La vitamina que, con esta dieta, es la nueva aliada contra el cáncer
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Nuevas evidencias

La vitamina que, con esta dieta, es la nueva aliada contra el cáncer

Una nueva investigación ahonda en la capacidad de la combinación de vitamina C con ayuno intermitente para poner freno a la enfermedad tumoral colorrectal. Alimente habla con dos expertos que analizan los hallazgos

Foto: Foto: Unsplash/@ostshem.
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A una se la considera la gran aliada del sistema inmune, porque ha demostrado que estimula la producción y la función de los leucocitos, y la otra se ha convertido en una de las herramientas contra el envejecimiento. La primera es la vitamina C y la segunda, la dieta del ayuno intermitente. Juntas, al parecer, se pueden convertir en una herramienta contra el cáncer, tal y como acaba de desvelar una nueva investigación.

La enfermedad oncológica se ha convertido en uno de los mayores asesinos de la población, ya que, como aclara la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), es una de las principales causas de morbimortalidad del mundo, con aproximadamente 18,1 millones de casos nuevos en el año 2018 (últimos datos disponibles a nivel mundial estimados dentro del proyecto GLOBOCAN).

Y peores noticias aún: las estimaciones poblacionales indican que el número de casos nuevos aumentará en las dos próximas décadas hasta 29,5 millones al año en 2040.

La proteína KRAS

En 2016, el coordinador del Departamento de Oncología Traslacional del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz, Óscar Aguilera Martínez, publicó en 2016 en 'Oncotarget' un importante estudio que demuestra que la vitamina C logra desacoplar la proteína KRAS mutada de la membrana celular, inhibiendo así la activación de enzimas metabólicas internas que son clave para la transformación neoplásica. Un hallazgo que explica en buena medida los numerosos estudios realizados sobre la eficacia anticancerígena selectiva de la vitamina C intravenosa ya que el gen KRAS mutado está presente en muy diversos tumores. Asimismo demuestra la importancia del metabolismo en el crecimiento, invasividad, angiogénesis y metástasis de los mismos.

Foto: Unsplah/@lukemichael.
Foto: Unsplah/@lukemichael.

En un artículo de la Clínica Mayo, la doctora Karthik Giridhar reconoce: “El mayor interés en el uso de dosis muy altas de vitamina C como tratamiento contra el cáncer comenzó ya en la década de 1970 cuando se descubrió que algunas de sus propiedades pueden hacerla tóxica para las células cancerosas. Los estudios iniciales en humanos tuvieron resultados prometedores, pero luego se descubrió que estos estudios tenían fallos”.

Pero, insiste, “más recientemente, se ha descubierto que la vitamina C administrada por vía intravenosa tiene diferentes efectos que cuando se toma en forma de píldora. Esto ha provocado un renovado interés en el uso de vitamina C como tratamiento contra el cáncer”.

"Cuando se usa solo el ayuno o la vitamina C sola, reducen el crecimiento de las células cancerosas. Pero juntos tuvieron un efecto dramático, matando a casi todas las células cancerosas"

Hay que reconocer, no obstante, que en muchas ocasiones la vitamina C ha estado en el centro de la polémica. En declaraciones a Alimente, el doctor Alfonso Galán, miembro del equipo de Neolife, subraya: "Las polémicas en torno a ella se han centrado en que quizá las expectativas creadas por sus efectos beneficiosos han sido un poco excesivas en algunos casos, y la realidad científica y los estudios no las han confirmado como se esperaba. Por lo demás, su uso es muy seguro, la polémica no debería ir por el camino de que pueda ser nociva para el individuo. En cuanto a su relación con el cáncer, habría que distinguir su papel en la prevención, esto es, en que no se desarrolle la enfermedad y su papel en el tratamiento de diferentes formas del mismo".

Parece claro, por tanto, "que tener buenos niveles y concentración de vitamina C en los tejidos protege frente al cáncer, aunque los estudios que buscan ver si la suplementación protege no han dado resultados positivos. Esto parece deberse a que de media el hombre actual tiene una alimentación que aporta cantidades adecuadas de vitamina C y conseguirla externamente no da beneficios extra en este ámbito del cáncer. En cuanto a su papel en el tratamiento, la polémica que hemos tenido durante muchos años y los resultados contradictorios obtenidos en los diferentes estudios -sobre todo estudiando la mejoría de la supervivencia en pacientes con cáncer- parece que se debe a la forma de administración. Solo las megadosis de vitamina C administradas vía intravenosa consiguen niveles en sangre capaz de matar a las células cancerígenas", apostilla.

