Vómitos, mareos, sudor frío y, sobre todo, mucho mucho dolor. Así es el cólico nefrítico, conocido como el ‘parto de los hombres’, el largo y laborioso trayecto que realiza un cálculo o varios desde la pelvis renal, y en ocasiones desde el uréter, hasta la vejiga. Sin embargo, a partir de ahora, y gracias a investigadores del MIT y a su nueva investigación, el viaje y la expulsión de las 'piedras' va a ser más rápida y menos dolorosa.

Como aclara la Clínica Mayo, los cálculos renales (litiasis renal o nefrolitiasis) “son depósitos duros de minerales y sales que se forman dentro de los riñones. Tienen muchas causas y pueden afectar a cualquier parte de las vías urinarias, desde los riñones hasta la vejiga. En general, se forman cuando la orina se concentra, lo que permite que los minerales se cristalicen y se unan”.

"Entre el 10% y el 15% de la población puede sufrir cálculos renales, sobre todo los hombres"

Según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria SemFYC, “constituye la tercera patología urológica más frecuente, tras las infecciones y la patología prostática”.

Se estima que entre el 10% y el 15% de la población puede sufrir litiasis renal. “En la actualidad, sigue siendo más prevalente en hombres que en mujeres, aunque el riesgo se está igualando, posiblemente debido a cambios en el estilo de vida y al aumento en el porcentaje de población obesa. Su incidencia aumenta después de los 20 años, pero es mayor entre los 40 y los 60 años en hombres, mientras que en ellas es más común a partir de los 60 años (quizá debido a la pérdida del efecto protector de los estrógenos)”, insiste la SemFYC

Entre los factores de riesgos están los antecedentes familiares o haber tenido un cálculo previamente, no beber suficiente, ciertas dietas como las que incluyen exceso de sal y proteínas, padecer obesidad, el consumo de ciertos medicamentos y algunas infecciones en las vías urinarias.

Combinación de fármacos

En el nuevo estudio, los investigadores han ideado un tratamiento potencial que podría hacer que el paso de cálculos renales sea más rápido y con mucho menos sufrimiento. Los científicos identificaron una combinación de dos medicamentos que relajan las paredes del uréter, el tubo que conecta los riñones con la vejiga, y pueden administrarse directamente al uréter con un instrumento similar a un catéter. Relajar el uréter podría ayudar a que los cálculos se muevan a través del tubo más fácilmente, han asegurado los científicos.

"Creemos que esto podría afectar significativamente a la enfermedad de cálculos renales, de la que son víctimas millones de personas", dice Michael Cima, del MIT y coautor del estudio.

Foto: iStock.
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Este tipo de tratamiento también podría hacer que sea más fácil y menos doloroso insertar stents en el uréter, una técnica que se realiza después de expulsar un cálculo renal, para evitar que el tubo se bloquee o se colapse. EL stent ureteral es una sonda hueca de plástico flexible que se puede colocar en el uréter para facilitar el proceso de cicatrización después de una cirugía de eliminación de las piedras y para reducir el riesgo de complicaciones.

Hace varios años, Cima y Brian Eisner, que codirige el Programa de Cálculos Renales en MGH y también es autor del artículo, comenzaron a pensar en formas de mejorar el tratamiento de los cálculos renales. Si bien algunos más grandes requieren cirugía, el plan de tratamiento habitual es simplemente esperar a que se expulsen, lo que puede demorarse 10 días.

Los pacientes reciben analgésicos, así como un medicamento oral que está destinado a ayudar a relajar el uréter, pero los estudios han ofrecido pruebas contradictorias sobre si este medicamento realmente es útil. De hecho, no existen terapias orales aprobadas por la FDA (la agencia estadounidense del medicamento) para cálculos renales y dilatación ureteral.

Los pasos

Cima y Eisner pensaron que administrar un relajante muscular directamente al uréter podría ofrecer una mejor alternativa. La mayor parte del dolor al pasar un cálculo renal surge de calambres e inflamación en el uréter a medida que estos pasan a través del tubo estrecho, por lo que relajar los músculos que lo rodean podría ayudar a aliviar este paso.

"Si observa cómo se tratan los cálculos hoy en día, realmente no ha cambiado desde aproximadamente 1980, y hay una cantidad bastante sustancial de evidencia de que los medicamentos administrados no funcionan muy bien", recuerdan los investigadores. "El volumen de a cuántas personas podría ayudar esto es realmente emocionante".

Los científicos primero se propusieron identificar medicamentos que podrían funcionar bien cuando se administran directamente al uréter. Seleccionaron 18 para tratar afecciones como la presión arterial alta o el glaucoma y los expusieron a células uretrales humanas cultivadas en una placa de laboratorio, donde pudieron medir cuánto relajaron los medicamentos las células del músculo liso. Se plantearon la hipótesis de que si administraban tales medicamentos directamente al uréter, podrían obtener un efecto de relajación mucho mayor que al darlos por vía oral, al tiempo que minimizan el posible daño al resto del cuerpo.

"Encontramos varios medicamentos que tenían el efecto que esperábamos, y en todos los casos descubrimos que las concentraciones requeridas para ser efectivas eran más de lo que serían seguras si se administran por otra vía", dice Cima.

Foto: iStock.
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Luego, los investigadores utilizaron un procesamiento computacional intensivo para analizar individualmente las respuestas de relajación de casi mil millones de células después de la exposición al fármaco. Identificaron dos medicamentos que funcionaron especialmente bien y descubrieron que lo hacían aún mejor cuando se administraban juntos. Uno de ellos es la nifedipina, un bloqueador de los canales de calcio que se usa para tratar la presión arterial alta, y el otro es un tipo de medicamento conocido como inhibidor de ROCK (rho quinasa), que se usa para tratar el glaucoma.

El futuro

Los investigadores probaron varias dosis de esta combinación de medicamentos en uréteres extraídos de cerdos, y demostraron que podían reducir drásticamente la frecuencia y la duración de las contracciones del uréter. Las pruebas en cerdos vivos también mostraron que el tratamiento casi eliminó las contracciones uretrales.

“Se necesitan más estudios para determinar cuánto dura el efecto relajante muscular y cuánta relajación se necesitaría para acelerar el paso del cálculo”, dicen los investigadores. Ahora están lanzando una nueva empresa, Fluidity Medicine, para continuar desarrollando la tecnología y poder llevar a cabo posibles pruebas en pacientes.

Además de tratar los cálculos renales, este enfoque también podría ser útil para relajar el uréter y ayudar a los médicos a insertar un stent ureteral. También podría servir cuando se necesite colocar cualquier otro tipo de instrumento, como un endoscopio, en el uréter.

"La plataforma combina el suministro de medicamentos al uréter. Estamos ansiosos por apuntar primero a la relajación muscular, y como consecuencia de eso, tenemos cálculos renales, stents ureterales y cirugía endoscópica", señalan los científicos.