Es la droga psicoestimulante más consumida en todo el planeta. Se encuentra en semillas como el café, el cacao, la nuez de cola (guaraná) y en las hojas del mate y del té. Hablamos de la cafeína. La Universidad de Valencia asegura que “se descubrió en las semillas del café en 1820. En 1838 se demostró que la teína, alcaloide descubierto en las hojas de té en 1827, era en realidad cafeína. En peso, el té contiene más cafeína que el café. Las bebidas de cola deben el nombre a que originariamente, las semillas de la planta Cola acuminata que eran utilizadas como fuente de cafeína en la elaboración de estas bebidas”.

Su gran poder ‘adictivo’ mantiene enganchados hasta el 90% de los estadounidenses, de todas las edades, según la Fundación Americana de Migraña, que reconoce que la consumen todos los días. Y puede que gran parte de ellos sufra de dolores de cabeza por este motivo. Investigadores de la Unidad de Investigación de Epidemiología Cardiovascular del Centro Médico Beth Israel Deaconess, y del Departamento de Epidemiología, de La Escuela de Salud Pública Harvard TH Chan de Boston (EE.UU), liderados por Elizabeth Mostofsky, acaban de demostrar que la ingesta de bebidas con cafeína eleva el riesgo de sufrir migrañas.

“Aumenta la tensión arterial, promueve la formación de orina e incrementa la actividad del corazón y los pulmones”

Según el libro Impacto y Situación de la Migraña en España. Atlas 2018, de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE), “la migraña es más que un simple dolor de cabeza: es una enfermedad neurológica limitante que demanda el reconocimiento y la comprensión por parte de la sociedad y del entorno de los pacientes”. Tiene una alta prevalencia. “Más de 4,5 millones de personas en España padecen migraña, y de estas un millón la sufren de forma crónica, lo que significa que tienen dolor de cabeza más de 15 días al mes. La OMS la ha declarado la séptima enfermedad a escala global y la segunda desde el punto de vista neurológico que genera años perdidos de vida por discapacidad, siendo responsable de un alto porcentaje de absentismo y de pérdida de productividad laboral en el territorio nacional, con un coste anual estimado de dos mil millones de euros”, se insiste en el documento .

Cómo actúa

La cafeína actúa como un estimulante del sistema nervioso central, facilitando la memorización, la asociación de ideas y la percepción de los sentidos. Pero tiene su cara y su cruz. Como recuerda la Universidad de Valencia, “aumenta la tensión arterial, promueve la formación de orina e incrementa la actividad del corazón y los pulmones”. Como en el resto de las drogas su consumo puede dar lugar a la aparición de dependencia, aunque con un síndrome de abstinencia mucho más benigno que en otros casos: dolor de cabeza, irritabilidad y somnolencia patológica. También estimula la secreción gástrica de ácido y pepsina, lo que origina con frecuencia intolerancia gástrica. Curiosamente también el café descafeinado produce un aumento de la secreción ácida, insiste la institución.

En un estudio previo recogido en la revista Neurología y realizado por investigadores colombianos se reconoce que el "consumo de cafeína induce una serie de cambios biológicos y fisiológicos de forma aguda y crónica, que se pueden traducir en déficit cognitivo, depresión, fatiga, insomnio, cambios cardiovasculares y cefaleas”. Además, su ingesta crónica “promueve un estado pronociceptivo y de hiperexcitabilidad cortical, que puede exacerbar una cefalea primaria o desencadenar dolores de cabeza por uso excesivo de analgésicos”.

Foto: iStock
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La nueva investigación, publicada en The American Journal of Medicine (JAMA), constata que beber tres o más porciones de bebidas con cafeína al día se asocia con el inicio de un dolor de cabeza en ese o al día siguiente en pacientes con migraña episódica. Los resultados son consistentes incluso después de tener en cuenta los cambios diarios en la ingesta de alcohol, el estrés, el sueño, la actividad física y la menstruación, aunque sí hubo alguna variación evidente con el uso de anticonceptivos orales, recuerdan los investigadores. "Según nuestro estudio, beber una o dos bebidas con cafeína en un día no parece estar relacionado con el desarrollo de un dolor de cabeza por migraña, sin embargo, tres o más porciones pueden estar asociadas con una mayor probabilidad de padecerlo", ha señalado Elizabeth Mostofsky.

Si bien algunos factores desencadenantes potenciales, “como la falta de sueño, solo pueden aumentar el riesgo de migraña, el papel de la cafeína es particularmente complejo, ya que puede desencadenar un ataque pero también ayuda a controlar los síntomas ", ha recalcado. El impacto de la misma “depende tanto de la dosis como de la frecuencia de su uso, pero debido a que ha habido pocos estudios prospectivos sobre el riesgo inmediato de dolores de cabeza por migraña después de su ingesta, existe evidencia limitada para formular recomendaciones dietéticas para personas con esta afección".