Nuevos hallazgos

Ahora, científicos del Instituto de Longevidad de la Facultad de Gerontología Leonard David de la USC y del Instituto del Cáncer IFOM (ambos en Milán) han descubierto que una dieta que simula el ayuno intermitente podría ser más efectiva para tratar algunos tipos de cáncer cuando se combina con vitamina C.

En estudios en ratones, los investigadores encontraron que la combinación retrasó la progresión del tumor en múltiples modelos de cáncer colorrectal en ratones; en algunos, incluso, logró la regresión de la enfermedad. Los resultados fueron publicados en la revista 'Nature'.

"Por primera vez, hemos demostrado cómo una intervención completamente no tóxica puede tratar eficazmente un cáncer agresivo", dijo Valter Longo, autor principal del estudio. "Hemos tomado dos tratamientos que se estudian ampliamente como intervenciones para retrasar el envejecimiento, una dieta que simula el ayuno y la vitamina C, y los hemos combinado como un poderoso tratamiento para el cáncer", indica.

En este sentido, el doctor Ángel Durántez, pionero en España de la medicina preventiva proactiva y la Age Management Medicine (medicina para el envejecimiento saludable), declara a Alimente: “La dieta que invita al ayuno cinco veces al mes se ha demostrado que repercute en los genes de la longevidad. De hecho, ya se sabía que la restricción calórica es una buena herramienta contra la enfermedad tumoral. Lo bueno de este trabajo es que constata ‘in vitro’ que su combinación con la vitamina mencionada consigue actuar sobre las células tumorales, lo que supone un gran avance”.


Los investigadores dijeron que si bien el ayuno sigue siendo una opción desafiante para los pacientes con cáncer, una opción más segura y factible es una dieta baja en calorías y basada en plantas que hace que las células respondan como si el cuerpo estuviera en ayunas. Sus hallazgos sugieren que un tratamiento de baja toxicidad de una dieta que simula el ayuno más vitamina C tiene el potencial de reemplazar tratamientos más tóxicos.

Lucha contra el cáncer

Los resultados de investigaciones previas sobre el potencial de lucha contra el cáncer de la vitamina C se han mezclado. Sin embargo, estudios recientes están comenzando a mostrar cierta eficacia, especialmente en combinación con quimioterapia. En este nuevo estudio, el equipo de investigación quería descubrir si una dieta que simulara el ayuno podría mejorar la acción de lucha contra el tumor con altas dosis de vitamina C al crear un ambiente que sería insostenible para las células cancerosas pero seguro para las células normales.

Foto: Unsplash/@nci.
Foto: Unsplash/@nci.

"Nuestro primer experimento 'in vitro' mostró efectos notables", señaló Longo. Y continúa: "Cuando se usa solo la dieta que simula el ayuno o únicamente la vitamina C, reducen el crecimiento de las células cancerosas y causan un aumento menor en la muerte de las células cancerosas. Pero cuando se usan juntos, tuvieron un efecto dramático, matando a casi todas las células cancerosas".

Longo y sus colegas detectaron este fuerte efecto solo en las células cancerosas que tenían una mutación que se considera uno de los objetivos más desafiantes en la investigación del cáncer. Estas mutaciones en el gen KRAS señalan que el cuerpo se resiste a la mayoría de los tratamientos para combatir el cáncer y reducen la tasa de supervivencia del paciente. Las mutaciones de KRAS ocurren en aproximadamente una cuarta parte de todos los cánceres humanos y se estima que hasta en la mitad de todos los cánceres colorrectales.

El ensayo también proporcionó pistas sobre por qué los estudios previos de vitamina C como una posible terapia contra el cáncer mostraron una eficacia limitada. Por sí solo, un tratamiento con ella parece activar las células mutadas por KRAS para proteger las células cancerosas al aumentar los niveles de ferritina, una proteína que se une al hierro. Pero al reducir los niveles de ferritina, los científicos lograron aumentar la toxicidad de la vitamina C para las células cancerosas. En medio de este hallazgo, también descubrieron que los pacientes con cáncer colorrectal con altos niveles de la proteína de unión al hierro tienen una menor probabilidad de supervivencia.

