El pasado mes de julio, la Universidad Autónoma de México (UNAM) llevó a cabo un estudio que tomó al chayote como principal protagonista y foco de atención. Tras más de diez años de investigación, un grupo de expertos de la Facultad de Estudios Superiores de la UNAM consiguió crear un híbrido de dos especies de chayotes silvestres mexicanos, un hito que además estuvo acompañado por el descubrimiento de un extracto que posee un poderoso agente antitumoral y antineoplásico, que dificulta la multiplicación de las células malignas que desarrollan algunos tipos de cáncer. Sin embargo, no ha sido tan encomiable trabajo el que ha convertido el chayote en uno de los superalimentos de moda, esta popularidad lleva en auge algunos años.

Conocido también como papa del aire, el chayote es una verdura oriunda de Centroamérica y con gran importancia culinaria y comercial en países como Brasil, Guatemala, México o Colombia. Nace de la especie Sechium edule, una planta trepadora y perenne que se caracteriza por lucir unos tallos o unas ramas aristados y de gran tamaño -algunos llegan a superar los 15 metros de largo-. En cuanto al fruto, su color verde oscuro, su cáscara rígida y lustrosa y sus espinas, solo presentes en algunos ejemplares, lo hacen sumamente vistoso a ojos del comensal, trasladándolo inmediatamente a la cocina.

'Híbrido' entre la calabaza y el calabacín

Foto: iStock.
Foto: iStock.

A pesar de ser una verdura casi desconocida en nuestro país, la familia a la que pertenece -las cucurbitáceas- sí que goza de gran reputación por estos lares. El pepino, la calabaza o el calabacín son algunos de sus parientes más cercanos, con los que comparte sabor y una textura crujiente y acuosa. Gracias a un gusto suave y muy ligero, el chayote destaca dentro del ámbito de la gastronomía por su versatilidad, aunque las cremas, los guisos y las ensaladas son los terrenos que mejor domina. Eso sí, es fundamental que también participen en la receta alimentos más potentes para así compensar la sutileza de esta hortaliza.

Sus raíces también son comestibles y su aspecto recuerda mucho al de la patata, aunque un poco más alargado. Dicha apariencia pueda carecer de atractivo, pero su sabor es también muy suave y suele emplearse para aportar cierta ligereza a tostas, zumos, sopas e incluso guarniciones de platos más contundentes. Bajo esta premisa, ¿qué beneficios comparte con nosotros el chayote a través de su consumo?

Rico en agua, fósforo y potasio

Foto: iStock.
Foto: iStock.

El chayote es un alimento que se utiliza sobre todo para depurar el organismo. Su capacidad de drenaje, sumamente interesante para perder peso y eliminar toxinas, es un recurso habitual de las dietas depurativas, así como una herramienta para prevenir anomalías metabólicas como el acné, la hipertensión o la artritis reumatoide, entre otras. Afortunadamente, sus bondades no acaban aquí.

  • Como acabamos de ver, el chayote es un ingrediente a tener en cuenta si se sigue alguna dieta de adelgazamiento, pues su aporte calórico es muy reducido con apenas 20 kcal por cada 100 gramos de producto, según la base de datos de nutrientes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Además, tampoco contiene grasa, solo 0,13 gramos, y sobre todo mucha agua, más de 94 gramos por cada 100 de producto. Una combinación de cualidades que ayudan en el control y la pérdida de peso.
  • También es rico en potasio (125 mg) y fósforo (18 mg), dos minerales fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo. El primero favorece la diuresis, regula el contenido de agua de las células, el sistema nervioso y el muscular, y controla la presión arterial y el trabajo de los riñones. Por su parte, el fósforo es una parte activa en la formación de los huesos y los dientes, además de fomentar la creación de proteínas para el desarrollo, la conservación y la reparación de los tejidos y las células.

El chayote apenas contiene grasa, solo 0,13 gramos, y sobre todo mucha agua, más de 94 gramos

  • En cuanto a la presencia de vitaminas en su composición, destaca especialmente el folato (93 µg), también conocido como ácido fólico. Este es una vitamina del grupo B que interviene en la producción de ADN y otros tipos de material genético. También ayuda a crear glóbulos rojos y a prevenir las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos.
  • El chayote posee 7 de los 9 aminoácidos esenciales como, por ejemplo, la lisina, el triptófano, la arginina, la glicina o la leucina. Todos ellos desempeñan labores básicas y necesarias como la formación de colágeno y anticuerpos, el metabolismo de las grasas, un buen equilibrio mental, la fabricación de serotonina y melatonina, la estimulación de los jugos gástricos y el desarrollo del sistema inmunitario, entre otras.

Eso sí, antes de incluirlo definitivamente en vuestra dieta, es importante que sepáis que algunos ejemplares pueden desprender una sustancia viscosa parecida al látex que, cuando entra en contacto con la piel, puede provocar una sensación de hormigueo bastante extraña. Pero que no cunda el pánico, sus efectos desaparecen con el tiempo y no van acompañados de síntomas posteriores.