La psoriasis es una enfermedad autoinmune y crónica que se caracteriza por la inflamación de la piel en forma de escamas y pápulas, que afectan a diversas zonas del cuerpo como, por ejemplo, las rodillas, las manos, los pies, los codos o el cuero cabelludo. Dicha dolencia acelera el ciclo de vida de las células cutáneas, provocando que se acumulen rápidamente en la superficie de la piel. 'Afortunadamente', se trata de una enfermedad que suele aparecer y desaparecer de manera ocasional y los síntomas que la acompañan se pueden controlar fácilmente.

Entre los signos más destacados de la psoriasis encontramos la aparición de manchas rojas en la piel -cubiertas con escamas gruesas y plateadas-, pequeños puntos escamados, articulaciones inflamadas y rígidas, piel seca y agrietada, uñas engrosadas, picazón, dolor y ardor en las zonas afectadas. Cualquier persona puede contraer psoriasis, pero existen ciertos factores que aumentan el riesgo como el estrés, el tabaco, la obesidad o los antecedentes familiares. Pero ¿cuál es su verdadera causa?

Se cree que está relacionada con un problema del sistema inmunitario, con las células T y con los 'neutrófilos'

“No se conoce por completo la causa de la psoriasis, pero se cree que está relacionada con un problema del sistema inmunitario con las células T y otros glóbulos blancos del cuerpo llamados 'neutrófilos'. Normalmente, las células T se desplazan por el cuerpo para combatir sustancias extrañas, como virus o bacterias. En cambio, si tienes psoriasis, las células T atacan las células sanas de la piel por error, como si estuvieran curando una herida o combatiendo una infección”, explican desde la prestigiosa Mayo Clinic. Por suerte, uno de los elementos a los que recurren los pacientes para hacer frente a la psoriasis es una dieta que aporte al organismo las vitaminas necesarias para luchar contra la enfermedad.

Vitaminas y minerales

Aunque parezca una enfermedad ajena a la mayoría de la población, “su incidencia ha aumentado en los últimos años, en España se cifra en un 2,3% de la población, la edad de aparición varía y se puede dar en cualquier etapa de la vida, siendo más habitual su aparición entre los 16 y 35 años y en torno a los 60 años”, alertan desde Alimmenta expertos dietistas-nutricionistas. ¿Qué alimentos deben incluir en su dieta los pacientes con psoriasis?

Mejillones. (iStock)
Mejillones. (iStock)

  • Vegetales. Como en cualquier dieta saludable para nuestro organismo, las verduras ocupan un lugar privilegiado -tanto en la comida como en la cena-. En este caso, las personas con psoriasis necesitan ciertos nutrientes cuya fuente reside exclusivamente en el mundo vegetal, además de controlar el aumento de peso, factor de riesgo demostrado. Destacan las frutas y verduras de colores como, por ejemplo, el pimiento, la calabaza, las acelgas, el melocotón, el aguacate y los arándanos, pues aportan vitamina A o betacarotenos, antioxidantes y minerales como el zinc o el magnesio.

  • Cereales. Tal y como indican diversos expertos, los cereales más apropiados para combatir la psoriasis son el trigo sarraceno, el amaranto y la quinoa. Estos son famosos por su gran cantidad de proteínas y vitaminas. El amaranto, por su parte, no contiene gluten -fundamental en este tipo de dieta-, mientras que la quinoa incluye lisina, un aminoácido que resulta esencial para el crecimiento y la reparación de los tejidos.

  • Omega 3. Considerado por muchos el gran antiinflamatorio de nuestro amplio abanico alimentario, el omega 3 ayuda a frenar la inflamación de la piel y las articulaciones, así como la deformación y la pérdida de movilidad de estas últimas. Como bien es sabido, las fuentes más recomendadas son el pescado azul -en especial, la caballa, el salmón, la trucha gris y el arenque-, las algas y las semillas y frutos secos como el lino, la chía y las nueces.

  • Vitamina D. “Estudios realizados en los últimos años constatan efectos beneficiosos de la vitamina D en patologías inflamatorias, como la psoriasis y la artritis psoriásica, en las que hay una implicación del sistema inmunitario. [...] Además, también se ha observado una carencia de dicha vitamina en personas con psoriasis y artritis psoriásica graves”, explican desde la plataforma especializada Acción Psoriasis. El pescado, sobre todo azul, el huevo y las pipas de girasol son algunos de los alimentos que incluyen este importante compuesto, además de la exposición solar diaria.

  • Selenio. Otro estudio en la materia asegura que la ingesta insuficiente de selenio se asocia a un empeoramiento de la enfermedad. Este mineral es uno de los motores indispensables para el buen funcionamiento del cuerpo humano, así como un poderoso antioxidante. Las mejores fuentes de selenio son los mejillones, las pipas, la avena, los champiñones, las sardinas o las nueces de Brasil.

  • Proteína magra y suero de leche. Los niveles bajos de glutatión también están relacionados con las enfermedades de la piel como la dermatitis, la seborrea o la psoriasis. “El suero de leche es el único producto conocido que puede aumentar los niveles de glutatión. El suero de leche es un concentrado de proteína bioactiva que tiene una concentración ideal de aminoácidos. Contiene cistina y glutamilcystina para sintetizar el glutatión en el cuerpo”, aseguran desde Carenity, red social especializada en salud. Para cumplir con estos requisitos debemos consumir legumbres, tempeh, aves de corral, huevos, productos lácteos desnatados y bebidas de soja, entre otros.

Sin embargo, una dieta beneficiosa para los pacientes de psoriasis no solo está compuesta por alimentos apropiados para la enfermedad, sino también por aquellos que debemos evitar a toda costa como el café, los fritos, el alcohol, el azúcar, las grasas procesadas, los hidratos de carbono refinados y los ingredientes que reducen la capacidad detoxificadora del hígado, es decir, los espárragos, el brócoli o la coliflor. La carne roja, el maíz, la harina blanca, los cítricos o los pescados grandes -que suelen tener mercurio- también forman parte de esta lista.