Para aquellos que todavía no lo sepan, la hierba de limón o citronela es una planta aromática procedente de la India que se cosecha a pleno sol y cuya apariencia recuerda a la de otros alimentos de sobra conocidos en nuestro país, como el puerro o el ajo tierno. Fresca, aromática y muy sabrosa, tres cualidades que además la convierten en un ingrediente muy utilizado en la cocina, sobre todo la asiática. “La hierba limón tiene el cuerpo y el toque de las comidas exóticas sin sobrecargar o dominar el sabor general del plato. Casa bien con el ajo, la galanda, la cebolla, la cúrcuma, el jengibre, el pollo, el cerdo, el pescado y el chile”, aseguran desde el portal Gourmet Garden.

Así, son muchas las elaboraciones tailandesas y vietnamitas que recurren a la hierba de limón para transmitir un toque diferente al comensal, muy similar al sabor cítrico. Sopas, curris, estofados, rendangs -plato de carne picante muy característico de la cultura minangkabau- y laskas -sopa de fideos condimentada y sumamente popular en la cultura china y malaya- son las recetas que más aprovechan sus propiedades culinarias. Aunque la mejor forma de beneficiarse de ellas es a través de la clásica infusión. Bajo esta premisa, ¿cómo favorece la hierba de limón a nuestro organismo?

Propiedades curativas de la hierba de limón

Foto: iStock.
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Desde tiempos inmemoriales, los aborígenes australianos han recurrido al té de hierba de limón para aliviar el dolor de cabeza, una de sus funciones más populares. Y es que, tal y como ha demostrado una investigación realizada por la Universidad de Griffith, en Australia, esta planta milenaria posee un increíble efecto analgésico y antiinflamatorio que reduce el impacto de dichos síntomas en el organismo. Este poder es consecuencia del conjunto de nutrientes que forma parte de su composición como, por ejemplo, las vitaminas del grupo B, el magnesio, el fósforo o el calcio. ¿Qué otros beneficios convierten este ingrediente en una fuente de salud?

  • La hierba de limón es muy adecuada para todas aquellas personas que padecen migrañas con asiduidad. Esta regula el funcionamiento de las plaquetas, evitando que se acumulen y controlando la liberación de serotonina, dos de los factores que se encuentran detrás de dicha dolencia. Esta cura se debe al eugenol, responsable de normalizar la actividad de muchas de nuestras funciones básicas.
  • Esta planta también es considerada un desintoxicante natural, por lo que se utiliza para eliminar el ácido úrico y controlar los niveles de colesterol malo. Además, nos da la oportunidad de eliminar esas toxinas y elementos nocivos que se acumulan en el cerebro y el sistema cardiovascular.
  • El aceite de hierba de limón se emplea tradicionalmente para combatir la ansiedad pero, sobre todo, las convulsiones.

Esta hierba posee un increíble efecto analgésico y antiinflamatorio, según un estudio australiano

  • Otro estudio en la materia reveló que el extracto de hoja de hierba de limón disminuye los niveles de glucosa en la sangre, convirtiéndose así en un gran aliado contra la diabetes.
  • Así mismo, el té hecho a base de esta hierba tiene propiedades antipiréticas, es decir, ayuda a regular la temperatura corporal y a reducir la fiebre.
  • Esta bebida también promueve la digestión al repoblar el colón de bacterias beneficiosas para su salud. Como consecuencia, su consumo favorece el tratamiento de diversos problemas digestivos como la acidez estomacal, la distensión abdominal, los vómitos o el estreñimiento.
  • “En investigaciones de laboratorio, se descubrió que el aceite de hierba de limón tiene actividad antimicrobiana contra una variedad de gérmenes comunes, incluyendo Acinetobacter calcoacetica, Enterococcus faecalis, Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Pseudomonas aeruginosa, Salmonella, Serratia marcescens, Staphyoccusus, Helicobacter pylori, y otros. También se demostró que tenía actividad contra ciertas amebas, hongos y levaduras”, aseguran desde el portal médico Hola Doctor.

Cómo prepararla en la cocina

Foto: iStock.
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Tal y como hemos visto anteriormente, la mejor forma de aprovechar todas las propiedades de la hierba de limón es consumirla a modo de infusión. Para ello, pelamos las capas externas -mucho cuidado porque son bastante duras- hasta llegar al tallo interior blanco, también conocido como núcleo. Las hojas del exterior son las que se emplean para hacer té y dar sapidez a toda clase de platos. Para extraer todo el sabor, los expertos recomiendan golpear el bulbo antes de picarlo. Este procedimiento se emplea mucho en mixología, pues aporta un toque especial a algunos combinados, como el clásico gin-tonic.

Los ingredientes necesarios para elaborar la infusión de hierba de limón son una rama de la propia planta -aunque también se vende la hierba ya deshidratada-, un vaso de agua y miel. A continuación, basta con poner el agua a hervir, depositar la hierba de limón en ella, tenerla 20 minutos cociendo y después dejar que repose hasta que la infusión esté templada. Para endulzarlo, añadimos una cucharadita de miel. ¡Buen provecho!