A pesar de que las algas han marcado tendencia en el mundo de la gastronomía, son muchas las personas que todavía se muestran reacias a su consumo. Su origen, el sabor tan peculiar que comparten y la presencia en el mercado de verduras igual de saludables son algunos de los motivos que han propiciado este rechazo. No obstante, es importante recordar que algunas especies marinas son auténticas bombas de salud, como es el caso del alga fucus, cuya propiedad principal es quemar grasas e impedir la formación de los clásicos nódulos de la celulitis. Además, forma parte de los complementos nutricionales que ayudan a mejorar el rendimiento físico de la actividad deportiva.

El fucus es un alga de color pardo muy similar a las que flotan en la superficie del mar todos los veranos. Sin embargo, este ejemplar en particular procede de las zonas costeras del Mar del Norte y de los océanos Pacífico y Atlántico, aunque también es posible encontrarlo en las aguas mediterráneas más frías. Es en este ambiente donde se gestan todas esas propiedades nutricionales que lo han convertido en uno de los alimentos más saludables del momento.

Un alga 'milagrosa'

Debido a su gran cantidad de vitaminas, minerales y proteínas, el fucus es capaz de aliviar multitud de trastornos de manera natural y efectiva. Por ejemplo, entre sus componentes destacan la fibra, la vitamina C, los polifenoles y otros fitoquímicos como la clorofila, los carotenoides y la luteína, los mucílagos -un tipo de fibra soluble de naturaleza viscosa- y minerales como el yodo, el sodio, el calcio, el fósforo, el hierro y el magnesio. Esta increíble combinación de nutrientes influye de manera positiva en un sinfín de dolencias que afectan a la salud del organismo. ¿Para qué se usa el alga fucus?

Foto: iStock.
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  • Acelera el metabolismo. Este alimento de origen marino nos ayuda a aumentar el gasto energético, una cualidad que potencia la pérdida de peso con mayor facilidad. Además, es de gran utilidad para aquellas personas que sufren fatiga de manera habitual, padecen estreñimiento o retención de líquidos. También posee la capacidad de eliminar el apetito y un fuerte efecto saciante.

  • Combate la celulitis. La celulitis es un trastorno relacionado con un metabolismo lento. Por lo tanto, consumir fucus como suplemento puede ayudar a disminuir su presencia en el organismo, siempre y cuando también se practique ejercicio físico regular y se siga una dieta sana y equilibrada.

  • Se utiliza contra el hipotiroidismo. Su alto contenido en yodo lo convierte en un elemento indispensable en los tratamientos contra el hipotiroidismo, pues actúa como estimulante de la glándula tiroides cuando esta funciona a bajo rendimiento. Eso sí, los expertos no aconsejan su consumo si el paciente ya toma hormonas tiroideas.

  • Cuida la piel. Entre sus muchos compuestos encontramos el fucoidan, un polisacárido extraído de este tipo de algas marinas que promueve la retención de colágeno, disminuye el grosor de la piel y mejora su elasticidad, siendo así un estupendo aliado contra el envejecimiento.

Debemos consumir un máximo de 650 gramos diarios, repartidos entre las comidas principales

  • Potente desinfectante. Siguiendo con sus efectos sobre la piel, y aunque normalmente se utiliza a nivel subcutáneo, el fucus también tiene propiedades desinfectantes y bactericidas, acabando así con las heridas superficiales, las úlceras, los eccemas y otras dolencias de la epidermis.

  • Regula el ciclo menstrual. “Las mujeres cuentan con una virtud añadida si toman fucus como suplemento: su capacidad para equilibrar las hormonas. Los dolores e irregularidades menstruales suelen tener como causa un exceso de estrógenos. En este sentido, el fucus tiene el poder de reducir estos niveles a la vez que aumenta los de progesterona. Así conseguimos regular el ciclo menstrual de manera natural”, aseguran desde el portal Mejor con Salud.

  • Reduce el colesterol. La combinación de fucoidan, ácido algínico y alginatos de sodio también puede reducir los niveles altos de colesterol y glucosa en sangre. Y es que estas sustancias tienen el poder de absorber grandes cantidades de líquido, que se transforma en una especie de gel que 'envuelve' el colesterol, favoreciendo además su expulsión a través de las heces.

  • Alivia el dolor de las articulaciones. Sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas actúan de inmediato para mermar la inflamación y el dolor de las articulaciones causado por enfermedades como la artritis reumatoide. Además, el caroteno, el fucoidan, el manitol y el bromo que incluye en su composición también ofrecen importantes beneficios para la salud ósea.

¡Advertencia!

Foto: iStock.
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Al tratarse de un suplemento alimenticio, lo más común es encontrarlo en formato cápsula o a modo de infusión, con el fin de contribuir en la mayoría de ocasiones a la pérdida de peso. Sin embargo, a pesar de sus muchos beneficios, el fucus también puede desencadenar ciertos problemas si no se consume con moderación -un máximo de 650 gramos diarios, repartidos entre las tres comidas principales-. Dicho exceso puede provocar ataques de ansiedad, nerviosismo y taquicardias. Además, algunos pacientes han experimentado un empeoramiento del acné o una interferencia en la absorción de hierro.

Como ya hemos visto anteriormente, tampoco se recomienda tomarlo de manera paralela a otros alimentos o sustancias ricas en yodo, así como medicamentos hormonales o destinados al tratamiento para la diabetes. El fucus también está totalmente prohibido para las mujeres embarazadas, las personas con problemas de coagulación o aquellas que acaban de salir de una cirugía. “Dependiendo de dónde se coseche fucus, podría contener metales pesados como mercurio y otras sustancias que son tóxicas para los seres humanos. Siempre obtenga el fucus de una fuente confiable”, concluye el portal de nutrición, salud y deporte HSN Blog.