Es el mejor aliado matinal de los españoles. El consumo de café es un hábito nacional que nos 'despierta' por las mañanas y nos mantiene alerta el resto del día. Y la mejor parte, aporta numerosos beneficios a la salud.

Así, por ejemplo, un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU defiende que su consumo reduce el riesgo de mortalidad para todos los tipos de cáncer, así como por infarto o enfermedades respiratorias. A él se suman los hallazgos de científicos de la Universidad de Harvard publicados en ‘Circulation’ tras seguir a 210.000 personas a lo largo de cerca de cuatro décadas. Al parecer, los bebedores de café tienen menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, así como menos probabilidades de cometer suicidio.

Foto: iStock.
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Igualmente, se sabe que su ingesta está relacionada con menos posibilidades de desarrollar diabetes, la enfermedad de Parkinson o problemas del hígado, incluyendo cirrosis.

Y llegan más buenas noticias, sobre todo para las personas inmersas en la conocida ‘operación bikini’. Un estudio que acaba de publicar la revista 'Scientific Reports' constata que una sola taza de café puede estimular la grasa marrón, la que ayuda a controlar el azúcar en sangre y prevenir la obesidad.

Tipos de grasa

Para la población, hablar de grasa corporal es mencionar la grasa ‘perniciosa’ que se acumula en los glúteos o cadera. Como explica a Alimente la nutricionista Amil López Viéitez, creadora de la 'dieta coherente', "el tejido graso o adiposo tiene muchas funciones, amortigua algunas zonas delicadas de tu cuerpo (glándulas mamarias), acumula energía y regula la temperatura corporal. Esta última función la realiza la grasa marrón o parda, que recibe este nombre por su tono más oscuro; produce el 20% del calor corporal, quema energía para elevar su temperatura cuando hace frío".

"Esta grasa marrón o grasa parda se creía que solo estaba presente en los recién nacidos, pero en la actualidad está confirmado que los adultos tenemos unos 100 g en la zona clavicular e intervertebral, hasta el punto de considerarla como un 'órgano' más", añade.

Hoy en día se sabe que la grasa marrón ayuda a regular el peso y el azúcar en sangre, "aspecto este prometedor para las personas con sobrepeso y diabetes tipo 2. Aumentando el gasto metabólico basal, lo que puede suponer una pérdida de masa grasa de hasta cinco kilos al año, ya que se queman así el doble de calorías al hacer la digestión que sin activar esta grasa marrón", insiste la experta.

La presencia de grasa parda "varía mucho de unos individuos a otros en función del sexo (suele haber más grasa marrón en mujeres que en hombres), la edad (su cantidad decrece con los años) y el peso y nivel de glucosa en sangre (hay un mayor porcentaje de grasa parda en individuos con un peso saludable y niveles normales de glucemia). En resumen, el tejido graso pardo o marrón activa la termogénesis; es decir, 'quema' o transforma los triglicéridos y la glucosa de la sangre en energía, lo que la convierte también en un posible arma terapéutica contra la diabetes", agrega. Las personas con un índice de masa corporal (IMC) más bajo, por lo tanto, tienen una mayor cantidad de grasa marrón.

La investigación

El nuevo estudio, uno de los primeros en realizarse en humanos para encontrar componentes que puedan tener un efecto directo en las funciones de la grasa marrón, a cargo de científicos de la Universidad de Nothingham, desvela el poder del café para lograr su activación: tomar una taza puede estimularla.

El profesor Michael Symonds, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nottingham, codirector del estudio, asegura que "la grasa parda funciona de manera diferente a otras grasas en el organismo y produce calor al quemar azúcar y grasa, a menudo en respuesta al frío. Aumentar su actividad mejora el control del azúcar en la sangre y los niveles de lípidos, mientras que quemar las calorías extra ayuda a pérdida de peso”. Sin embargo, insiste, “hasta ahora, nadie ha encontrado una forma aceptable de estimular su actividad en los seres humanos”.

"El café parece que aumenta la temperatura de la grasa parda del cuello"

Este es el primer estudio en humanos que “muestra que algo como una taza de café puede tener un efecto directo en nuestras funciones de grasa parda. Las implicaciones potenciales de nuestros resultados son bastante grandes, ya que la obesidad es un importante problema de salud para la sociedad y también estamos ante una creciente epidemia de diabetes. Potencialmente, la grasa marrón podría ser parte de la solución para hacer frente a ambas enfermedades".

"El café parece que aumenta la temperatura de la grasa parda del cuello. El mecanismo es aún desconocido, pero se postula una activación del sistema nervioso simpático transitoria", aclara Amil López.

Los científicos llevaron a cabo una serie de estudios con células madre para ver si la cafeína estimulaba la grasa parda. Una vez que encontraron la dosis correcta, pasaron a los humanos para ver si los resultados eran similares.

El equipo usó una técnica de imagen térmica para rastrear las reservas de grasa marrón del cuerpo. La técnica no invasiva ha ayudado al equipo a localizar la grasa parda y evaluar su capacidad para producir calor.

"De nuestro trabajo anterior, sabíamos que la grasa marrón se encuentra principalmente en la región del cuello, por lo que pudimos visualizar a alguien inmediatamente después de tomar una bebida para ver si la grasa marrón se calentaba", dijo el profesor Symonds.

Los resultados fueron positivos y ahora debemos determinar si la cafeína como uno de los ingredientes del café actúa como estímulo o si hay otro componente que ayude con la activación de la grasa marrón. Actualmente estamos considerando los suplementos de cafeína para evaluar si el efecto es similar”, apostilla.

Los científicos defienden que "una vez hayamos confirmado qué componente es responsable de esto, podría potencialmente usarse como parte de un régimen de control de peso o como parte del programa de regulación de la glucosa para ayudar a prevenir la diabetes".

Foto: iStock.
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Si consigues activar la grasa marrón o grasa parda, "disiparás más energía en forma de calor. Los científicos están buscando alimentos con mayor contenido en grasa parda y los genes implicados en su activación para modularlos a través de fármacos o complementos nutricionales que mantengan activo más tiempo el tejido graso marrón o que transformen la grasa blanca en marrón", detalla la nutricionista.

"El objetivo es que el organismo gaste más energía, facilitando que alcances y mantengas el peso ideal. Lo más importante es que cuanto mayor sobrepeso, menor cantidad de grasa marrón, por lo que lo primero que se debe hacer para activarla es perder peso", agrega.

Parece que "el ejercicio activa la transformación del tejido graso blanco en magro", recuerda la experta, que apunta:

  • El corazón cuando late con intensidad segrega hormonas conocidas como péptidos natriuréticos que activan el tejido adiposo pardo o marrón.
  • Cuando el músculo se contrae segrega mediadores hormonales como la irisina que transforma la grasa blanca en parda.
  • El ejercicio físico en la infancia y adolescencia programa tu tejido graso pardo para tener un mejor perfil cardiovascular en la edad adulta.

Asimismo, "las manzanas y peras con piel parece que la activan a través del ácido ursólico de su piel. Sucede lo mismo con el frío, que activa el sistema nervioso simpático, segrega catecolaminas que activan la grasa parda. Por eso, es importante no subir demasiado el termostato de la calefacción en tu casa", agrega.