Una ingesta diaria de 2 y 2,5 litros de agua es lo que la Unión Europea recomienda para mujeres y hombres, respectivamente. Es el líquido fundamental para la vida y tomarlo es necesario para llevar una rutina sana y equilibrada. Ante este requisito, hay una moda que ha comenzado a propagarse: la de tomar agua alcalina, que a priori parece tener ciertos beneficios para la salud. Así pues ¿debemos beberla por sus efectos positivos o es una jugada de marketing? Para ofrecer información al respecto, en Alimente vamos a analizar lo que han dicho los estudios científicos y lo que la comunidad médica asegura al respecto.

¿Qué es el agua alcalina y cómo funciona el pH?

El primer punto es entender qué es el agua alcalina. Básicamente, es cuando esta ha sido sometida a un proceso de ionización, se han separado sus fracciones alcalina y ácida y tiene un pH mayor de 7. Por su parte, el pH es la medida de acidez o alcalinidad de una disolución, es decir, la cantidad de iones libres de hidrógeno que tiene. Se organiza en una escala que va del 0 al 14 y el pH 7 se considera neutro. Si es menor, se clasifica como ácido, y si es mayor, alcalino. Así pues, el agua natural del planeta Tierra suele estar entre las 6,5 y las 9 unidades.

¿Tiene el agua alcalina beneficios para la salud?

El agua alcalina ha sido asociada a diversos beneficios para la salud como, por ejemplo, su poder energizante y desintoxicante o su supuesta capacidad para ayudar a prevenir el cáncer. Unos aportes que se fundamentan en una evidencia científica escasa y algo dudosa. Este es uno de los puntos que sostienen desde la famosa Clínica Mayo estadounidense. La entidad médica sin ánimo de lucro asegura que se necesitan más investigaciones para poder verificar las afirmaciones que establecen que este agua puede neutralizar el ácido en el torrente sanguíneo y combatir el cáncer y las enfermedades vasculares, así como influir en la densidad ósea.

Foto: iStock.
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De hecho, una investigación del año 2016, financiada por una empresa que vende agua alcalina, y publicada en el 'Journal of the International Society of Sports Nutrition', no encontraba relación alguna entre el consumo de este líquido o seguir una dieta alcalina con la prevención del cáncer.

Entre los estudios que avalan sus propiedades beneficiosas, hay uno del año 2012 que establece que la dieta alcalina podría reducir la morbilidad y la mortalidad por las enfermedades crónicas. No obstante, señalan que para ello se requiere también un consumo adecuado de frutas y verduras, alimentos siempre necesarios en una alimentación saludable y que podrían jugar un papel más determinante que la ingesta per se de la famosa agua alcalina. Además, esta misma investigación concluye que hay pocos estudios científicos sobre este tema y que es necesario que se indague más en ello.

El agua alcalina se asocia con un efecto energizante y desintoxicante

Por otro lado, hay una serie de estudios que suministraron agua alcalina a ratas, que después mostraron un crecimiento desigual y daños en los músculos cardíacos, riesgos potenciales del consumo de la misma.

A la vista de lo expuesto, lo que sí parece claro es que no hay una evidencia científica fuerte que defienda que el agua alcalina tiene efectos positivos sobre la salud. Sin ir más lejos, hasta los estudios aquí reseñados, que señalan ciertos beneficios, establecen que falta una investigación más profunda al respecto. En esta línea, se manifiesta también el dietista y epidemiólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Calgary en Canadá, Tanis Fenton, quien cuenta en un artículo en 'The New York Times' que “no hay ciencia para apoyarla [al agua alcalina]” y que “todo es marketing”. Sea una estrategia comercial o no, el agua natural es la única bebida que se ha demostrado como necesaria y fundamental para la vida humana.