Un poco de ejercicio está bien. Todas las guías publicadas hasta la fecha sobre 'hábitos de vida saludables' coinciden en esto. Sobre todo en lo que respecta a nuestro bienestar cardíaco. Mucho más discutido es si el ejercicio de altísima intensidad, el que requiere grandes esfuerzos, es igual de positivo para nuestra salud cardiovascular. Esto es lo que han puesto en duda los investigadores Vincent L. Aengevaeren, María R. E. Hopman, Paul D. Phompson, Esmée A. Bakker, Keith P. George, Dick H. J. Thijssen y Thijs M. H. Eijsvogels del Radboud University Medical Center en la ciudad holandesa de Nimega. Los científicos decidieron estudiar la correlación de los biomarcadores cardíacos de participantes en competiciones que consisten en andar grandes distancias (entre 30 y 55 kilómetros) y la prevalencia de enfermedades cardiovasculares entre ese grupo poblacional.

¿Qué son los marcadores cardíacos?

Dentro de cada una de nuestras células existen determinados compuestos químicos característicos. Algunas proteínas sólo se encuentran en los hepatocitos, otras solo en las pancreáticas y otras, de las que trata este estudio, solo están presentes en las células cardíacas humanas. Cuando éstas se estresan o mueren, liberan en nuestro torrente sanguíneo esas moléculas específicas. Es eso lo que los médicos son capaces de detectar y así saber que determinados órganos están sometidos a un estrés insano o, directamente, muriendo.

"Un 27% de los que andaban mucho desarrollaron enfermedades cardiovasculares serias o murieron"

Cuando hacemos ejericcio 'ligero' nuestro corazón funciona con total normalidad y no libera su molécula específica, que en el caso del miocardio se llama troponina. Pero los investigadores descubrieron que las persoanas que paticipaban en caminatas de 30 a 55 kilómetros de distancia aumentaban la liberación de troponina muy por encima de los niveles normales. En concreto, llegaban a alcanzar el percentil 99.

A continuación, los científicos decidieron estudiar si había una correlación entre los niveles de troponina de los deportistas y una mayor incidencia entre ellos de enfermedades cardiovasculares. Como explica uno de los autores, el investigador Thijs Eijsvogels: "Después de 10 años de investigación podemos dar respuesta a esta importante pregunta. De los participantes que tenían una alta concentración de troponina después de andar, un 27% de ellos desarrollaron enfermedades cardiovasculares serias o murieron durante su seguimiento. En cambio, de los deportistas que tenían menores niveles de esta molécula después del ejercicio, solo un 7% de ellos sufrieron enfermedades cardiovasculares". Además, como sentencia el investigador: "Este estudio muestra por primera vez que el incremento de la troponina debido al ejercicio es clínicamente relevante".

No es necesariamente negativo

Foto: iStock
Foto: iStock

Una de las mejores cualidades del ser humano es la capacidad de convertir una desventaja en una oportunidad. Esto mismo es lo que propone otro de los autores del estudio, el doctor Vincent Aengevaeren: "Podemos considerar el ejercicio como una prueba de esfuerzo para el corazón. Puede ser que los deportistas con altos niveles de troponina, estén sufriendo enfermedades cardiovasculares que todavía no hayan sido diagnosticadas o tratadas. Nuestros descubrimientos pueden ayudar a una identificación temprana de individuos susceptibles a estas afecciones en el futuro, lo que ayudaría a que el tratamiento correcto fuese administrado cuanto antes".

¿Es malo el ejercicio?

Como se encarga de aclarar el doctor Thijs Eijsvogels: "Es fácil malinterpretar los resultados. No, el ejericicio no es malo para tu corazón. La gente que hace ejercicio de forma regular vive entre 3 y 6 años más que aquellos que llevan una vida sedentaria, lo que convierte el esfuerzo físico en algo necesario para todo el mundo".