Como es bien sabido, los gases y las flatulencias aparecen cuando el estómago sufre una distensión o los intestinos experimentan una acumulación de gases provocada, principalmente, por el consumo de alimentos ricos en fibra, proteínas, grasas o carbohidratos, entre otros nutrientes. La ingesta de ciertos medicamentos, el estrés o algunas patologías digestivas también pueden ir acompañados de dichos síntomas, que pueden influir notablemente en la calidad de vida del individuo.

Para aliviar los gases o incluso prevenir su aparición, se suele recomendar modificar algunos aspectos de la dieta como masticar más despacio o caminar un poco después de comer para mejorar el proceso digestivo. Además de reducir la presencia de ciertos alimentos como, por ejemplo, las legumbres, los refrescos, las frituras, el café o algunas verduras como la coliflor o las acelgas. No obstante, también existen algunos ingredientes que provocan el efecto contrario, es decir, pueden ayudar a mitigar el impacto de los gases sobre el organismo. ¿Cuáles son?

Jengibre

Esta poderosa raíz, que forma parte del grupo conocido como los superalimentos, no solo es un antiinflamatorio natural, ayuda a combatir las enfermedades respiratorias y el envejecimiento; también puede estimular la función digestiva pancreática. Motivo por el cual se suele recomendar su consumo antes de cada comida. Se puede incluir en la dieta a través de infusiones, licuados, zumos o ensaladas, en polvo, fresco o desecado. Las posibilidades son prácticamente infinitas.

Papaya

Dentro de la gran familia de las frutas, la papaya es una de las que más favorece la expulsión de los gases intestinales, además del melocotón, la pera, la sandía o el melón, entre otras. Esta fruta exótica es famosa por su increíble sabor, pero también por estimular el movimiento intestinal y su alto contenido en fibra, dos aspectos que reducen el riesgo de padecer gases o flatulencias. Asimismo, su consumo puede eliminar los parásitos intestinales, mejorar el flujo sanguíneo y proteger el organismo del ataque de los radicales libres, gracias a su aporte de antioxidantes, vitaminas C y E, y betacaroteno.

Limón

Foto: iStock.
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Debido a las propiedades beneficiosas del limón sobre el tracto digestivo, muchas personas toman un zumo de limón antes y después de cada comida para evitar la formación de gases intestinales. Este cítrico procedente de Asia también es rico en vitamina C, que vela por la salud de los huesos y la piel, favorece la cicatrización de las heridas, facilita la absorción del hierro y asegura el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Y no solo eso, también actúa como depurador natural, ayudando a deshinchar el vientre. Un remedio de suma eficacia que actualmente triunfa entre las tendencias alimentarias.

Yogur

El yogur natural está compuesto por millones de bacterias probióticas que residen en el tracto intestinal para facilitar la digestión y calmar la inflamación que provocan otras fuentes. Así, estos microorganismos actúan como aliados de la salud intestinal, aunque es cierto que otros productos lácteos sí que favorecen la aparición de gases, especialmente la leche y sobre todo cuando el individuo en cuestión no puede digerir correctamente este tipo de ingredientes. En este caso, los expertos suelen recomendar sustituirlo por el kéfir, libre casi en su totalidad de lactosa y con el mismo número de bacterias probióticas. Por otro lado, estas estimulan la absorción de ciertos alimentos, evitan la proliferación de bacterias patógenas y benefician el sistema inmunológico.

Calabaza

En este caso, estamos ante uno de los alimentos más utilizados para ayudar al sistema digestivo durante su funcionamiento. Eso sí, siempre y cuando esté cocida para evitar efectos adversos, al igual que las zanahorias o las espinacas, y con moderación, pues es un poco alta en azúcares. Al tratarse de una verdura cuya composición es un 90% agua e incluye fibra y potasio, también previene la retención de líquidos, mantiene un nivel adecuado de colesterol, cuida del sistema nervioso e inmunitario, evita la aparición de enfermedades metabólicas como la obesidad o un exceso de ácido úrico y, por supuesto, alivia los síntomas propios de la gastritis, el estreñimiento o los parásitos intestinales, entre otros problemas del aparato digestivo.

Foto: iStock.
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Vinagre de manzana

Al igual que el yogur, los probióticos del vinagre de manzana ayudan a fortalecer la flora intestinal y a realizar la digestión de manera óptima. Con una cucharada de vinagre mezclada con agua antes de las comidas, podrás prevenir la distensión abdominal. Asimismo, este aderezo tan popular participa en la desintoxicación del cuerpo, reduce la presión arterial, alivia las quemaduras solares y el dolor de garganta, elimina el mal aliento y estimula la circulación, entre otras cualidades.