expertos, la mejor opción son todos aquellos ingredientes ricos en aminoácidos que incluyen azufre en su composición como, por ejemplo, las frutas y los vegetales frescos, pues una vez cocinados sus valores se hacen prácticamente insignificantes. Las espinacas, la sandía, el pomelo, los espárragos, el aguacate, las fresas, la calabaza, el brócoli, la coliflor, las nueces, el ajo y los tomates son los que tienen un nivel más elevado de glutatión por porción.

Foto: iStock.
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La curcumina, el pescado, las aves de corral, la carne roja y la hierba conocida como cardo lechero también son una fuente excelente de este compuesto antioxidante. Sin embargo, “los mejores alimentos en general para maximizar el glutatión es la proteína de lacto suero de alta calidad. Debe ser lacto suero prensado en frío hecho de leche de vacas alimentadas con pastura y libre de hormonas, productos químicos y azúcar”, asegura el Dr. Mercola en su página web oficial.

No obstante, a pesar de los alimentos que incluyen glutatión en su composición, algunas personas deben recurrir a suplementos ya que existen multitud de factores que agotan las reservas de esta proteína en el organismo, aumentando así las probabilidades de sufrir las enfermedades antes expuestas. El tabaco, el estrés, las infecciones, la práctica intensiva de deporte o la contaminación ambiental son solo algunos de ellos.