Dice un viejo proverbio chino que beber una taza de té al día te mantendrá alejado de la farmacia. No vamos a negar el dicho, pero sí a matizarlo. Esta bebida de origen oriental que desde hace tiempo se ha instalado cómodamente en todas las cocinas occidentales ha mostrado ser, especialmente el té verde, beneficiosa frente a los principales problemas de salud del primer mundo, como son las enfermedades cardiovasculares y la obesidad.

En cuanto a deleitarse en él y en su particular sabor, nada que objetar. Sin embargo sí hay algo que decir respecto a la temperatura a la que lo bebemos. Y es que si esta es excesiva (a 60ºC o más) e ingerimos 700 ml de té al día podríamos aumentar nada menos que hasta el 90% el riesgo de sufrir cáncer de esófago, más concretamente carcinoma escamocelular esofágico, que se relaciona también con el consumo de alcohol y con el tabaquismo.

"Es recomendable esperar a que la bebida pierda un poco el calor antes de tomarla", Dr. Farhad Islami

Así lo acaba de comprobar una investigación realizada por la Universidad de Medicina de Teherán (Irán), llevada a cabo desde 2004 con más de 50.000 participantes, con edades comprendidas entre los 40 y los 75 años, de la provincia de Golestán, donde el consumo de té es tan habitual como el de agua y la incidencia de este tipo de cáncer muy elevada. Como señala el doctor Farhad Islami, director del estudio, "muchas personas disfrutan de tomar té, café u otras bebidas calientes. Sin embargo, según nuestro informe, beber té muy caliente puede aumentar el riesgo de cáncer de esófago, por lo que es recomendable esperar a que la bebida pierda un poco el calor antes de tomarla".

Foto: iStock.
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El trabajo, publicado en 'International Journal of Cancer', tuvo en cuenta otros factores que pueden asociarse también al cáncer, tanto genéticos como de estilo de vida, incluyendo el tabaco y el alcohol. Se realizaron entrevistas personales a los participantes y, ya que la percepción del calor puede ser subjetiva (sucede como con el umbral del dolor, lo que para algunos es insoportable, para otros es asumible), la metodología fue la siguiente: se prepararon tazas de té a distintas temperaturas. Cuando el té estaba a 75ºC, se les dio a probar y se les preguntó si ellos lo tomaban a esa temperatura o a otra más alta o más baja. Se fue repitiendo el experimento con té cada vez 5ºC menos caliente. Y así se pudo observar la temperatura real y no subjetiva y analizar sus efectos. Los investigadores hicieron un seguimiento mensual de los participantes y fueron actualizando sus datos de consumo, así como del resto de factores de riesgo.

En China ya lo sabían

Curiosamente, entre los participantes, aquellos que bebían el té a una temperatura más alta eran los de mayor edad, procedentes de las zonas más rurales y con un menor nivel de formación; además, eran los que en mayor medida fumaban y tomaban alcohol.

Foto: iStock.
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Este tipo de cáncer también tiene una incidencia elevada en China, donde el consumo de té caliente y en dosis altas también es importante. Hace justo un año, un equipo de investigadores de distintas universidades chinas, junto a la de Oxford, en Reino Unido, publicaron un estudio en 'Annals of Internal Medicine'. En él, llegaron a una conclusión similar a la del nuevo trabajo iraní: beber té a altas temperaturas se asocia con un aumento del riesgo de padecer cáncer de esófago si, además, se fuma y se toma un consumo elevado de alcohol. Y contaron con un grupo de participantes aún mayor, de más de 450.000 personas de entre 30 y 79 años, a las que hicieron un seguimiento durante cuatro años.

En nuestro país, el cáncer de esófago no es de los más comunes. Según cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), a nivel mundial ocupa el sexto lugar en los tumores más frecuentes y en España baja hasta el lugar 20. Los primeros puestos de esta lista dentro de nuestras fronteras los ocupan, por orden, el cáncer colorrectal, el de próstata, el de pulmón, el de mama y el de vejiga. Aun así, no está de más tomar nota de la recomendación de estos doctores iraníes y chinos y esperar unos minutos a que nuestro té pierda temperatura antes de saborearlo.