La infertilidad es un problema más que considerable en la sociedad occidental actual. Un nuevo estudio, realizado por científicos españoles de la Universidad Rovira i Virgili y del Institut d’Investigació Sanitària Pere i Virgili, que forman parte de la Red CiberObn del Instituto Carlos III y de la Universidad de Utah, pone el foco por primera vez en cómo la dieta afecta a la motilidad de los espermatozoides; y según indican, la calidad del semen se ha reducido a la mitad en los últimos 40 años. Los motivos de este dato tan impactante parecen encontrarse en gran medida en factores medioambientales y de estilo de vida, como la contaminación, el estrés, el consumo de alcohol, el tabaco, el sedentarismo, el sobrepeso... y una alimentación inadecuada.

Este último punto es en el que ha profundizado dicho estudio, publicado en 'Scientific Reports'. Y sus autores, con el doctor en biología celular Albert Salas-Huetos a la cabeza, con quien hemos hablado, han comprobado cómo una alta adherencia a la dieta mediterránea mejora la motilidad de los espermatozoides. La escasa motilidad de los mismos es una de las principales causas de infertilidad masculina. Según datos del Instituto Valenciano de Infertilidad, a día de hoy unas 800.000 parejas españolas tienen dificultades para lograr un embarazo; en el 30% de los casos los motivos provienen del hombre, en otro 30% de la mujer y en el resto de ambos, por causas inespecíficas.

"Vimos que los participantes que seguían la dieta mediterránea tenían mayor movilidad espermática"

La dieta mediterránea se caracteriza por un consumo elevado de frutas y verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva como grasa fundamental. También recomienda un buen consumo de pescados y carne de ave, y un consumo bajo de lácteos, carnes rojas y procesadas y dulces, en este orden descendente. Este patrón de alimentación ha mostrado ser beneficioso frente a la inflamación, el estrés oxidativo y la resistencia a la insulina, factores todos ellos relacionados con la función espermática; por ese motivo, cabía pensar que la adherencia a esta dieta también tendría un efecto positivo sobre los parámetros que miden la calidad del semen... y así ha demostrado ser.

Foto: iStock.
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Para llevar a cabo la investigación, los expertos contaron con 106 participantes, hombres sanos, la mayoría de ellos con un peso normal y en plena edad reproductiva. El doctor Salas-Huetos nos explica el procedimiento que siguieron: "Pedimos una muestra de semen a los participantes y a partir de ahí realizamos un seminograma, que consiste en analizar numerosos parámetros, como el volumen seminal, la concentración y el recuento espermático, la movilidad (de varias maneras, tanto la progresiva –los espermatozoides que siguen una progresión, no que simplemente se mueven– como la total, si hay más espermatozoides que se mueven o si hay más que no se mueven). También miramos la vitalidad de los espermatozoides y su morfología (si tenían una cabeza más grande de lo normal, varias colas... Hay muchísimas anormalidades morfológicas). Además de realizar el seminograma, preguntamos a los participantes sobre lo que comían. Esto lo hicimos mediante un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos de 143 ítems. Con este cuestionario pudimos ver qué comía cada participante y con el seminograma cómo tenía la calidad espermática. Juntando estos dos parámetros pudimos observar que los que tenían una mayor adherencia a la dieta mediterránea poseían también una mayor movilidad espermática".

Los resultados muestran que esta asociación no solo fue independiente de la edad y del índice de masa corporal de los participantes, sino también de su consumo total de energía.

La influencia de la dieta en la salud reproductiva

El doctor Albert Salas-Huetos nos indica que "este es un estudio que hemos diseñado dentro de un proyecto más grande, llamado FERTINUTS; en él queríamos ver si suplementando una dieta pobre, en este caso la llamada occidentalizada, con un tipo de alimento que nosotros pensamos que está relacionado con una dieta saludable, podíamos mejorar la calidad espermática. Ese primer artículo lo publicamos hace tres meses y en él vimos que con el suplemento de frutos secos podíamos mejorar la calidad del esperma. Con el nuevo estudio, en el que participaron las mismas personas, vimos cómo los que desde una primera visita ya tenían una dieta más parecida a la mediterránea que a la occidental partían con una calidad mejor a nivel seminal. Y no solo eso, también pudimos ver que el factor que más estaba influenciado por la dieta mediterránea era la movilidad espermática. Es decir, los participantes que seguían una dieta mediterránea o más similar a ella partían con una calidad espermática de mayor movilidad".

Foto: iStock.
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Hasta ahora no se había realizado un trabajo así, analizando cómo un tipo de dieta concreta se relaciona con la salud reproductiva masculina en adultos jóvenes y sanos. Sí se habían publicado estudios científicos previos sobre cómo alimentos concretos podían resultar beneficiosos o perjudiciales para la calidad del esperma. Entre los primeros, los beneficiosos, se encuentran (además de los frutos secos, como nos comentaba el doctor) el pescado, el marisco, las aves, los cereales enteros y los lácteos desnatados. Y entre los segundos, los que influyen negativamente en la calidad seminal, están las carnes procesadas, las patatas, los lácteos enteros, el café, las bebidas azucaradas y por supuesto el alcohol.

Suplementos como el omega 3, el selenio y el zinc parecen favorecer también la calidad seminal

Una de las investigaciones más recientes al respecto, dirigida también por Albert Salas-Huetos y publicada a finales del año pasado en 'Advances in Nutrition', apuntaba también a algunos suplementos (los ácidos esenciales omega 3, el selenio, el zinc y la coencima Q10) como favorecedores de la salud de los espermatozoides. Sin embargo, el estudio señalaba, como también lo hace este último, la necesidad de ser cautelosos con los resultados y de seguir profundizando en el tema para buscar una mayor evidencia científica, como de hecho estos investigadores están haciendo, antes de lanzar recomendaciones dietéticas al respecto dirigidas a la población.

Según señala Salas-Huetos, "es un estudio 'cross sectional', esto quiere decir que no podemos dar una causalidad. No podemos asegurar que solamente por este motivo sucede este resultado. Pero sí podemos decir sin duda que existe una asociación entre los dos parámetros analizados, entre la dieta mediterránea y la mayor movilidad espermática".