Desde hace algunos años, las alergias son consideradas una de las grandes pandemias del siglo XXI. El número de alérgicos no para de crecer, al igual que los focos de dicha hipersensibilidad. Sin ir más lejos, más de dos millones de españoles padecen algún tipo de alergia hacia los alimentos, mientras que en 2025 se prevé que esta cifra aumente hasta incluir al 50% de la población, según datos recogidos por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic). El gluten, la lactosa o la fructosa son solo algunos de los compuestos que han puesto en jaque a las autoridades sanitarias. Sin embargo, existe un producto que multiplica sus efectos sobre el organismo.

El cacahuete o maní es uno de los alimentos con mayor frecuencia de sensibilización, según un trabajo realizado por el Hospital Clínico Universidad de Chile. Tanto que “los síntomas aparecen desde segundos hasta dos horas posterior a la ingesta. La cantidad de maní necesaria para inducir una respuesta alérgica es muy pequeña (100 a 1000 miligramos) e incluso algunos pacientes pueden reaccionar frente a la exposición vía cutánea o inhalatoria”, exponen los responsables del análisis.

Dicha sintomatología se caracteriza por signos como enrojecimiento de la piel, hinchazón en el rostro, aftas, sensación de malestar en la garganta, dificultad para respirar, dolor abdominal, vómitos, estreñimiento o quemazón al evacuar, entre otros. Unos terribles efectos que perjudican la calidad de vida del paciente. Al menos hasta ahora.

Una nueva esperanza

Foto. iStock.
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En 2018, otro estudio, llevado a cabo por un grupo de investigadores del Centro de Alergias Alimentarias Mary H. Weiser de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), aseguró que la creación de una vacuna que por fin alivie los síntomas de la alergia al maní está cada vez más cerca. Sobre todo tras observar los grandes resultados que dicho tratamiento ha tenido en modelos animales, más concretamente en ratones. Un proyecto que todavía sigue en fase experimental, pero que ha despertado el interés de otros muchos expertos.

Y es que este objetivo se ha convertido también en la máxima prioridad del Dr. Daniel Adelman y su equipo, que han desarrollado un medicamento de inmunoterapia oral que previene las consecuencias potencialmente mortales del consumo de maní en personas alérgicas. Y lo mejor de todo es que muy pronto podría estar disponible en el mercado. AR101 es el nombre provisional de dicho fármaco, que se basa en un proceso de desensibilización a dicho alimento.

El objetivo de dicho medicamento es aumentar la tolerancia del sistema inmunitario a este alérgeno

¿Cómo? El tratamiento empezaría con el suministro de una pequeña cantidad de maní, muy inferior a la dosis que activa la reacción alérgica -10 miligramos-, para después aumentarla lentamente hasta alcanzar los 300 miligramos de proteína de maní diarios -el equivalente a un cacahuete-. Si sus efectos son satisfactorios, el sistema inmunitario aumentará la tolerancia a este alérgeno, un propósito que al parecer está cumpliendo. El equipo de investigación contó con una muestra de 551 participantes, de los cuales dos tercios tomaron AR101 y el resto placebo. Al final, el 80% de los implicados alcanzó con éxito la dosis diaria de mantenimiento, mientras que menos del 6% experimentó efectos secundarios.

Afortunadamente, se trata de un primer paso muy alentador. Eso sí, el Dr. Daniel Adelman y su equipo aclaran que el AR101 no es una cura definitiva para este trastorno. “Curar las alergias alimentarias es el objetivo final, pero no es posible en este momento. Por lo tanto, nuestro objetivo actual no es curar, sino proteger a las personas de posibles reacciones alérgicas potencialmente mortales contra la exposición accidental al maní”, asegura Adelman en una entrevista al 'Berkeley Wellness', de la Universidad de California.

Por el momento, el pasado mes de diciembre presentaron la solicitud de licencia a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para su futura comercialización. Una aprobación que muchos consideran prácticamente asegurada debido a la necesidad médica grave y no cubierta de la alergia al maní.

Oculto

Foto. iStock.
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Como hemos visto anteriormente, la alergia al maní suele estar acompañada por una serie de síntomas que se manifiestan por todo el cuerpo. De hecho, “en comparación con otros alérgenos alimentarios, el maní tiene la particularidad de provocar con mayor frecuencia anafilaxia severa potencialmente fatal”, exponen desde el Hospital Clínico Universidad de Chile, siendo los adolescentes y adultos jóvenes con antecedentes de asma los más perjudicados.

La importancia de esta posible terapia es que el único remedio al que pueden recurrir los pacientes es evitar a toda costa el contacto con este producto, “lo que muchas veces es difícil de conseguir debido a lo extendido que está su uso, frecuentemente como alimento oculto en la industria alimenticia. Como consecuencia, la exposición accidental es muy común y puede poner en riesgo la vida de estos pacientes”, añaden. Un cuidado extremo que a veces se suma al consumo de medicamentos antihistamínicos o con corticoides. Ante esta situación tan delicada, Adelman espera que el AR101 esté disponible en el mercado a partir de este año.