Su popularidad se remonta a la Antigüedad y cuentan las leyendas que fue el emperador Shen-Nung quien lo descubrió de forma accidental cuando estaba hirviendo agua a la sombra de un árbol. Fue entonces, al caer las hojas, cuando en el cuenco cuando se topó con la infusión…. Siglos después, la ciencia ha puesto esta bebida bajo el microscopio sacando a la luz sus numerosos beneficios para la salud. Hablamos del té.

La segunda bebida más consumida del mundo posee, según los Institutos Nacionales del Cáncer de EEUU, polifenoles, alcaloides (cafeína, eofilina y teobromina), aminoácidos, carbohidratos, proteínas, clorofila, compuestos orgánicos volátiles (sustancias químicas que producen vapores en forma rápida y son responsables del olor que tiene el té), fluoruro, aluminio, minerales y oligoelementos.

Se piensa que los polifenoles son los responsables de los beneficios para la salud

Se piensa que "los polifenoles, un grupo grande de sustancias químicas de las plantas en las que se incluyen las catequinas, son responsables de los beneficios de salud que tradicionalmente se le han atribuido, en especial al té verde. La catequina más activa y abundante en este tipo de infusión es el galato de epigalocatequina-3 (EGCG)”, insiste la institución.

Foto: iStock.
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Lista de propiedades

Entre sus innumerables beneficios destaca el hecho de reducir el riesgo de enfermedad hepática, como confirma un artículo de revisión publicado en 'American Journal of Clinical Experimental Medicine'; de depresión (como demuestra un trabajo de 'Australian and New Zealand Journal of Psychiatry'), además de las investigaciones que le asocian con una reducción del riesgo de cardiopatía coronaria, mortalidad cardiaca o accidente cerebrovascular. También tiene el ‘poder’ de reducir el riesgo de diabetes tipo 2 y se le ha asociado con disminución de las posibilidades de padecer determinados tipos de cáncer.

Ahora, a estos innumerables beneficios, se suman los hallazgos de un nuevo estudio, dirigido por investigadores de la Universidad Nacional de Singapur, que revela su capacidad para preservar la salud del cerebro.

El trabajo, publicado en 'Aging' y dirigido por Lei Feng, constata que los bebedores regulares de té tienen regiones cerebrales mejor organizadas y esto está asociado con una función cognitiva saludable, en comparación con los que no beben la infusión. El equipo de investigación hizo este descubrimiento después de examinar los datos de neuroimagen de 36 adultos mayores.

"Nuestros resultados ofrecen la primera evidencia de una contribución positiva del consumo de té a la estructura cerebral, y sugieren que beberlo regularmente tiene un efecto protector contra la disminución de la organización cerebral relacionada con la edad", explica Feng Lei. La investigación se llevó a cabo junto con colaboradores de la Universidad de Essex y la Universidad de Cambridge.

Estudios anteriores han demostrado que la ingesta de té es beneficiosa para la salud humana, y los efectos positivos incluyen la mejora del estado de ánimo y la prevención de enfermedades cardiovasculares. Y previamente a este nuevo trabajo, el científico Feng publicó un estudio longitudinal en 'American Journal of Clinical Nutrition' que mostró que el consumo diario de té puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo en las personas mayores en un 50%.

Después de este descubrimiento, el investigador y su equipo exploraron aún más el efecto directo del té en las redes cerebrales. Para ello reclutaron a 36 adultos de 60 años o más y recopilaron datos sobre su salud, estilo de vida y bienestar psicológico. Los participantes de edad avanzada también tuvieron que someterse a pruebas neuropsicológicas y resonancia magnética. El estudio se realizó entre 2015 y 2018.

Al analizar el rendimiento cognitivo de los participantes y los resultados de las imágenes, el equipo de investigación descubrió que las personas que consumían té verde, oolong o negro al menos cuatro veces por semana durante aproximadamente 25 años tenían regiones cerebrales que estaban interconectadas de una manera más eficiente.

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Similitud con el tráfico por carretera

"Tomé la analogía del tráfico por carretera como ejemplo: consideré las regiones del cerebro como destinos, mientras que las conexiones entre las regiones del cerebro son carreteras. Cuando un sistema de carreteras está mejor organizado, el movimiento de vehículos y pasajeros es más eficiente y utiliza menos recursos. De manera similar, cuando las conexiones entre las regiones del cerebro están más estructuradas, el procesamiento de la información se puede realizar de manera más eficiente ", asegura el investigador.

Y añade: "Hemos demostrado en nuestros estudios anteriores que los bebedores de té tenían una mejor función cognitiva en comparación con los que no lo ingieren. Nuestros resultados actuales relacionados con la red cerebral apoyan indirectamente nuestros hallazgos anteriores al mostrar que los efectos positivos del consumo regular de té son resultado de una mejor organización del cerebro provocada por la prevención de la interrupción de las conexiones interregionales".

Como el rendimiento cognitivo y la organización del cerebro están estrechamente relacionados, se necesita más investigación para comprender mejor cómo las funciones como la memoria emergen de los circuitos cerebrales y las posibles intervenciones para preservar mejor la cognición durante el proceso de envejecimiento. Por todo ello, Feng y su equipo planean examinar los efectos del té, así como los efectos de los compuestos bioactivos que el té puede tener sobre el deterioro cognitivo.