Es el cáncer más frecuente en nuestro país, pero también el que más se cura. Hablamos del colorrectal. Ahora, y desde el otro lado del Atlántico, llegan las nuevas recomendaciones para su detección precoz de la mano del Colegio Americano de Médicos (ACP, de sus siglas en inglés), basadas en las últimas evidencias científicas y publicadas en 'Annals of Internal Medicine'.

Se espera que este año en nuestro país se produzcan 44.937 casos nuevos

Según el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2019’, realizado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se espera que este año se produzcan 44.937 casos nuevos. Se cree que afectará a uno de cada 20 hombres y una de cada 30 antes de los 74 años. En España, la supervivencia a los cinco años se sitúa actualmente por encima de la media de los países europeos, con un 64% (la media europea es de un 57%).

Sin factor hereditario

En nueve de cada diez casos, el cáncer de colon aparece de forma esporádica a partir de los 50 años. Los factores más influyentes en su aparición son, fundamentalmente, la alimentación y el estilo de vida, una nutrición pobre en fibra, vitaminas y pescado, ingesta excesiva de carne roja y grasas de origen animal, exceso de alcohol, vida sedentaria, la presencia de enfermedades inflamatorias intestinales o la existencia de pólipos. En el 10% restante de los pacientes sí existe una causa hereditaria.

Como aclara la Fundación Española del Aparato Digestivo, el cribado rutinario del cáncer colorrectal está permitiendo la detección precoz de la enfermedad incluso antes de que se desarrolle gracias a la detección temprana de los pólipos.

Foto: iStock.
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“La mayoría de los cánceres colorrectales se originan a partir de un pólipo. Los de colon y recto son tumores benignos, protusiones o 'bultos' que crecen en la superficie de la mucosa del intestino. Existen varios tipos: neoplásicos (adenomatosos) y no neoplásicos (hiperplásicos, hamartomatosos, inflamatorios, etc). Los pólipos adenomatosos en algunos casos (5%) se pueden transformar en cáncer colorrectal. Si son extirpados cuando aún no se ha desarrollado el cáncer, podemos prevenir su aparición posterior hasta en un 90% de los casos. Estos tardan unos 2-3 años en crecer más de 1 cm y unos 7-10 años en hacerse un cáncer invasivo, es decir, son de crecimiento lento.

Las nuevas recomendaciones de EEUU establecen que los médicos deben evaluar la enfermedad en adultos de entre 50 y 75 años que no tengan síntomas. Y la frecuencia del chequeo dependerá del enfoque de cribado seleccionado. La frecuencia del mismo depende del enfoque de chequeo seleccionado. El ACP sugiere cualquiera de las siguientes estrategias de detección:

  • Prueba inmunoquímica fecal (FIT) o prueba de sangre oculta en heces fecal a base de guayaco de alta sensibilidad (gFOBT) cada dos años.
  • Colonoscopia cada 10 años.
  • Sigmoidoscopia flexible cada 10 años más FIT cada dos años

"No hay suficientes personas en EEUU que se sometan a pruebas de detección de cáncer colorrectal", asevera el presidente del ACP, Robert M. McLean. "Los médicos deben realizar una evaluación de riesgo individualizada para la enfermedad en todos los adultos. Los médicos y los pacientes deben seleccionar la prueba de detección basada en una discusión sobre los beneficios, daños, costes, disponibilidad, frecuencia y preferencias del paciente".

La declaración de orientación del ACP no se aplica a adultos con antecedentes familiares de cáncer colorrectal, antecedentes de enfermedad inflamatoria intestinal, síndromes genéticos como pólipos cancerosos familiares, antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos benignos u otros factores de riesgo.

Aunque la media de edad para el diagnóstico de cáncer colorrectal es de 67 años y las personas de 65 a 75 años obtienen el beneficio más directo de su cribado, el chequeo en adultos de 50 a 75 años también tiene ventajas, según el ACP.

Todas las pruebas de detección de cáncer colorrectal, como todos los test y procedimientos, tienen beneficios y daños potenciales. Los daños y las cargas varían según la persona y la estrategia de detección. Los daños pueden incluir sangrado, perforación, complicaciones cardiopulmonares y exposición a la radiación.

La edad de inicio del cribado recomendada difiere entre las organizaciones. En lugar de desarrollar una nueva guía de práctica clínica en tales circunstancias, el ACP publica ahora declaraciones de orientación que se basan en la evidencia presentada o referenciada en las guías seleccionadas y los informes de evidencia que la acompañan. Las declaraciones de orientación no incluyen nuevas revisiones o búsquedas de la literatura fuera del cuerpo de la evidencia al que hacen referencia las pautas revisadas.

Pautas basadas en evidencias

En un editorial que acompaña el documento, Michael Pignone, de la Escuela de Medicina Dell Universidad de Texas en Austin, reconoce: "Varias organizaciones ofrecen pautas basadas en la evidencia para la detección de cáncer colorrectal, pero las recomendaciones a veces difieren... La evidencia que respalda las diversas pautas, incluidos los ensayos controlados aleatorios".

Para elaborar el documento 'Detección de cáncer colorrectal en adultos asintomáticos de riesgo promedio', el ACP revisó las pautas del Colegio Americano de Radiología, la Task Force Canadiense sobre Atención Médica Preventiva, la Task Force de Servicios Preventivos de EEUU, la Sociedad Estadounidense del Cáncer, la Red de Pautas Intercolegiales de Escocia y la Fuerza de Tarea Multi-Sociedad de EEUU sobre Cáncer Colorrectal.