Existe desde el Neolítico: en Kierikki, en Finlandia, se ha encontrado goma de mascar de 6.000 años de antigüedad, hecha de alquitrán de corteza de abedul, con huellas de dientes. Más adelante en el tiempo, en la antigua Grecia y en Egipto se mascaban resinas de árboles y plantas con propiedades medicinales, pero el origen del chicle moderno está en las selvas del sureste mexicano y el norte de Centroamérica, en una región que se conoce como el Gran Petén, donde hace más de dos mil años floreció la cultura maya.

A día de hoy, cada español masca un centenar de chicles al año, aunque en EEUU son 180. Los mexicanos son, tras los estadounidenses, los segundos consumidores del mundo. Ahora las buenas noticias para todos ellos: las gomas de mascar protegen la salud bucodental, según una nueva investigación publicada en 'Journal of Dental Research: Clinical & Translational Research'.

"Planean más estudios para determinar la viabilidad de usar este método en la salud pública"

Tanto que los propios científicos están pensando en plantearse llevar a cabo más investigaciones “para determinar la aceptabilidad y la viabilidad de usar este método en la salud pública", tal y como ha declarado el autor principal del ensayo, Avijit Banerjee, profesor de Cardiología y Odontología Operatoria del King's College London.

Los soldados de EEUU lo popularizaron

El desarrollo industrial del chicle comenzó en EEUU a finales del siglo XIX, cuando el general Antonio López de Santa Anna, vencedor de la batalla de El Álamo, ofreció un tonelada de resina de caucho a un antiguo fotógrafo, Mr. Adams. Pretendió usarlo para fabricar neumáticos, pero fracasó. Hasta que un día vio a una niña masticar parafina. Adams mezcló resina con parafina y obtuvo como resultado un producto masticable. La goma de mascar salió al mercado en 1848 bajo el nombre State of Maine Pure Spruce Gum por su inventor, John Curtis. En 1941 se reparte la goma de mascar a los soldados estadounidenses junto con sus raciones, lo que la hizo popular. Afortunadamente, en 1950 aparece la goma de mascar sin azúcar.

Foto: iStock.
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Y hoy incluso hay chicles que inhiben el apetito o con nicotina para superar las ganas de fumar, pero lo importante es que ahora también se constata su valor en la salud oral. La Academia de Odontología General de EEUU documenta: “Lo que hace que mascar chicle sea útil o dañino para tus dientes es el tipo que uses. Si bien el chicle que contiene azúcar puede aumentar tus posibilidades de desarrollar una caries, existe evidencia clínica que demuestra exactamente lo contrario de la goma de mascar sin azúcar”.

La institución estadounidense recuerda que “la goma de mascar sin azúcar ayuda a limpiar los dientes. Los estudios han demostrado que masticarlo después de las comidas y meriendas puede ayudar a enjuagar y neutralizar los ácidos liberados por las bacterias en la placa, que son perjudiciales para el esmalte dental. Tanto el acto de masticar como el sabor de los edulcorantes artificiales en la encía estimulan diez veces la velocidad normal del flujo de saliva. El aumento del mismo no solo neutraliza los ácidos en la boca, sino que también elimina las partículas de alimentos y ayuda a mantener limpios los dientes”.

Neutralizar bacterias

Además, el "xilitol reduce las bacterias que causan la descomposición. La goma de mascar sin azúcar endulzada con xilitol tiene el beneficio adicional de inhibir el crecimiento de Streptococcus mutans, una de las bacterias orales que causan caries. En su presencia, estas pierden la capacidad de adherirse al diente, lo que impide el proceso que causa la caries. Con el uso de xilitol durante un período de tiempo, los tipos de bacterias en la boca cambian y sobreviven menos bacterias que causan caries en las superficies de los dientes".

La salud bucodental es muy importante para gozar de una buena calidad de vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define "como la ausencia de dolor orofacial, cáncer de boca o de garganta, infecciones y llagas bucales, enfermedades de las encías, caries, pérdida de dientes y otras patologías y trastornos que limitan en la persona afectada la capacidad de morder, masticar, sonreír y hablar, al tiempo que repercuten en su bienestar psicosocial".

Hay ciertos hábitos que todos sabemos que son beneficiosos para nuestra boca, como una dieta sana y equilibrada o una buena higiene bucodental. En este sentido, los especialistas de la Fundación Dental Española aconsejan seguir siempre la misma rutina. “Lo ideal es dividir la boca en cuatro sectores y lavar cada uno de ellos durante 30 segundos, por lo que, en total, estaremos dos minutos. En cuanto a la técnica, es importante ir desde la encía hacia el diente y no al revés”, puntualizan.

