El aceite de oliva lleva décadas en el punto de mira de los investigadores que tratan de encontrar un remedio para el alzhéimer. Muchos estudios parecen empeñados en ahondar en sus posibilidades para prevenir el avance de la enfermedad. Sin embargo, mientras la mayoría se centran en el aceite de oliva, solo unos pocos prestan atención a las aptitudes que presenta para ello el orujo de aceite de oliva. Una de estas investigaciones tiene nacionalidad española y acaba de descubrir que se puede frenar esta dolencia gracias a los compuestos bioactivos que se transportan con la grasa de la dieta.

El estudio aúna los esfuerzos de organismos tan reputados como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva (ORIVA). Al parecer, tras 18 meses de ensayos, los mejores augurios han sido confirmados. Así, según explican en el portal oficial de ORIVA, “los compuestos bioactivos del aceite de orujo de oliva -ácido oleanólico, α-tocoferol y β-sitosterol- pueden tener un efecto protector frente al alzhéimer atenuando la activación de la microglía”.

Podría frenar la inflamación de la microglía

Para seguir avanzando en la noticia, previamente debemos explicar en qué consiste la enfermedad. Esta patología, cuyo origen no se ha podido desentrañar todavía, se caracteriza por la neuroinflamación. Según los expertos, esta última se halla íntimamente ligada con la sobreactivación de la microglía, un conjunto de células del sistema nervioso que cumple una función defensiva. Por ello, la investigación se ha centrado en el potencial del aceite de orujo de oliva para frenar la inflamación de la microglía.

Foto: iStock.
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El panorama es bastante esperanzador a juzgar por los primeros resultados obtenidos. “Las distintas concentraciones usadas de componentes menores de aceite de orujo de oliva han reducido los marcadores de inflamación neuronal. En algunos casos, los compuestos han anulado e incluso revertido estos marcadores”, ha explicado el doctor Sánchez Perona, uno de los principales investigadores.

En concreto, en esta primera fase, las células han sido estimuladas con lipopolisacárido (LPS), mientras que la reducción de los marcadores de inflamación en microglía ha sido de entre un 50% y un 95%. En la segunda fase del estudio, cuando las células ya han sido estimuladas con lipoproteínas ricas en triglicéridos (TRL), la reducción ha sido aún mayor, con porcentajes que se sitúan entre el 100% y el 185%.

“Por el momento, hemos demostrado que los compuestos bioactivos del aceite de orujo son capaces de atenuar la activación de la microglía en cultivo. Si somos capaces de hacer llegar esos compuestos al cerebro a través de lipoproteínas, a modo de caballo de Troya, podríamos conseguir reducir la inflamación asociada al alzhéimer. Esto lo veremos en próximos estudios”, destaca a este medio el investigador.

¿Cómo se ha realizado el ensayo?

El ensayo ha sido in vitro y se ha realizado en células de la microglía de ratón, no en ratones. “La diferencia es importante porque no hemos administrado los compuestos bioactivos ni el aceite de orujo a animales, sino que hemos tratado las células en cultivo con esos compuestos en el laboratorio, de forma individual y formando parte de lipoproteínas, las partículas transportadoras de grasa en la sangre”, detalla Sánchez Perona. Ahora los investigadores necesitan confirmar los resultados en el siguiente estudio, "empleando ahora sí lipoproteínas humanas que transporten los compuestos tras la ingesta de aceite de orujo", añade.

Este grupo de investigadores podría conseguir reducir la inflamación asociada al alzhéimer

"En ningún caso el aceite de orujo ni ninguno de los componentes probados se emplearán o se convertirán en un medicamento. Nuestra hipótesis es que el aceite de orujo, en el contexto de una dieta saludable, podrá contribuir a la protección frente a la enfermedad, mediante la atenuación de la inflamación. Pensamos que la incorporación de aceite de orujo, que es rico en compuestos bioactivos, puede constituirse en un factor protector preventivo. Hay que partir de la base de que ningún alimento es un medicamento o cura enfermedades de manera concreta", aclara a Alimente.

¿Qué es el aceite de orujo de oliva?

Foto: iStock.
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A pesar de que España es el primer productor mundial, seguramente muchos ignoren qué es el orujo de oliva, pues no somos grandes consumidores. "Es de peor calidad, se obtiene del orujo residual al producir el aceite virgen, extrayendo el aceite que queda con disolventes orgánicos, que después se elimina totalmente. Luego se refina y, al igual que el de oliva, se encabeza con un poco de aceite virgen", explica la Organización de Consumidores y Usuarios en su portal web.

No obstante, es una buena opción para las frituras dado que aguanta mejor el calor. Así lo corroboró un estudio, cuyos resultados se dieron a conocer el pasado verano, realizado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (ICTAN-CSIC). El equipo encargado se pasó siete meses friendo patatas con aceite de orujo de oliva, aceite de girasol y aceite de girasol alto oleico. Todo con el objetivo de medir y analizar los resultados, que arrojaron un claro ganador: el orujo de oliva.

Lo cierto es que su aprovechamiento es de vital importancia para la industria aceitera. En este sentido, el vicepresidente de ORIVA, la Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva, ha llegado asegurar en alguna ocasión que “sin la industria del orujo, el aceite de oliva desaparecería, ya que supondría una carga del 80% de residuos que sería imposible gestionar”.