Cuando vamos a emprender un viaje en coche, estamos más pendientes de los aspectos relacionados con la seguridad que de la alimentación que llevamos. Sin embargo, la alimentación que hayamos tenido antes y durante el viaje está directamente relacionada con nuestras capacidades al volante.

De hecho, la Fundación Repsol llevó a cabo una investigación para analizar los hábitos alimentarios de la población en los viajes por carretera que completó con un estudio que puso en marcha la Fundación Española de la Nutrición (FEN) para determinar las pautas más adecuadas de alimentación en los diferentes desplazamientos, teniendo en cuenta los grupos de población y el tipo de trayecto.

"Un hombre de 80 kg gasta en un viaje de cuatro horas 824 kcal y una mujer de unos 60 kg, 560 kcal”

A una de las conclusiones que llegó este estudio es que la alimentación no es una de las principales preocupaciones de un conductor a la hora de hacer un viaje, ya que se centran más en aspectos de seguridad. De hecho, una vez que se les preguntaba por la importancia de la alimentación en concreto en los viajes de carretera, solo un 44,8% de encuestados afirmaban que este aspecto es muy o bastante importante para ellos.

Entre los encuestados, el grupo de menores de 30 años que consideraba que la alimentación es un aspecto muy o bastante importante superaba el 50%. A su vez, la preocupación por la alimentación se incrementa entre aquellos que declaran que prefieren hacer paradas en sus viajes (47,9% frente al 34,5%) y entre aquellos que les gusta organizar bien sus viajes (46,2% frente al 34,7%). El 96,7% prefería una alimentación ligera y el 35,3% cree que hay que cuidar lo que se bebe, más que lo que se come. Cuando se profundizaba más en el tema de la alimentación y los encuestados relacionaban la mala alimentación con el aumento del riesgo de sufrir un accidente, el interés aumentaba hasta superar el 90%.

Otra de las conclusiones a las que llegaron es que en los viajes de más de 250 km, el menú completo es la opción más habitual de alimentación, mientras que en los de menos de 250 km destaca el consumo de raciones/pinchos y de snacks dulces y salados, siendo los bocadillos, montados y sándwiches lo habitual en estos viajes. En cuanto a las bebidas, el agua y los refrescos son las bebidas más consumidas. La ingesta de agua se incrementa con la edad y los refrescos son la elección principal en los menores de 30 años.

Antes de comenzar un viaje

Foto: iStock.
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Por su parte, la Dirección General de Tráfico (DGT) elaboró un informe titulado 'Comer bien, conducir mejor', en el que ofrece consejos sobre la alimentación que debemos llevar a cabo antes de empezar un viaje: “La alimentación del conductor debe ser variada, de modo que contenga todos los nutrientes necesarios para el organismo, es importante mantener una dieta ligera con hidratos de carbono, proteínas y minerales suficientes. Debe estar exenta de grasas”. Aunque la DGT lo resume en descansar bien y sobre todo no comenzar el viaje con el estómago vacío. Por su parte, la FEN insiste en que en ningún tipo de viaje se debe iniciar la conducción en ayunas. “Es importante realizar un desayuno completo, que incluya distintos grupos de alimentos. Y antes de la conducción se deben evitar las comidas copiosas y muy ricas en grasas”.

Calorías perdidas en un viaje de 4 horas

En el informe de la Fundación Repsol y la FEN, con la coordinación de Gregorio Varela Moreiras y Rafael Ansón Oliart, los autores José Manuel Ávila Torres, Susana del Pozo de la Calle y Emma Ruiz Moreno hacen algunas recomendaciones nutricionales. Una de las informaciones que más llama la atención es el gasto energético de cada persona en un viaje. Un conductor hombre de unos 80 kilogramos gasta en un viaje de cuatro horas 824 kcal y una mujer de unos 60 kilogramos, 560 kcal. En cuanto a los pasajeros, suelen gastar en las mismas condiciones físicas 536 kcal y 363 kcal, respectivamente.

Entre las pautas que dan estos expertos se encuentra: la distribución calórica a lo largo del día distribuyendo la ingesta en distintas tomas al día y evitando largas horas de ayuno. Y explican: “Según nuestros hábitos alimentarios, la distribución diaria de los alimentos ingeridos, en general, es de 4 o 5 comidas, distribuyendo el total calórico en: 25% desayuno, 30% comida, 15% merienda y 30% cena; o bien 20% en desayuno, 10-15% a media mañana, 25-30% comida, 10-15% merienda y 25% cena”.

Otros de los consejos es aprovechar los alimentos de temporada, cuidar la hidratación y duplicar la ingesta de líquidos ya que “en el cuerpo humano no existe un mecanismo eficiente de almacenamiento hídrico, por lo que es necesario realizar un aporte constante de líquidos”. De hecho, en un viaje de 4 horas un hombre de unos 80 kilogramos necesita entre 824-1236 ml y una mujer de unos 60 kilogramos necesita entre 560-840 ml.

"Los expertos advierten que emprender un viaje en coche en ayuno es un peligro”

En este mismo estudio se especifican las raciones de alimentos que debe consumir un adulto habitualmente para llevar una dieta variada y saludable, con independencia del tipo de viaje que se realice: unas seis raciones al día de cereales, derivados y patatas prestando especial atención a los integrales. Dos o tres raciones al día de verduras y hortalizas. Dos o tres raciones al día de frutas. Dos raciones al día de alimentos lácteos. Dos o cuatro raciones a la semana de legumbres. Tres o cuatro raciones a la semana de pescados. Tres raciones por semana de carnes magras. Tres raciones a la semana de huevos. Entre dos y cuatro raciones a la semana de frutos secos. Grasas, dulces y embutidos, consumo moderado. Unas ocho raciones al día de agua.

Foto: iStock
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Los diez consejos en un viaje de carretera

Para resumir toda la información recogemos los diez consejos que nos dan para llevar a cabo una buena alimentación en un viaje por carretera:

  • Aliméntate de forma equilibrada y saludable.

  • Evita las comidas abundantes y con una digestión difícil.

  • Descansa bien antes de comenzar un viaje y nunca lo emprendas con el estómago vacío.

  • Planifica de antemano los aspectos relativos a tu alimentación y a la de tus compañeros de viaje.

  • Es recomendable detenerse cada 2 horas para realizar un descanso mínimo de 10 minutos.

  • Lleva siempre bebidas en el coche y bebe con frecuencia pequeñas cantidades aunque no tengas sed.

  • Evita las distracciones.

  • La conducción es una actividad física que conlleva un desgaste. Descansa e ingiere alimentos para compensarlo.

  • Ten en cuenta las distintas necesidades de alimentos y bebidas para niños/as y adultos mayores.

  • No renuncies a una buena alimentación cuando viajes por carretera.