Los dientes cuidados y que lucen un blanco nuclear son la clave para mostrar una sonrisa perfecta y llena de atractivo, que además es nuestra mejor carta de presentación. Basta con fijarnos en los actores, los presentadores y demás celebrities del celuloide para ver que todos ellos son poseedores de una dentadura blanca e impoluta, que es objeto de deseo de cada vez más personas. Por este motivo, no extraña que, en los últimos años, se haya producido una multiplicación de la oferta de tratamientos dentales blanqueadores, productos y pastas dentales que prometen pintar la dentadura de un blanco impoluto.

Tanto es así que la OCU ha advertido que los dentífricos con acción blanqueante "son una farsa". Limpian y dan brillo, pero no blanquean. Por ello, ninguna pasta de dientes se debería llamar blanqueante, pues todo lo que prometen de aclarar el tono original de los dientes es puro marketing.

El no va más son los productos con carbón activado, que la OCU no ve con buenos ojos, pues "son muy abrasivos y desgastan el esmalte de nuestros dientes, hasta el punto de que un uso continuado de este tipo de productos podría acabar con los dientes a largo plazo, además de provocar una recesión de las encías y aumentar la sensibilidad dental. En cuanto a su efectividad, sí es cierto que el carbón activado puede blanquear ligeramente nuestros dientes al eliminar las manchas causadas por el café o el tabaco, pero su acción es meramente superficial. Para nada conseguiremos quitar las manchas más profundas, ni mucho menos cambiar el color de nuestros dientes. Por lo tanto, no son un sustituto de la pasta de dientes".

Según la OCU, los dentífricos con acción blanqueante son una farsa, porque no blanquean

Incluso han saltado a la palestra todo tipo de remedios caseros para lograr una dentadura inmaculada como el cepillado con agua y bicarbonato, el enjuague con limón o vinagre de manzana o la fricción dental con apio o fresas. Los especialistas advierten que no solo carecen de poder de blanquearte, sino que además pueden dañar la dentadura.

Cuidado con estos alimentos

Sea como fuere, lo cierto es que muchos desconocen que el 'tratamiento' para lucir los dientes blancos comienza en la mesa, pues hay algunos alimentos y bebidas que contienen en su composición sustancias que se adhieren al esmalte dental, manchándolo o tornándolo amarillo. Bajo esta premisa, ¿cuáles son los productos que causan mayor tinción?

Foto: iStock.
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  • Vino. El tinto es el tipo que más contribuye a oscurecer el color de nuestra dentadura. La razón estriba en que contiene cromógenos y tatinos, sustancias que se adhieren al esmalte dental, pigmentándolo de un tono oscuro o manchas grises, que tornan la sonrisa antiestética. Incluso si hacemos un consumo muy habitual, puede teñirlos de color púrpura. Además, contiene acidez, que daña el esmalte y lo deteriora.
  • Frutas de coloración intensa. Frambuesas, fresas, arándanos, cerezas o moras forman parte de este grupo poco amigo de la preservación de la blancura de los dientes. Contienen pigmentos, que le confieren un color de lo más llamativo y apetecible, pero tintan los dientes, cambiándoles el tono. No obstante, son muy saludables por su alto contenido en antioxidantes, por lo que no es necesario condenarlas al ostracismo, sino moderar la ingesta y lavar los dientes inmediatamente después de consumirlas.
  • Café. Disfrutar de una taza de este brebaje es para muchos un placer irrenunciable y para otros el estímulo que necesitan para ponerse en marcha cada mañana. Sin embargo, se encuentra dentro de la lista de bebidas que mayor tinción causan a nuestras piezas dentales. Al igual que el vino, atesora taninos y una elevada concentración de cromógenos, que pintan los dientes de amarillo u ocre y, además, generan manchas. Según algunos especialistas, si lo mezclamos con leche, minimizaremos su efectos.
  • Verduras de colores llamativos. Especialmente el tomate o las salsa derivadas y la remolacha. Como en el caso de las frutas que hemos citado, son copiosas en pigmentos, que comportan el oscurecimiento de las piezas dentales. En el caso del tomate, también tiene ácido que, como hemos anticipado, daña el esmalte dental, incrementando aún más su porosidad.
  • Cítricos. Naranjas, limones o pomelos conforman este grupo de alimentos, cuyo consumo es muy recomendable en el marco de una dieta saludable por su alto contenido en nutrientes. Sin embargo, cuando el cometido es poseer una dentadura blanca, no son la mejor opción. La razón es que son ricas en compuestos ácidos que, aunque ayudan a la cicatrización de las heridas, la salud de las encías y tienen poder antibacteriano, contribuyen a erosionar el esmalte dental, provocando un desgaste prematuro y su decoloración.

Foto: iStock.
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  • Vinagre y salsas derivadas. La acidez de este producto lo convierte en uno de los más recurrentes en la mesa y clave en la elaboración de salsas y encurtidos. Sin embargo, es un gran enemigo de la dentadura blanca, pues daña el esmalte, haciéndolo más poroso y, por lo tanto, más susceptible de tornar el color.
  • . Como el café, atesora generosas cantidades de taninos, que tienen el poder de modificar la coloración de los dientes y, por lo tanto, ensombrecer nuestra sonrisa. El rojo y el negro son los más perjudiciales.
  • Refrescos carbonatados y dulces. Además de aportar calorías vacías a la dieta, son copiosos en azúcar, un ingrediente que desmineraliza el esmalte dental, provocando su oscurecimiento, e incrementa el riesgo de padecer caries. Si no puedes resistirte, lo más conveniente es optar por las versiones 'light' o sin azúcar.

No obstante, es importante considerar que no se trata de arrojar al ostracismo los alimentos mencionados, pues muchos tienen un perfil nutricional de lo más saludable, sino de consumirlos con moderación y mantener una buena higiene, cepillando los dientes inmediatamente tras su consumo.