En busca del mejor probiótico para cambiar el curso de la enfermedad de Crohn
  1. Bienestar
microbiota

En busca del mejor probiótico para cambiar el curso de la enfermedad de Crohn

Los afectados por esta patología inflamatoria necesitan suplementos nutricionales en algún momento. Lograr un buen equilibrio de las bacterias del intestino es parte del tratamiento. Un estudio buscará el mejor complemento

Foto: Miguel Aganzo.
Miguel Aganzo.

La Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) estima que hay unos 220.000 pacientes diagnosticados de enfermedades inflamatorias intestinales, de los cuales la mitad de ellos corresponde a enfermedad de Crohn (EC). Las tasas de prevalencia van en aumento y con un mayor pico de incidencia entre los 16 y 45 años. Es una enfermedad compleja en la que aproximadamente el 50% de los pacientes necesitará un tratamiento quirúrgico (resección intestinal) en algún momento de su evolución.

La EC se caracteriza por una inflamación crónica del tracto digestivo. Los síntomas más habituales son diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso, sangrado, cansancio y fiebre. Al margen de la predisposición genética y ciertos agentes infecciosos, algunos estudios han sugerido que la alimentación puede tener un papel activo, señalando como potencialmente causantes periodos más cortos de lactancia, un aumento en el consumo de azúcares simples y comida rápida o el descenso de fibras procedentes de frutas y verduras.

Los probióticos pueden mejorar el equilibrio de la microbiota y ser un tratamiento eficaz, pero se requiere más evidencia para saber su utilidad

Por otro lado, aunque la etiopatogenia es aún desconocida, parece cobrar mayor fuerza causal una desregulación de la respuesta inmune. Se ha demostrado que los trastornos de la microbiota intestinal subyacen a la EC. La disrupción del equilibrio entre las personas con enfermedad de Crohn y su microbiota intestinal desencadena una respuesta inflamatoria-inmunitaria de los individuos susceptibles genéticamente. Los probióticos podrían mejorar el equilibrio de la flora microbiana intestinal y podría ser un tratamiento eficaz, pero se requiere una mayor evidencia antes de conocer su utilidad.

Suplementos nutricionales

La malnutrición es frecuente en estos pacientes donde las consecuencias de la diarrea son la pérdida de electrolitos, deficiencia de vitaminas liposolubles, hipoproteinemia y retraso del crecimiento en los niños. El tratamiento nutricional actual carece de unas recomendaciones específicas afines para todas las personas, siendo el manejo individual el pilar fundamental del tratamiento dietético. De hecho, en muchos casos es necesario prescribir suplementación nutricional, imprescindible para garantizar que las personas con EC alcancen tanto las recomendaciones energéticas como las de todos los nutrientes necesarios.

Foto: Unsplash/@adamsky1973.
Foto: Unsplash/@adamsky1973.

Respecto a qué tipo de suplementación hay que utilizar, las guías clínicas recomiendan su uso en EC activa y, sin embargo, a pesar de que las fórmulas peptídicas, en general, favorecen una mayor absorción intestinal, no encuentran suficiente evidencia para recomendar el empleo de estas formulaciones en la EII, probablemente debido en parte, a una mayor osmolaridad de las dietas peptídicas iniciales que se analizaron para establecer las recomendaciones y que podría haber supuesto un factor de confusión en los resultados controvertidos, por lo que se precisan nuevos datos con formulaciones actuales.

En ese sentido, se ha puesto en marcha un estudio en el Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz, que busca explorar una base de recomendación actual con evidencia científica en cuanto al tipo de suplementación nutricional y remisión de la enfermedad, una mejora en relación con la malnutrición subyacente y explorar los posibles cambios de la composición de la microbiota, su repercusión en la inflamación, inmunidad y permeabilidad intestinal en la EC.

Se buscan voluntarios

Para ello, se analizarán muestras biológicas de los participantes con EC y se realizarán análisis de metagenómica para describir la microbiota de estos pacientes y cómo se modifica con el tratamiento nutricional de la dieta con un suplemento nutricional con probiótico (objeto de estudio), análisis de metabolómica (dirigida y no dirigida) y de marcadores inflamatorios, entre otros.

Foto: Unsplash/@scienceinhd.
Foto: Unsplash/@scienceinhd.

Se trata de un ensayo clínico aleatorizado, traslacional, triple ciego y multicéntrico en el que participan los servicios de Endocrinología y Nutrición y Digestivo de 4 centros hospitalarios de Madrid (Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Hospital Universitario Rey Juan Carlos, Hospital Universitario General de Villalba y Hospital Universitario Infanta Elena), liderado por Miguel Aganzo y la Dra.Clotilde Vázquez, ambos investigadores principales del ensayo (que cuenta con la aprobación del Comité Ético de Investigación Científica del IIS-FJD). El consorcio cuenta con Adventia Pharma como coordinador y Biopolis, expertos en microbiota/probióticos y el periodo de reclutamiento está abierto.

Está previsto disponer de los resultados definitivos en 2021-2022 y con ellos se espera arrojar luz acerca de una opción justificada científicamente sobre la decisión del facultativo cuando precise prescribir un tipo de apoyo nutricional en pacientes con EC. Además, se podrá determinar el alcance de la toma de un probiótico con cepas específicamente seleccionadas para este trabajo.

Miguel Aganzo Yeves es nutricionista del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Fundación Jiménez Díaz y del Hospital Rey Juan Carlos.
Además, es investigador asociado IIS-FJD del Laboratorio Patología Renal, Vascular y Diabetes.

Alimentos Enfermedades Dieta
El redactor recomienda