Una alimentación saludable es vital para un buen desarrollo. De acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición (FEN), una dieta debe ser variada, moderada y equilibrada, ya que “las funciones vitales dependen del aporte de nutrientes”, procediendo esta contribución de lo que comemos. Así, las frutas y verduras se convierten en alimentos básicos de consumo diario, al ser ricos en vitaminas y minerales esenciales para la salud. La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), en su Pirámide de Alimentación Saludable, recomienda la ingesta de 2-3 piezas de verduras y hortalizas, así como 3-4 piezas de fruta al día. Pero… ¿cómo las ingerimos?

En el caso de las hortalizas, las posibilidades son muy amplias: menestra, puré, ensaladas crudas aliñadas con aceite y/o vinagre, sopas, cremas, panaché… Variedad en el contenido y el continente. Algo similar ocurre con la ingesta de frutas, que pueden tomarse cocidas, asadas, en compota y crudas, además de exprimidas en zumo o en néctar, una forma muy extendida entre la población, especialmente en niños y adolescentes.

La adición de azúcares en los zumos de fruta y zumos de fruta a partir de concentrados no está permitida por normativa europea

Según el estudio ANIBES de la Fundación Española de la Nutrición, un 31,2% de la población española consume algún tipo de zumo. No obstante, no todos los productos envasados pueden considerarse zumo de frutas. “Los zumos envasados únicamente pueden encontrarse oficialmente en tres categorias: zumo de fruta, zumo a partir de concentrado y néctares. Es importante que el consumidor lo tenga claro y sepa, por ejemplo, que el zumo de fruta no contiene azúcares añadidos”, explica la FEN en el recién publicado dosier 'Datos actuales sobre el consumo de fruta en España y sus propiedades nutricionales'. En los zumos de fruta -comercialmente llamados zumos directos o exprimidos- y en los zumos a partir de concentrados no está permitida la adición de azúcares por normativa europea (Directiva 2012/12/UE traspuesta a la legislación española por el Real Decreto 781/2013).

Consumidores de las diferentes variantes de zumos y no consumidores de zumos y sus variantes (%), según grupos de edad en la población española. Fuente: Estudio Anibes.
Consumidores de las diferentes variantes de zumos y no consumidores de zumos y sus variantes (%), según grupos de edad en la población española. Fuente: Estudio Anibes.

En los néctares también están establecidas las cantidades máximas que deben llevar estas preparaciones. De hecho, la legislación vigente establece unas normas muy estrictas sobre el contenido de azúcares o edulcorantes añadidos a los néctares.

El marco regulador de los zumos envasados, ya sea a nivel europeo o nacional, es uno de los más estrictos en la categoría de alimentos. Esta legislación permite una transparencia que, además, organismos como la Asociación Española de Fabricantes de Zumos (Asozumos) se preocupa por garantizar.

Un complemento

El zumo de fruta es, por tanto, un alimento mínimamente procesado, resultado de la extracción de la fruta de la que procede y su posterior pasteurización y envasado. Estas características hacen que el zumo de fruta se incluya “en el contexto de una dieta equilibrada y unos hábitos de vida saludables”. Según reconoce la FEN, “puede suponer una alternativa para complementar el consumo de frutas y verduras y así alcanzar la ingesta diaria recomendada de estos alimentos con el objetivo de llegar a la recomendación de tres frutas diarias, ya que además supone una fuente de nutrientes como la vitamina C, el potasio o los folatos”. Sin embargo, no se debe abusar de su consumo. La asociación ‘5 al día’ lo limita a un vaso de zumo (150-200 ml) diario. De forma que de las cinco raciones de fruta y verdura recomendadas, solo una de las piezas puede ingerirse en forma de zumo.

En un momento donde el impulso de una alimentación saludable se ha convertido en un objetivo común de todos los estamentos implicados, Asozumos se ha comprometido, además, a reducir un 10% el contenido de azúcares añadidos en los néctares de melocotón, naranja y piña sin edulcorantes. “Desde el sector de zumos y néctares apostamos por el fomento de los buenos hábitos alimentarios, manteniendo una permanente vigilancia a los requerimientos de la sociedad”, manifestan desde Asozumos. Esta iniciativa está incluida en el Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y Bebidas y otras Medidas 2020, promulgada por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Su objetivo primordial es la reducción de sal, azúcares añadidos y grasas en más de 3.500 productos que, en el promedio de la cesta de la compra, aportan el 44,5% de la energía total diaria.