Como es bien sabido, el estreñimiento es una dolencia causada por motivos tan variados como el estrés, el sedentarismo, una alimentación desequilibrada, el consumo de ciertos medicamentos, la diabetes o enfermedades del corazón o el tiroides. En términos técnicos, el estreñimiento “son evacuaciones intestinales poco frecuentes o dificultad para evacuar que persiste durante varias semanas o más”, explican desde la célebre Mayo Clinic. Entre los síntomas que suelen acompañar a esta incómoda afección destacan, como es obvio, la dificultad para ir al baño, la presencia de flatulencias o dolor al defecar.

Afortunadamente, y como ocurre con muchas de las enfermedades que afectan a la sociedad moderna, la alimentación juega un papel fundamental a la hora de mejorar el estado de salud del individuo. Uno de los factores a tener en cuenta para reducir el riesgo de estreñimiento es seguir una dieta rica en fibra, beber muchos líquidos, hacer ejercicio de forma regular o ir al baño siempre que sea necesario. Sin embargo, existe un conjunto de alimentos que pueden actuar como complemento para evitar dicho diagnóstico: los laxantes naturales. ¿Qué ingredientes forman parte de este exclusivo grupo?

Semillas de chía

Foto: iStock.
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La fibra dietética que forma parte de su composición, hasta 10 gramos por cada 28 gramos de producto, convierte a las semillas de chía en un alimento con un poderoso efecto laxante. Y no solo eso, sino que su alto contenido en grasas saludables nos ayuda a sentirnos saciados mucho antes, prolongando la ingesta de otros alimentos y dando tiempo a nuestro organismo a realizar correctamente la digestión. Además, absorben una gran cantidad de agua y se expanden rápidamente en el estómago, multiplicando los resultados. Son ideales para combinar con un yogur o unas piezas de fruta a primera hora de la mañana.

Alubias blancas o pintas

Los expertos recomiendan el consumo de judías dos o tres veces por semana para prevenir el estreñimiento, unos 70 gramos en crudo. Al igual que las semillas de chía, esta legumbre rica en calcio, potasio, magnesio y vitaminas B2, B6 y C posee una gran cantidad de fibra, especialmente del tipo soluble. Esta atrae el agua que contienen el resto de alimentos y los jugos digestivos, mejora el colesterol y la diabetes, y previene las enfermedades cardiovasculares. Como ocurre con el resto de miembros de esta gran familia, las judías pueden convertirse en el ingrediente protagonista de guisos y ensaladas saludables para nuestro organismo, sobre todo si incluyen especias o hierbas carminativas que mejoran la digestión.

Frutos secos y frutas desecadas

Foto: iStock.
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Tal y como exponen los expertos, ambos grupos de alimentos son los más ricos en fibra, aunque su consumo debe ser moderado por las grasas, las calorías y los azúcares que también forman parte de su composición. Sin embargo, para momentos de urgencia, los frutos secos y las frutas desecadas actúan como un remedio casero de gran eficacia. Más concretamente, las almendras, los piñones, las avellanas, las nueces, las uvas, los orejones, los higos secos y las ciruelas pasas. Estas últimas también contienen sorbitol, un tipo de azúcar que estimula la actividad de los músculos del colon, favoreciendo la evacuación.

Aloe vera

Una de las plantas medicinales más antiguas y populares es también un laxante natural. “La masa de la hoja del aloe vera está llena de una gelatina que aproximadamente contiene un 99% de agua. El 1% restante contiene al menos 75 nutrientes conocidos incluyendo 20 minerales, 12 vitaminas, 18 aminoácidos, 200 compuestos activos llamados fitonutrientes, enzimas y, por supuesto, agua”, explican desde el portal Oxy Powder. Esta increíble combinación de sustancias sirve para aliviar rápidamente los síntomas del estreñimiento. La pregunta ahora es: ¿cómo podemos aprovechar todo su poder? Muy sencillo, a través del jugo de aloe vera.

Probióticos

Foto: iStock.
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Un estudio publicado en 2014 reveló que los probióticos disminuyen el tiempo de tránsito intestinal hasta las 12 horas, aumentando el número de evacuaciones semanales y suavizando las heces. Sin olvidar las propiedades intrínsecas de estas bacterias intestinales que mejoran la microflora, estimulan los jugos digestivos y ayudan a que el sistema digestivo funcione correctamente gracias a sus enzimas naturales. El yogur, el chocolate negro, el vinagre de manzana, los pepinillos encurtidos, el pan de masa madre y otros alimentos en auge como el tempeh, el kimchi, el kéfir o el chucrut componen este selecto grupo.

Frutas y vegetales crudos

A pesar de que este apartado engloba un gran número de alimentos, solo unos pocos disfrutan del título de laxantes naturales. En el caso de las verduras orgánicas y sin cocinar, como la zanahoria, las cebollas, el ajo, el brócoli o el tomate, son ricas en fibra y capaces de regular los movimientos intestinales. La pectina, la alicina y el selenio son algunos de los compuestos que incluyen dichos vegetales y que estimulan las contracciones del intestino, limpian el hígado y eliminan toxinas, entre otras funciones.

Por su parte, algunas frutas crudas son “extremadamente líquidas, por lo que ayudan al cuerpo a lavar las toxinas. También son muy fáciles de digerir y tienen muchos antioxidantes, nutrientes, fibra y vitaminas importantes como la vitamina C”, añaden desde Oxy Powder. Hablamos del plátano, la manzana, el melón y las moras. También merecen una mención especial las frutas cítricas, cuyo poder desintoxicante motiva el tracto digestivo con procesos enzimáticos.