Estrés oxidativo

"En este estudio, observamos cómo los ciclos de dieta que simulan el ayuno pueden aumentar el efecto de las dosis farmacológicas de vitamina C contra los cánceres mutados con KRAS", afirmó Maira Di Tano, coautora del estudio. "Esto ocurre a través de la regulación de los niveles de hierro y de los mecanismos moleculares involucrados en el estrés oxidativo. Los resultados apuntan particularmente a un gen que regula los niveles de hierro: hemo-oxigenasa-1", añade.

Los estudios previos del equipo de investigación mostraron que el ayuno retarda la progresión del cáncer y hace que la quimioterapia sea más efectiva en las células tumorales, al tiempo que protege a las células normales de los efectos secundarios asociados con la quimioterapia. La combinación mejora la respuesta antitumoral del sistema inmunitario en modelos de ratón con cáncer de mama y melanoma.

Los científicos creen que el cáncer eventualmente se tratará con medicamentos de baja toxicidad de manera similar a como se usan los antibióticos para 'atacar' a las infecciones que matan bacterias particulares, pero que pueden ser sustituidos por otros medicamentos si el primero no es efectivo.

Mecanismos de actuación

Según el doctor Galán, "el mecanismo más conocido hasta ahora es que las megadosis de vitamina C administradas via intravenosa consiguen concentraciones en sangre que hacen que actúe como una sustancia prooxidante, en vez de antioxidante como suele ser, produciendo el radical ascorbato y peróxido de hidrógeno y siendo tóxica para las células cancerígenas tanto 'in vitro' como 'in vivo'. Este último estudio publicado en Nature viene a hablar de un mecanismo algo más complicado. Como sabemos, diferentes mutaciones genéticas llevan al desarrollo de tumores. La mutación del oncogen KRAS es una de ellas. Estos tumores mantienen su crecimiento por mecanismos muy dependientes de altos niveles de especies reactivas del oxígeno (radicales libres) y de la disponibilidad de hierro".ç

Unsplash/@makisimhutov
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Estudios previos "habían demostrado que estas dosis farmacológicas de vitamina C pueden afectar a estos tumores con mutación de KRAS, también por mecanismos que implican al hierro, pero en solitario no serían suficientes para tratarlos. Aquí se utilizó la estrategia de combinarlo con estrategias que mimetizan el ayuno -que, como se sabe, tiene grandes propiedades, y en este caso sabemos que sensibiliza a los tumores a la quimioterapia y baja su progresión-. Pues bien, parece que las limitaciones que podría tener la vitamina C para tratar este tipo de tumores se corrigen al añadir el ayuno y que estos efectos se ven aún más potenciados con la quimioterapia. Sé que es complicada la explicación, pero que al menos sirva de idea de cómo de fino tenemos que hilar con el cáncer para ofrecer terapias específicas que no dañen a las células sanas", agrega.

"Entendemos que los resultados son extrapolables a otros tumores que presentan mutaciones de KRAS, como el adenocarcinoma de páncreas y el no microcítico de pulmón"

Una buena noticia, como aclara el experto, es que "entendemos que los resultados son extrapolables a otros tumores que presentan mutaciones de KRAS además del cáncer colorrectal, objeto del estudio, como son el adenocarcinoma de páncreas y el no microcítico de pulmón.

Otros beneficios de la vitamina C y recomendaciones

El experto de Neolife recuerda:

  • Es fundamental para la síntesis de colágeno presente en nuestra piel, nuestros músculos, tendones, cartílago…
  • Muy necesaria para la síntesis de carnitina, que introduce grasa en nuestras mitocondrias para que sea quemada para obtener energía.
  • Es un potentísimo antioxidante con efectos en todas aquellas enfermedades que dependen de un estrés oxidativo como la enfermedad cardiovascular, cáncer, degeneración macular, etc.
  • Importante para la salud de nuestro sistema inmune.
  • Se requiere para la absorción de hierro.
  • El cuadro clásico de déficit es el famoso escorbuto que presentaban los marineros que no tenían acceso a fruta y verdura fresca en sus viajes, con debilidad muscular, laxitud, deterioro de huesos, músculos, piel, articulaciones y de vasos con hemorragias, etc.
  • La cantidad necesaria que establecen las instituciones es de 90 mg para hombres y 75 mg para mujeres. Subrayar aquí que esta RDA (recommended dietary allowance) quiere decir que "es la cantidad que el 97% de la población necesitaría para no desarrollar un déficit de ella".
  • Se calcula que tomar las consabidas 5 raciones de fruta y verdura al día aportaría unos 200 mg de la misma. No hay diferencia entre obtenerla de la alimentación o de suplementos.
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