Polvo de proteína, la sustancia que modela tu cuerpo
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Polvo de proteína, la sustancia que modela tu cuerpo

Es un complemento alimenticio que usan los deportistas para mejorar el rendimiento y aumentar masa muscular. Pero no es solo para ellos. De hecho, puede resultar un gran aliado para la pérdida de peso y la tonificación

Foto: Foto: iStock.
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Si eres deportista o te has iniciado en alguna práctica deportiva, quizá hayas oído hablar de la importancia de una correcta nutrición para rendir más y para aumentar la masa muscular. Además de una dieta equilibrada y variada, en casos de desgaste físico puede ser bueno, aunque no obligatorio, incrementar el consumo de proteínas. Se puede realizar a través de los alimentos, pero también con complementos nutricionales. En este sentido, el polvo de proteína es un buen aliado. Incluso, se ha relacionado con la pérdida de peso y la tonificación del cuerpo. ¿Es bueno para todos? Te lo explicamos.

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¿Qué son las proteínas?

Las proteínas son macronutrientes esenciales que adquirimos a través de los alimentos. Aportan 4 calorías por gramo y cumplen funciones muy importantes en el organismo. Una de ellas es su participación en la construcción de los tejidos. La recomendación general es aportar entre 40 y 60 gramos de proteína a través de la dieta diaria. Pero en circunstancias particulares puede ser necesario consumir más.

Por ejemplo, las mujeres embarazadas necesitan un aporte extra. Ocurre lo mismo cuando se consume una gran cantidad de energía a través del deporte o si se quiere tonificar al máximo el cuerpo. Es por esta razón que algunas personas recurren a los suplementos, ya que de esta manera adquieren ese plus que necesitan.

¿Qué es el polvo de proteína?

Se trata de una sustancia que, como el nombre indica, está hecha a base de proteína. “La podemos encontrar en formato aislado o concentrado. La fórmula aislada será una proteína más pura, siendo menor su contenido en grasas y azúcares. Normalmente, proviene del suero de leche, por lo que su origen es animal. Aunque también podemos encontrar polvo de proteínas vegetariano o vegano (proteína de guisante, de arroz, etc)”, explica Marta Vallejo, dietista-nutricionista de la Clínica Opción Médica.

Adelgaza y moldea el cuerpo

Foto:Unsplash/@siora18.
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La función del polvo de proteína es la de cualquier otro suplemento, cubrir, externamente, una necesidad nutricional porque no podemos o no queremos hacerlo con alimentos. “Tradicionalmente, se aconsejaba su ingesta en un periodo concreto, justo tras el entrenamiento, ya que se hablaba de una ‘ventana anabólica’, en la que había que darle al organismo todos los nutrientes que necesita para aprovechar el entrenamiento. Estudios más recientes estiman, sin embargo, que tomarlo en torno a este (desde unas horas antes hasta unas horas después de entrenar) puede ser interesante para favorecer el anabolismo y la recuperación muscular”, explica el doctor Ramón de Cangas, dietista-nutricionista y doctor en Biología Funcional y Molecular. El anabolismo es una reacción de síntesis en la que se consume energía y se construyen moléculas grandes a partir de pequeñas. Una de las funciones del anabolismo es aumentar la masa muscular.

Indicaciones médicas

También se suele utilizar en personas que se han sometido a cirugías bariátricas (que afectan a la absorción de alimentos) y necesitan aumentar su consumo proteico, ya que no llegan a cubrirlo a través de los alimentos.

El polvo de proteínas se tolera más fácilmente “en comparación con los alimentos que contienen proteínas como las carnes, pescados, huevos y derivados lácteos; por ello, en determinadas situaciones en donde no pueden cubrirse los requerimientos proteicos y es necesario utilizar un suplemento extra de proteínas, puede utilizarse un suplemento en polvo”, señala Leila Pérez Venturino, responsable del servicio de Nutrición y Dietética en Vithas Vitoria. Es el caso, por ejemplo, de las personas mayores, cuando han perdido apetencia o si existen disfagias que les impiden tragar alimentos.

¿Qué cantidades se pueden tomar?

En la práctica diaria, para la estimación de los requerimientos proteicos, se realiza el cálculo a partir del aporte de proteínas por kilogramo de peso actual. “Los requerimientos proteicos varían según la condición del individuo en rangos que van desde los 0,8-1 g/kg/día en condiciones normales a verse aumentadas en caso de bajo peso y/o situación de estrés físico de 1-2 g/kg/día”, explica Leila Pérez.

En el caso de que se utilice proteína en polvo, la cantidad variará en función de qué porcentaje de las proteínas totales tengamos que cubrir; es decir, “debemos primero conocer las necesidades totales y en función de cuántas de ellas se cubran con alimentos habituales, estimar lo que falta por cubrir con dichas proteínas”, aclara la experta de Vithas Vitoria.

Sin embargo, no es tan sencillo como solo estimar un número, ya que para que la proteína cumpla con su función, también es importante que los demás nutrientes estén en las cantidades necesarias. Si, por ejemplo, no se aporta la cantidad necesaria de energía de la dieta, entonces el organismo puede utilizar la proteína para la producción de energía, en lugar de para cumplir con las funciones plásticas.

¿Puede tener alguna contraindicación?

Los suplementos de proteínas se deben recomendar cuando la persona, por diferentes circunstancias, no sea capaz de incorporar suficientes fuentes alimentarias de proteína para solventar las necesidades diarias.

“Recordemos que es tan importante cubrir nuestras necesidades de un nutriente como no pasarnos. La literatura científica nos indica que puede haber daño a nivel renal con las dietas altas en proteína. Sin embargo, algo que debe considerarse es que los efectos debidos a la práctica de este patrón alimentario no son los mismos cuando se realiza a corto y medio plazo que a largo plazo; aun así, no deberíamos excedernos en la cantidad de proteínas de ninguna clase”, concluye la nutricionista Leila Pérez, de Vithas Vitoria.

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