La migraña es el pan de cada día de muchas personas, un dolor pulsátil muy intenso que afecta normalmente a un solo lado de la cabeza. Además, puede ir acompañada por otros síntomas como náuseas, vómitos y una sensibilidad inusitada a la luz o el ruido. Lo cierto es que estas cefaleas suelen ser bastante incapacitantes. Tanto es así que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la migraña está considerada la sexta enfermedad que mayor incapacidad ocasiona. De hecho, este organismo ha llegado a afirmar que “una crisis de migraña es tan incapacitante como pasar un día con tetraplejia”.

Se estima que solo en España, este problema afecta a más de 5 millones de personas y más de un 70% presenta una discapacidad grave en el ámbito laboral, según la Sociedad Española de Neurología. Además, se calcula que a nivel mundial ocasiona unas pérdidas anuales que superan los 2.500 millones de dólares.

Síntomas de la migraña

Foto: iStock.
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Generalmente, las migrañas duran un máximo de 72 horas si no reciben tratamiento, mientras que la periodicidad con la que aparecen varía según el paciente, pueden ser poco frecuentes o irrumpir varias veces al mes. ¿Cómo? Tal y como hemos visto, en compañía de síntomas tan molestos como dolor pulsátil o perforante en uno o ambos lados de la cabeza, sensibilidad a la luz, los sonidos e incluso los olores y el tacto; náuseas, vómitos, visión borrosa, sensación de vértigo o episodios de desmayo, entre otros.

Aunque la cefalea en sí no es una enfermedad peligrosa, en la gran mayoría de los casos, puede ser síntoma de otra afección más grave. Por lo tanto, conviene acudir al médico para determinar el origen del problema, especialmente si apreciamos que las migrañas persisten o agravan su intensidad.

Un diagnóstico difícil

En cualquier caso, debemos tener presente que no existe una prueba concreta que sirva para diagnosticar las migrañas. Lo habitual es que nuestro médico nos haga diversas preguntas para elaborar un historial que le servirá después para descartar otras causas, concluir si realmente padecemos migraña y, en caso afirmativo, concretar qué tipo, para así recurrir a un tratamiento más específico.

Según la Sociedad Española de Neurología, el citado problema afecta a más de 5 millones de españoles

Estas cuestiones incluyen la existencia de posibles traumatismos, el consumo de medicación, la fecha de inicio del primer dolor, la localización del mismo o hacia dónde se irradia, por ejemplo. Posteriormente, se puede realizar también un examen físico y, en algunos casos, solicitar una resonancia magnética o un TAC. Asimismo, es posible que os deriven al neurólogo para descartar otras enfermedades relacionadas.

¿Qué alimentos son beneficiosos?

Foto: iStock.
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Casi todos sabemos qué alimentos debemos dejar de comer para aliviar este problema. Sin embargo, ¿sabías que hay algunos que pueden ayudarte a prevenirlo? Numerosos expertos sostienen que quienes padecen migrañas crónicas suelen presentar una deficiencia en riboflavina (vitamina B2), CoQ10, magnesio o vitamina D con respecto a quienes tienen migrañas episódicas. Por lo tanto, podemos deducir que una correcta alimentación resulta básica para mantener a raya esta dolencia.

En definitiva, necesitamos alimentos ricos en estos nutrientes. La riboflavina, por ejemplo, la hallamos en infinidad de productos como las espinacas, los espárragos, las almendras, la leche, los huevos, el hígado, la levadura de cerveza o el germen de trigo. Por su parte, la coenzima Q10 se encuentra en el brócoli, las semillas de sésamo o la coliflor. El magnesio es un mineral que podemos obtener de los plátanos, los frutos secos o el aguacate. ¿Y la vitamina D? Esta es quizás la más fácil de conseguir, pues solo tenemos que tomar el sol para hacernos con un buen acopio.

En definitiva, deberíamos tener muy presentes estas pautas dietéticas, pues a día de hoy el dolor de cabeza es una enfermedad crónica y muy compleja, para la que todavía no hay cura. “Los tratamientos existentes están enfocados a prevenir y a anular o reducir la intensidad del dolor; sin embargo, no existen terapias que lo eliminen definitivamente. Además, en muchos casos, los fármacos son poco efectivos y su efecto es variable en el tiempo y según el paciente. Por ello, la investigación es continua y fundamental para que los pacientes podamos conseguir un mejor diagnóstico y tratamiento de nuestra enfermedad”, destaca la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE) en su portal oficial.