"Semilla del cafeto, como de un centímetro de largo, de color amarillento verdoso, convexa por una parte y, por la otra, plana y con un surco longitudinal". Es la definición de la Real Academia Española del café y es fabuloso constatar cómo una aparentemente simple semilla esconde tanto potencial.

Esta semana se ha celebrado en Barcelona el congreso anual de la Asociación Europea de Urología (EAU) y se ha presentado en él un estudio piloto realizado por científicos japoneses realmente prometedor. Demuestra, nada menos, que dos componentes del café inhiben el desarrollo del cáncer de próstata. Para llegar a tal descubrimiento, estos expertos analizaron cómo seis sustancias presentes en el café arábica actúan en células cancerosas de ratones. De ellas, dos, el acetato de kahweol y el cafestol, mostraron actuar sobre dichas células frenando su desarrollo, con una clara diferencia frente al grupo de control. Uno de los componentes del café estudiados fue la cafeína, pero esta no mostró efecto alguno para este objetivo.

"El acetato de kahweol y el cafestol funcionan de forma sinérgica y frenan el desarrollo de las células cancerosas"

El director de esta investigación es el doctor Hiroaki Iwamoto, del Departamento de Terapia Integrada del Cáncer y Urología de la Escuela Superior de Ciencias Médicas de Kanazawa. Comenta que "hemos encontrado que el acetato de kahweol y el cafestol inhiben el crecimiento de las células cancerosas en ratones, pero la combinación de ambos parece funcionar de forma sinérgica, lo que llevó a un crecimiento tumoral significativamente más lento que en los ratones no tratados. Después de once días, los tumores no tratados habían crecido alrededor de tres veces y media el volumen original (un 342%), mientras que los tumores en los ratones tratados con ambos compuestos habían crecido alrededor de una vez y media más respecto a su tamaño original (un 167%)".

Foto: iStock.
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¿Esto quiere decir que se recomienda que los hombres aumenten el consumo de café? No tan rápido, hay mucho trabajo por hacer antes de afirmar tal cosa. Como indica el doctor Iwamoto, "no hay que perder de vista que se trata de un estudio piloto, por lo que sí muestra que el uso de estos compuestos es científicamente viable, pero se precisa más investigación; aún no podemos decir que los resultados puedan aplicarse a los humanos. Además, encontramos la reducción del crecimiento en células tumorales que fueron trasplantadas, no en células tumorales propias. Actualmente estamos considerando cómo podemos probar estos hallazgos en una muestra más grande y, posteriormente, en humanos".

El cáncer más común en hombres en España

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) estima que el cáncer más frecuentemente diagnosticado en varones en España en 2019 será el de próstata (lo fue también en los años precedentes), seguido del de colon y recto, pulmón y vejiga urinaria. A mucha distancia están, por este orden, los de cavidad oral y faringe, riñón, hígado y estómago, los linfomas no hodgkinianos y el cáncer de páncreas. Consideran que a lo largo de este año se diagnosticarán aproximadamente 34.400 nuevos casos de cáncer de próstata en España.

La SEOM también señala un buen dato y es que la supervivencia de los pacientes con cáncer ha aumentado de forma continua en los últimos años en todos los países europeos, especialmente en el cáncer de próstata en probable relación con el diagnóstico precoz. La Asociación Española contra el Cáncer (AECC) apunta en la misma dirección, indicando que aproximadamente el 65,5% de los pacientes que sufren este tipo de cáncer en nuestro país sobreviven más de cinco años y que la supervivencia ha mejorado en los últimos años por la generalización del test de diagnóstico precoz. Claramente es clave, no hay más que ver que, según la AECC, Austria, cuyas cifras de supervivencia son las mejores de Europa, es el país del continente en el que primero se implantó este programa.

Una dieta con alto contenido en grasas y un alto consumo de alcohol puede favorecer su aparición


Respecto al riesgo de padecerlo, la Asociación Oncológica Extremeña (AOEX) señala la edad (la probabilidad aumenta después de los 50 años) y los antecedentes familiares; pero también otros factores que sí pueden modificarse, entre ellos la alimentación (según indica la AOEX, una dieta con alto contenido en grasas y un alto consumo de alcohol puede favorecer la aparición de la enfermedad) y el uso de hormonas (el consumo de testosterona para ganar masa muscular).

Foto: iStock.
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En cuanto al café, esta nueva investigación no es la única que aporta un rayo de luz para posibles tratamientos futuros del cáncer de próstata. En 2017 un equipo de investigadores de diversos institutos oncológicos italianos analizó el efecto de esta bebida, tan fuertemente asociada al estilo de vida de dicho país, en más de 11.000 hombres durante cinco años; y vieron su relación con el cáncer de próstata. Los resultados, publicados en 'International Journal of Cancer', indicaron que el alto consumo de café (más de tres tazas al día) tenía un efecto protector frente a este tipo de cáncer.

Dicho estudio señalaba también la necesidad de ser cautos y de realizar más trabajos y a más largo plazo. No se conoce, ni se ha descubierto tampoco en el nuevo estudio japonés, cuál es el motivo exacto de que el café actúe sobre las células cancerosas del modo en que lo hace. Como señala el doctor Iwamoto, "estamos ante unos resultados prometedores, pero no deben hacer que las personas modifiquen su consumo de café. Este puede tener efectos tanto positivos como negativos (por ejemplo, puede aumentar la hipertensión), por lo que debemos averiguar más sobre los mecanismos que hay detrás de estos hallazgos antes de poder pensar en aplicaciones clínicas. Sin embargo, si logramos confirmar estos resultados, podemos tener nuevos candidatos para tratar el cáncer de próstata resistente a los medicamentos".