¿Qué pautas de alimentación debemos seguir antes de un análisis de sangre?
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EL AYUNO ES LO MÁS IMPORTANTE

¿Qué pautas de alimentación debemos seguir antes de un análisis de sangre?

En la mayoría de los casos se recomienda únicamente el ayuno, pero hay circunstancias en las que tendremos que evitar ciertos alimentos o incluso interrumpir nuestra medicación

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Los análisis de sangre son controles rutinarios sencillos, sin efectos secundarios ni peligros para nuestra salud y que nos dan información muy valiosa. Sin embargo, pueden existir algunas dudas acerca de la preparación previa para evitar que los resultados aparezcan alterados. La alimentación es muy importante en este caso, pero hay más indicaciones aparte del clásico ayuno que todos conocemos.

¿Por qué hacer ayuno antes de un análisis?

Como norma habitual, los médicos recomiendan un ayuno entre ocho y doce horas antes de realizar un análisis de sangre. Esto es debido a que la comida que tomemos puede alterar los valores de glucosa y lípidos.

Si desayunamos o cenamos fuerte después de este horario, podemos alterar, por ejemplo, el nivel de azúcar en sangre y los triglicéridos, por lo que los resultados no serían todo lo exactos que deberían. Estos son los dos valores que más se pueden ver afectados por la alimentación previa al análisis.

Además de mantener el ayuno, también debemos evitar fumar y tomar alcohol o cualquier otra bebida que no sea agua. Ni refrescos, ni zumos son recomendables en las horas de este ayuno, ya que, aunque sean líquidos, también pueden alterar los resultados.

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En cuanto al agua, no existen restricciones en torno a ella. Podemos beber siempre que tengamos sed sin preocuparnos por los análisis que tendremos en unas pocas horas. Eso sí, se recomienda no tomar cantidades exageradas.

Asimismo, existen algunos casos concretos en los que podemos reducir el ayuno a cuatro horas, por ejemplo, cuando el análisis esté enfocado solamente a medir resultados hormonales, marcadores tumorales o estudios hematológicos.

¿Debemos modificar nuestros hábitos?

Es importante comunicarle a nuestro médico el motivo de nuestros análisis de sangre. En cualquier caso, siempre deberá ser él o ella quien nos indique si es necesario que hagamos algún tipo de modificación en nuestras rutinas alimenticias. Si no existe recomendación médica que indique lo contrario, debemos comer con normalidad los días previos al examen.

En el caso de que estemos tomando algún tipo de medicación, es importante consultar con el doctor cada casuística concreta para que nos diga si podemos continuar con el tratamiento con normalidad o si debemos suspender alguna toma para que los resultados de los análisis sean lo más fiables posible.

El ayuno debe realizarse con un mínimo de ocho horas, aunque a veces pueda reducirse ese tiempo

En cuanto a la cena del día anterior al examen médico, aunque lo recomendable es no modificar nuestros hábitos, sí deberíamos evitar los excesos de grasas, sodio y azúcares especialmente, ya que estos son los que más alteraciones pueden provocar en los resultados. No prolongues demasiado el ayuno (es decir, no te saltes la cena), ya que esto puede ocasionar un efecto negativo.

Una vez que pase el examen, toma un desayuno fuerte para recuperarte de la extracción y continúa con tus hábitos normales hasta que tengas los resultados. Una vez que estos estén listos, tu médico te indicará si todo está bien o si es necesario que realices algún cambio en caso de que algún valor haya salido alterado.

Algunos de ellos, como los lípidos o la glucosa, son modificables con la alimentación y tu salud puede mejorar sustancialmente si sigues los hábitos saludables que tu doctor te indique.

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En definitiva y a modo de resumen acerca de las pautas de alimentación que debemos llevar a cabo antes de un hemograma, como norma general se establece guardar un ayuno superior a las ocho horas y evitar cualquier tipo de ingesta de alimento o bebida, con excepción del agua, además de comunicar al doctor si el paciente está siendo sometido a algún tipo de tratamiento farmacológico.

Y si es un análisis de orina, ¿algún cambio?

Ya hemos visto que los cambios fundamentales antes de un análisis de sangre pasan por guardar ayuno durante las horas indicadas y evitar sustancias como el alcohol o el tabaco. Pero hay otros exámenes rutinarios que nuestro médico puede solicitar para comprobar nuestro estado de salud. Además del citado hemograma, también es muy habitual realizarnos un análisis de orina.

Este examen clínico puede indicarnos la presencia de ciertas infecciones, además de darnos más datos sobre enfermedades, como la diabetes, o posibles problemas en el riñón.

Aunque en general no es necesario guardar ayuno ni seguir ningún tipo de alimentación diferente a la que seguimos habitualmente, sí que hay alimentos concretos que pueden interferir. Por ejemplo, la remolacha o la vainilla son dos de los alimentos que, en ocasiones, se incluyen en la lista de no permitidos. Sin embargo, no suele ser habitual que se prohíba expresamente, a no ser que exista alguna contraindicación específica. En esa tesitura, será el doctor el encargado de suministrar la información al paciente con anterioridad al examen.

En el caso de los medicamentos sí se debe comunicar su consumo previamente para que desde el centro de salud nos digan si podemos tomarlo en la dosis habitual. Algunas medicinas o incluso algunos suplementos, a priori inocuos para la salud, pueden alterar los resultados. Por ejemplo, los suplementos a base de vitamina C podrían dar información errónea en nuestro análisis de orina.

Una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable debería ser siempre el centro de nuestros intereses y no buscarla solamente cuando vamos a enfrentarnos a un análisis médico. La mejor manera de cuidarnos empieza en la cocina y, en muchos casos, la salud depende de nosotros.

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