En una era marcada por las largas jornadas de trabajo, la pasión por el ejercicio físico y las noches de desvelo, son muchas las personas que acaban exhaustas al finalizar la rutina diaria. Este cansancio afecta igualmente a nuestro rendimiento y productividad, generando una sensación de frustración y desánimo difícil de paliar. Este círculo vicioso, al igual que otros problemas propios de la sociedad moderna, encuentra en la alimentación un gran aliado. Y es que para activar la energía de nuestro organismo debemos seguir una dieta variada en nutrientes, incorporando además ingredientes que aporten un vigor adicional de manera natural.

La vitamina B6, por ejemplo, es uno de los elementos más importantes pues ayuda a generar serotonina, una sustancia presente en las hormonas que realiza funciones de neurotransmisor como regular el estado de ánimo, controlar el nivel de la temperatura corporal, reducir la agresividad, normalizar el ciclo del sueño o fomentar la libido sexual. Esta hormona está presente en el pescado azul, los frutos secos, las carnes magras, los huevos o las legumbres. ¿Qué otros alimentos antifatiga debemos incluir en nuestra dieta diaria?

Sésamo

Las semillas de sésamo, tan presentes en nuestra gastronomía, poseen una enorme cantidad de ácidos grasos esenciales, además de minerales, proteínas, vitaminas y lecitina, un fosfolípido que se encuentra en las membranas celulares de plantas y animales, y que reduce la acumulación de grasa en los tejidos y disminuye la tendencia a ganar peso. Los expertos aseguran que tomar una cucharada diaria de este alimento tonifica el sistema nervioso y combate la fatiga.

Vitamina C

Todo el mundo conoce las increíbles propiedades que aporta la vitamina C a nuestro organismo, entre ellas la capacidad de evitar los signos de fatiga. Los cítricos, el pimiento o el kiwi son solo algunos de los alimentos ricos en este compuesto que debemos sumar a nuestra dieta. Todos ellos protegen también nuestras células gracias a su poder antioxidante, fomentan la asimilación del hierro y fortalecen nuestra musculatura durante la práctica de ejercicio físico.

Apio

Foto: iStock.
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Se trata de un alimento sin demasiados seguidores, su sabor amargo y fuerte deja en un segundo plano los muchos beneficios que acompañan a su composición. Y es que “esta verdura es un tónico natural, que ayuda a eliminar líquidos y residuos metabólicos, remineraliza y alcaliniza la sangre -con un pH menos ácido y más equilibrado-”, aseguran desde Oximesa, empresa de servicios de atención domiciliaria. Además, estos recomiendan su consumo a primera hora de la mañana y combinado con otras frutas y verduras a modo de zumo. Aunque también es apto para guisos y ensaladas.

Nueces

Foto: iStock.
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¿Existe alguna dolencia en la que las nueces no resulten de gran ayuda? En este caso, su vínculo con la fatiga se debe a los ácidos grasos omega 3, pues la carencia o la disminución de esta sustancia en el organismo está muy relacionada con la fatiga crónica. Cuando los primeros síntomas de cansancio comiencen a aflorar, se aconseja ingerir una cantidad superior de nueces para recuperar la energía. Asimismo, este fruto seco reduce los niveles de colesterol, controla la presión arterial y contribuye a prevenir las principales enfermedades cardiovasculares.

Dátiles

Foto: iStock.
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Los expertos aseguran que los dátiles son los frutos con mayor poder energético del mercado. Los deportistas recurren a ellos habitualmente gracias a su poder antifatiga y por cubrir las calorías necesarias que se recomiendan para un adulto. Con tomar entre tres y cinco dátiles al día, nuestras reservas de energía estarán más que cubiertas. Sin embargo, sus propiedades no acaban aquí, también mantienen alerta el sistema nervioso, mejoran la visión nocturna, combaten los síntomas de la anemia e incluso fortalecen los huesos.

Plátano

Al igual que los cítricos y el kiwi, el plátano es una de las frutas más recomendadas en época de cansancio y decaimiento, ya que “es la más rica en magnesio y potasio, minerales esenciales para el buen funcionamiento del corazón y la relajación de los músculos”, añaden desde Oximesa. Además, los hidratos de carbono que posee lo convierten en una de las mejores alternativas para aportar energía vegetal al cuerpo.

Guisantes

¿Sabíais que los guisantes son una legumbre revitalizadora y con una fuerte influencia en el estado de ánimo? Dos efectos que son resultado de la combinación de nutrientes como las vitaminas A, C y K; y minerales como el hierro, el fósforo o el magnesio. “Previenen la anemia y son más digestivas que otras legumbres como pueden ser las lentejas o las alubias, por lo que pueden consumirse en cualquier momento. Los guisantes son buenos para el desarrollo del tejido celular, especialmente en las etapas de crecimiento”, explican desde el portal especializado Biotrendies.

Quinoa

El superalimento de moda también es un gran aliado contra el cansancio. El origen de esta cualidad reside en los aminoácidos esenciales que forman parte de su composición, unidos a los minerales y vitaminas que también favorecen el bienestar de nuestro organismo. Los expertos en la materia aseguran que el consumo de quinoa debe alcanzar las tres veces por semana para aprovechar todo su potencial.