Dos vasos de este zumo al día sí conseguirán que adelgaces
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Dos vasos de este zumo al día sí conseguirán que adelgaces

Los datos de una nueva investigación constatan que el jugo de la naranja tomado diariamente no solo revierte la obesidad, sino que reduce el riesgo de diabetes y de enfermedad cardiaca. ¿La clave? Uno de sus flavonoides, la nobiletina

Foto: Foto: Unsplash7@siora18.
Foto: Unsplash7@siora18.

No hay español que se precie que no lo tome de forma regular en el desayuno o a lo largo del día. Las naranjas, o el zumo natural de ellas, son ‘patrimonio cultural’ de nuestra geografía y poseen muchos más beneficios saludables que el archiconocido ‘superescudo’ contra las infecciones, gracias a que una sola pieza satisface más del 100% de las necesidades diarias de vitamina C. No en vano su zumo es el comodín al que todos recurrimos en invierno para prevenir resfriados y gripes.

La nobiletina ofrece neuroprotección, además de que protege el corazón, es anticancerígena, antiinflamatoria y antioxidante

La naranja es una de las frutas más populares en todo el mundo y España es líder mundial en el comercio exterior de cítricos con el 60% de su cosecha exportada. El resto, un 20% del tonelaje, se destina para consumo propio y un 18% se dirige a la industria del zumo, como documenta Valenciafruits. En relación con los cítricos tenemos dos buenas noticias. Primera, que representan el 30% del consumo de los españoles en frutas. Cada ciudadano come de media al año 20 kilos de naranja, 6,9 kg de mandarina y 2,3 kg de limón. Y segunda, que su lista de beneficios acaba de ampliarse con la llegada de una nueva investigación.

Así, ahora sabemos que, además de que interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos, favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones, ayuda a prevenir el cáncer y a las personas con artrosis, también podría revertir la obesidad, prevenir la diabetes y las enfermedades cardiacas.

Un flavonoide

El investigador Murray Huff.
El investigador Murray Huff.

El nuevo estudio, publicado en el 'Journal of Lipid Research', documenta que solo el consumo de dos vasos y medio de su zumo al día es capaz de ponerle freno a las tres enfermedades anteriormente citadas.

Las conclusiones llegan de la mano de investigadores de la Universidad del Oeste (Ontario), liderados por Murray Huff, quienes han descubierto que un flavonoide de las naranjas dulces y las mandarinas, la nobiletina (NOB, de sus siglas en inglés), reduce drásticamente la obesidad y revierte sus efectos secundarios negativos.

De la nobiletina, la ciencia ha recogido varias investigaciones, como la publicada en 2006 en 'Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine' por científicos de la Universidad de Gannan, en China. “Existen evidencias que muestran que NOB es un agente farmacéutico multifuncional. Las diversas actividades farmacológicas incluyen neuroprotección, protección cardiovascular, trastorno antimetabólico, anticancerígeno, antiinflamatorio y antioxidante”, determinan los investigadores.

Posteriormente, en 2013, 'The Journal of Nutritional Biochemistry' se hacía eco de un ensayo en ratones obesos con una dieta alta en grasas en el que se examinaron los efectos de NOB sobre la obesidad y la resistencia a la insulina, y los mecanismos subyacentes. Los ratones obesos fueron alimentados con una dieta elevada en grasas durante 8 semanas y luego tratados con NOB de 10 o 100 mg por kg. La molécula disminuyó el aumento de peso corporal, el peso del tejido adiposo blanco y los triglicéridos plasmáticos. Los niveles de glucosa en plasma tendieron a reducirse y los niveles de adiponectina (hormona sintetizada por el tejido adiposo que participa en el metabolismo de la glucosa y los ácidos grasos) en plasma y la tolerancia a la glucosa mejoraron.

En la nueva investigación, los ratones alimentados con una dieta alta en grasas y colesterol que además recibieron el flavonoide eran notablemente más delgados y tenían niveles reducidos de resistencia a la insulina y grasas en la sangre en comparación con los ratones alimentados igual pero que no recibieron NOB.

"Continuamos demostrando que también podemos intervenir con NOB", dijo Murray Huff, que ha estado estudiando sus efectos durante más de una década. "Hemos demostrado que en ratones que ya tienen todos los síntomas negativos de la obesidad, podemos usarlo para revertir esos síntomas e incluso comenzar a reducir la acumulación de placa en las arterias, conocida como aterosclerosis".

