Son muchas las personas que tras salir del gimnasio deciden darse un homenaje culinario, un buen atracón de calorías en sustitución de aquellas que acaban de perder sobre los aparatos de musculación profesional. Grave error, pues esta comida es una de las más importantes del día por el estado en el que se encuentra el organismo tras el ejercicio físico realizado.

“Tu cuerpo almacena el exceso de energía en forma de glucógeno y proteína. Cuando haces ejercicio, tu cuerpo toma la energía de lo último que hayas comido y ahí comienza la liberación de glucógeno almacenado. Tus músculos empiezan a usar la proteína para reconstruirse a las pocas horas de hacer ejercicio y recuperarse después de un entrenamiento intenso, pero tu cuerpo es especialmente bueno absorbiendo carbohidratos y proteínas en un lapso de 45 minutos después del entrenamiento”, explican desde el portal Guía Fitness. Bajo esta premisa, ¿qué alimentos debemos evitar después de hacer ejercicio?

Alimentos prohibidos

  • Verduras. Aunque parezca una recomendación algo chocante, pues la verdura es de lo más saludable y rica en vitaminas y minerales, este alimento no tiene las calorías suficientes para reponer los hidratos de carbono y las proteínas después del esfuerzo del gimnasio. Además, aquellas que son ricas en fibra como la lechuga, los espárragos o el brócoli son muy difíciles de digerir. Incluid verduras en vuestra dieta, pero nunca después de entrenar.

Foto: iStock
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  • Barritas de cerales. Otro alimento de lo más recurrente entre los deportistas. Sin embargo, a pesar de que calman el hambre tras el ejercicio físico, poseen un alto contenido en azúcar y, por lo tanto, estimulan la producción de grasa y aminoran el ritmo del metabolismo.

  • Carnes rojas. “Muchos entrenadores personales y expertos en fitness abogan por evitar el consumo de carne roja después de hacer ejercicio. Las grasas saturadas que contiene la carne roja reducen la función metabólica y, además, afectan al aprendizaje y memoria”, explican desde Guía Fitness.

  • Refrescos azucarados. Dentro de este grupo no solo encontramos los refrescos de cola o naranja, también los zumos de fruta envasados, todos ellos repletos de fructosa. Esta sustancia tiene un efecto nocivo sobre el organismo, particularmente en el metabolismo ya que lo ralentiza.

La verdura no tiene calorías suficientes para reponer los hidratos de carbono y las proteínas después del esfuerzo

  • Chocolate. Su gran cantidad de calorías repondrá aquellas que se han perdido durante el entrenamiento, haciendo que todo el esfuerzo realizado caiga en saco roto. Además, su alto contenido en grasa –sobre todo si se trata de chocolate con leche o blanco– provoca que la digestión también se vea perjudicada. Mejor optad por el cacao en polvo, mucho más saludable.

  • Comida rápida muy grasienta. “Consumir grasas después del ejercicio hace más lento el proceso de digestión. Necesitamos 9 gramos de energía para que el cuerpo pueda digerir un gramo de grasa, así que disminuyendo la velocidad de digestión no estás haciéndole un bien a tu cuerpo cuando el objetivo es acelerar el metabolismo”, añaden. Una de las opciones menos recomendables es la pizza, pues no solo incluye una gran cantidad de carbohidratos en la masa, los ingredientes que le acompañan también suelen estar repletos de grasa.

  • Café. Si sois de los que hacéis ejercicio a primera hora de la mañana, lo mejor es que empecéis a prescindir del café en el desayuno. Cuando hacemos ejercicio, el cuerpo está deshidratado y con esta bebida puede deshidratarse todavía más. Un efecto que también provoca el alcohol.

  • Yogur que no sea natural. El yogur es un alimento de lo más beneficioso para el organismo después de ir al gimnasio. Sin embargo, no vale cualquier tipo de yogur, este debe ser sin grasa y natural, es decir, sin azúcar añadido. El yogur griego natural con un poco de fruta fresca picada por encima es la mejor opción.

Dieta posentrenamiento

Una vez eliminados todos estos alimentos de nuestra dieta posentrenamiento, es necesario cubrir las necesidades del cuerpo humano con otros ingredientes mucho más saludables, capaces de apoyar el funcionamiento del metabolismo, aumentar el gasto energético y eliminar el exceso de grasa corporal. Dentro de este grupo encontramos el aguacate, que favorece la formación de masa muscular; el plátano, que repone las reservas de glucosa sin elevar sus niveles en la sangre; las almendras, que sobreponen las energías del cuerpo; los huevos, que ayudan a los músculos a recuperarse del esfuerzo; o la quinoa, rica en proteínas y antioxidantes y muy eficaz en el fortalecimiento de la masa magra del cuerpo.

Foto: iStock.
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Además, un estudio realizado por el European Food Information Council asegura que una cantidad insuficiente de carbohidratos puede provocar fatiga, debilidad o mareos. ¿La solución? Comer cereales con leche descremada o yogur. Otra investigación publicada en la revista ‘Circulation: Journal of the American Heart Association’ destaca de nuevo la importancia de tomar alimentos frescos y naturales, especialmente cuando se trata de frutos rojos como las fresas o los arándanos. Estos reducen el riesgo de ataque cardiaco y tienen un potente efecto saciante.