Los datos del estudio

En su estudio de cohorte prospectivo, los investigadores contaron con 98 adultos con migraña episódica frecuente que completaron diarios electrónicos todas las mañanas y todas las tardes durante al menos seis semanas. Todos los días, los participantes informaron de las porciones totales consumidas de café con cafeína, té, refrescos y bebidas energéticas, así como también completaron informes de dolor de cabeza dos veces al día que detallaron el inicio, la duración, la intensidad y los medicamentos utilizados para los mismos. Los participantes también proporcionaron información sobre el consumo de otros desencadenantes comunes de la migraña, incluido el uso de medicamentos, la ingesta de bebidas alcohólicas, los niveles de actividad, los síntomas depresivos, el estrés psicológico, los patrones de sueño y los ciclos menstruales.

Para evaluar el vínculo entre la ingesta de bebidas con cafeína y el dolor de cabeza por migraña el mismo día o al día siguiente, los científicos utilizaron un análisis propio, comparando la incidencia de las mismas de un participante por días con ingesta de bebidas con cafeína e incidencia de migrañas en días sin este tipo de consumo. Esta coincidencia eliminó la posibilidad de que factores como el sexo, la edad y otros como los demográficos, conductuales y ambientales individuales confundieran los datos. Los investigadores igualaron aún más la incidencia de dolor de cabeza por día de la semana, eliminando los hábitos de fin de semana ‘versus’ días de la misma que también pueden afectar la aparición de migraña.

"No podemos cuantificar la cantidad de cafeína exacta que se asocia con un mayor riesgo de migraña"

El autoajuste también permitió las variaciones en la dosis de cafeína en diferentes tipos de bebidas y preparaciones. "Una porción de cafeína se define típicamente como ocho onzas estadounidenses (cada onza son 29 mililitros) o lo que es lo mismo una taza de café con cafeína; seis onzas de té; una lata de gaseosa con cola de 12 onzas y una lata de 2 onzas de una bebida energética", dijo la autora principal. "Esas porciones contienen entre 25 y 150 miligramos de cafeína, por lo que no podemos cuantificar la cantidad de cafeína que se asocia con un mayor riesgo de migraña".

En general, los investigadores no vieron asociación entre una o dos porciones de bebidas con cafeína y las probabilidades de dolores de cabeza el mismo día, pero sí observaron mayores probabilidades de padecer molestias en el mismo día en cuanto se ingieren tres o más porciones de bebidas con cafeína. Sin embargo, entre las personas que rara vez las consumían, incluso una o dos porciones aumentaron las probabilidades de tener dolor de cabeza ese día.

"A pesar de la alta prevalencia de la migraña y los síntomas a menudo debilitantes, la prevención efectiva de la migraña sigue siendo difícil de alcanzar para muchos pacientes", han señalado los autores. "Este estudio ha sido una oportunidad para examinar los efectos a corto plazo de la ingesta diaria de bebidas con cafeína sobre el riesgo de dolores de cabeza por migraña. Curiosamente, a pesar de que algunos pacientes con migraña episódica piensan que necesitan evitar la cafeína, descubrimos que beber una o dos porciones / día no se asoció con un mayor riesgo de dolor de cabeza. Se necesitan más investigaciones para confirmar estos hallazgos, pero es un primer paso importante".

Foto: iStock
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Según, la Fundación Americana de Migraña, “no entendemos completamente los mecanismos subyacentes a los diferentes efectos de la cafeína en el cerebro. Sin embargo, se conocen los objetivos específicos de su acción de en el mismo y los nervios fuera del cerebro. La cafeína afecta la actividad de una sustancia cerebral necesaria y natural llamada adenosina. Los niveles de adenosina en la sangre aumentan durante los ataques de migraña. Además, la adenosina, cuando se inyecta en vena, puede desencadenar ataques”.

Está “ampliamente disponible en el cerebro y puede producir muchos efectos, incluida una menor actividad eléctrica del órgano, el ensanchamiento temporal de los vasos sanguíneos y el control de algunos aspectos del sueño y el movimiento. La adenosina actúa al adherirse a moléculas receptoras específicas en las superficies de algunas células cerebrales. La cafeína puede bloquear la acción de estos receptores y, por lo tanto, detener los efectos de la adenosina. No sabemos cómo estos efectos de la cafeína provocan inhiben reacciones agudas contra la migraña y el control del dolor”, explica la entidad