El nuevo estudio, una revisión sistemática del King's College London, ha encontrado evidencia de que masticar chicle sin azúcar podría ayudar a reducir el desarrollo de caries dental en adultos y niños".

Nuevos datos

Los científicos encontraron cierta evidencia de que masticar chicle sin azúcar puede reducir el avance de la caries dental y podría usarse como un agente preventivo viable, en comparación con el control bucal a través de la educación en higiene y la supervisión de programas de cepillado dental.

El trabajo incluyó el análisis de estudios publicados en los últimos 50 años, identificando 12 que exploraron el impacto y el resultado de la intervención de masticar chicle sin azúcar en las condiciones de salud oral y, en particular, la caries dental en adultos y niños. Se descubrió que la goma de mascar sin azúcar reduce el incremento de caries, dándole un factor preventivo del 28%.

Foto: iStock.
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En los últimos años, masticar chicle sin azúcar se ha convertido en un posible complemento de las estrategias de prevención existentes para detener el desarrollo de caries dental. "Tanto la estimulación de la saliva, que puede actuar como una barrera natural para proteger los dientes, como el control mecánico de la placa que resulta del acto de masticar pueden contribuir a la prevención de la caries dental. La goma de mascar sin azúcar también puede actuar como portador de ingredientes antibacterianos que incluyen xilitol y sorbitol. No existía evidencia concluyente reciente antes de esta revisión que mostrara la relación entre desacelerar el desarrollo de caries y masticar chicle sin azúcar ", agregó el profesor Banerjee.

En declaraciones a Alimente, Judith Gelfo, odontóloga de FESMEDI, Federación de Sociedades de Sanitarios por la M.I. (Medicina Integrativa), se muestra más crítica con la recomendación de masticar chicle. “Normalmente los estudios se hacen de forma lineal. Si hablamos de una persona que tiene tendencia por ejemplo a la caries, debemos mirar hacia la fisiología. Es decir, la naturaleza nos da de forma gratuita todos los elementos que necesitamos para mantener nuestra salud. En cuanto a la boca sería la producción de saliva. Cualquier elemento extraño estimula un reflejo que induce a la producción de saliva (pensar en algo rico por ejemplo) hace que produzcamos saliva. ¿También el chicle induce a la producción de saliva, pero por ello se justifica masticar chicle para producir saliva? No”.

Otro de los problemas “es que la dieta desde hace mucho tiempo es demasiado blanda y hace que no mastiquemos. Al no hacerlo, no tenemos mucha saliva y tenemos problemas como una mayor tendencia a caries y a enfermedades periodentales. Para no necesitar estos parches (chicles), lo primero es incentivar la masticación, que añade beneficios como barrer los dientes con el alimento y además estimular el ligamento que une el diente al hueso”, agrega.

Sobremasticación

En cuanto a la parte negativa de masticar chicle, la especialista reconoce: “La sobremasticación no es buena, estás reseteando el sistema todo el rato y engañando al estómago diciéndole que vas a comer. Los masticadores de chicles crónicos suelen tener acidez estomacal. Se hacen adictos al chicle y así no les da acidez. Es como un círculo vicioso”.

Foto: iStock.
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Lo que sí aconseja la experta para una buena salud bucodental es que “no basta con usar un cepillo e hilo dental. Es importante el alimento y su consistencia. Muchas veces me comentan los pacientes: 'Tomo cosas sanas, buenos alimentos', pero si les preguntas cómo lo hacen te comentan que la fruta la consumen en forma de batido. Esto es un error, porque privas a la boca de la masticación. Hay que hacer una ingesta de fibra adecuada y saber que el proceso de digestión empieza en la boca. Si masticamos bien, sobre todo los hidratos, el proceso de la digestión será bueno.

Si este punto no se cumple, “habrá más fermentación y se producirá hinchazón en el estómago. Se entorpece la digestión y el déficit de absorción de los nutrientes. Es importante saber que la respiración debe ser nasal si queremos tener una buena salud bucodental. No hay que respirar por la boca porque se reseca el esmalte, aparecen manchas, se deshidratan las encías y se desarrollan bacterias aeróbicas que producen gingivitis”, agrega.

Y los elementos de limpieza "de cerdas blandas (más flexibles y de fácil acceso a los dientes), cinta dental (no hilo), ayudarse con cepillos interproximales (si se tienen prótesis)... y la ducha bucal es una buena ayuda para la salud bucodental".