No obstante, los investigadores reconocen que aún no han podido determinar exactamente cómo funciona. Plantearon la hipótesis de que la molécula probablemente estaba actuando en la vía que regula la forma en que se maneja la grasa en el cuerpo. Llamado AMP Kinasa, este regulador enciende la maquinaria del cuerpo que quema grasas para crear energía, y también bloquea la fabricación de las mismas.

Regulador de grasa

Sin embargo, cuando los investigadores estudiaron los efectos de NOB en ratones que habían sido genéticamente modificados para eliminar la AMP Kinasa, las consecuencias fueron las mismas.

"Este resultado nos dijo que NOB no está actuando sobre la AMP Kinasa y está pasando por alto este importante regulador de cómo se usa la grasa en el cuerpo", asegura Huff. E insiste: "Lo que todavía nos queda es la pregunta ¿cómo lo está haciendo?".

Foto: iStock.
Foto: iStock.

En declaraciones a Alimente, Esteban Jódar, jefe del departamento de Endocrinología y Nutrición Clínica de los Hospitales Quirónsalud (Madrid, Ruber Juan Bravo y San Camilo) y catedrático de Endocrinología de la Facultad de Ciencias de Europa, Madrid, reconoce: "Es un estudio experimental (en animales que pueden tener un comportamiento distinto al humano) en el que se sugieren efectos beneficiosos en la resistencia a la insulina (clave en el síndrome metabólico) y en la diabetes de un producto presente en las naranjas. Recuerda a otros en el pasado con el resveratrol de las uvas o los licopenos del tomate que deben animarnos a tener una dieta sana y variada más que a tomar un litro de zumo de naranja al día (que no sería muy saludable). Los flavonoides, familia entre la que está la nobiletina, son antioxidantes que podemos encontrar en la cáscara de cítricos. En este estudio parecen activar la kinasa dependiente de AMP cíclico, un interruptor maestro del metabolismo energético, aunque se trata de datos muy preliminares".

El siguiente paso es trasladar estos estudios a humanos para determinar si el flavonoide tiene los mismos efectos metabólicos positivos en los ensayos en humanos. Por este motivo, el doctor Jódar admite: "No debemos alentar una visión simplista del estudio; ponerse morado de naranjas no asegura ningún beneficio en humanos. En cambio, la dieta mediterránea variada ha demostrado no solo ser saludable, sino reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular o de diabetes entre otras muchas".

Controversia

Más crítico se muestra Alfonso López Alba, director de comunicación de la Sociedad Española de Diabetes: "En la ciencia es muy importante distinguir entre lo científicamente interesante y lo clínicamente relevante. La noticia publicada no parece tener visos de ser del segundo tipo. Un flavonoide como la nobiletina es como otros muchos que contiene la naranja, como la hesperidina, neohesperidina o tangeritina, que ya levantaron una cierta expectativa como protectores frente al cáncer en estudios de laboratorio in vitro y en modelos animales, y luego no se confirmó en la práctica clínica con humanos. Además, si el efecto de las naranjas y este compuesto fueran tan positivos, seguramente se habrían observado evidencias epidemiológicas en poblaciones con alto consumo de cítricos, cosa en absoluto demostrada. También se realizaron amplios estudios con otros preparados supuestamente protectores cardiovasculares, como macrodosis de vitamina E, que finalmente no producían efectos beneficiosos, sino más bien al contrario".

Todo ello pone de manifiesto "la importancia de que las noticias científicas se presenten en foros científicos donde puedan ser rebatidas y discutidas, para que los verdaderos avances tengan todas las garantías de credibilidad. Desde la Sociedad Española de Diabetes estamos abiertos a cualquier campo de estudio que pueda beneficiar a las personas con diabetes y obesidad, pero la vía para conseguir financiación para los estudios no puede ser la presentación de estudios que no demuestran mecanismos de acción ni evidencias de sus posibles beneficios. En este caso, como en muchos otros, la importancia de una lectura crítica y la consulta a expertos por parte de los medios de comunicación constituyen una gran oportunidad para dejar claro que toda la información médica debe ser sometida al escrutinio de profesionales acreditados, para no crear falsas expectativas de curación, ni favorecer intereses financieros que no tienen como guía el bienestar de las personas", insiste.

Para el director de la investigación, "la obesidad y sus síndromes metabólicos resultantes son una gran carga para nuestro sistema de atención médica, y tenemos muy pocas intervenciones que hayan demostrado que funcionen de manera efectiva". "Necesitamos continuar con énfasis el descubrimiento de nuevas terapias", apostilla.

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