Haz esto 30 minutos al día y tendrás mucho menos riesgo de morir de cáncer
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Evidencia científica

Haz esto 30 minutos al día y tendrás mucho menos riesgo de morir de cáncer

El primer estudio que ha analizado las medidas objetivas del comportamiento sedentario y la mortalidad por patología oncológica confirma que las personas que no se mueven tienen un 82% más de riesgo de morir por su causa

Foto: Foto: Unsplash/@nci.
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El confinamiento nos ha enseñado muchas cosas, pero una de ellas es la necesidad de alejarnos del sedentarismo y ponernos en movimiento. De hecho, el paso a la fase 1 llevó a muchos españoles a lanzarse a la calle a andar y practicar deporte.

Y este buen hábito debería mantenerse, a tenor de los resultados de un nuevo estudio que, por primera vez, analiza las medidas objetivas del comportamiento sedentario y la mortalidad por cáncer.

"Las personas más sedentarias tenían un 82% más de riesgo de mortalidad por cáncer en comparación con las menos sedentarias"

El número de nuevos casos de cáncer diagnosticados en España en el año 2020 alcanzará los 277.394, cifra muy similar a la de 2019, con 277.234. Sin embargo, cabe destacar el continuo aumento de nuevos casos en mujeres, de casi un 1% respecto a 2019, frente al descenso de la incidencia en hombres de más de medio punto, según el informe 'Las cifras del cáncer en España 2020', editado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) con datos de la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), Global Cancer Observatory (CGO), Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de GLOBOCAN-2018. No obstante, algunos expertos creen que la cifra podría ser algo mayor por culpa del covid-19.

Foto: Unsplash/@kikekiks.
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Es extensa la literatura científica que asocia la práctica de ejercicio con la disminución del riesgo de cáncer o la mejora en la supervivencia de los afectados. Así, en febrero de este mismo año, se publicaba en 'Annals of Surgical Oncology' el estudio 'Exercise and cancer: a position statement from the Spanish Society of Medical Oncology'. Conclusión: "El ejercicio puede ayudar a prevenir el cáncer, controlar la progresión de la enfermedad, interactuar con los tratamientos antineoplásicos y mejorar el funcionamiento físico y los resultados psicosociales de los pacientes".

Evidencias y proyectos nuevos en España

Esta revisión, en la que han participado oncólogos médicos, epidemiólogos y especialistas en Ciencias del Deporte, coordinados por el Dr. Miguel Martín, presidente de SEOM 2015-2017 y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón, es fruto de la labor de un grupo de trabajo creado por SEOM para tal fin, y que a partir de su publicación desarrollará otros proyectos e iniciativas específicas para pacientes con cáncer.

“El artículo presenta el estado actual del papel del ejercicio físico en la oncología, de sus bases biológicas y de los estudios más importantes que investigan los efectos de la actividad física en este campo, y hace una propuesta de cómo conseguir que la actividad física forme parte del día a día de pacientes y médicos, instando a estos últimos a su prescripción. En este sentido, incluye una tabla de ejercicios para pacientes con cáncer con recomendaciones específicas del tipo de ejercicio, su intensidad y duración”, subraya el Dr. Martín, coordinador del artículo.

Según apunta, “los efectos beneficiosos del ejercicio se manifiestan en áreas muy diversas y sumamente frecuentes de la patología humana como son el cáncer y también las enfermedades cardiovasculares, metabólicas y osteoarticulares, con lo que el ejercicio físico regular se convierte en una intervención altamente beneficiosa”.

“En los últimos 20 años, cada vez más se ha reconocido el valor de la actividad física en la prevención, tratamiento y pronóstico del cáncer, con un aumento sustancial en la evidencia científica que demuestra los efectos positivos de la actividad física en pacientes con cáncer”, incide uno de los autores del artículo, Dr. Miguel Ángel Seguí, oncólogo médico del Hospital Universitario Parc Taulí de Sabadell, en Barcelona.

Nuevo trabajo

Los investigadores del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas (EEUU) descubrieron que una mayor inactividad se asociaba de forma independiente con un mayor riesgo de morir de cáncer. Las personas más sedentarias tenían un 82% más de riesgo de mortalidad por cáncer en comparación con las personas menos sedentarias. Se usó un acelerómetro para medir la actividad física, en lugar de depender de los participantes para que autoinformaran de sus niveles de actividad diarias.

Foto: Foto: unsplash/@castaneyra.

"Este es el primer estudio que definitivamente muestra una fuerte asociación entre no moverse y muerte por cáncer", dijo Susan Gilchrist, M.D., profesora asociada de Prevención Clínica del Cáncer y autora principal del estudio, publicado hoy en 'JAMA Oncology'. "Nuestros hallazgos muestran que la cantidad de tiempo que una persona pasa sentada antes de un diagnóstico de cáncer es predictiva del tiempo hasta la muerte por cáncer".

Los investigadores también encontraron que reemplazar 30 minutos de tiempo sedentario con actividad física se asoció con un riesgo 31% menor de muerte por cáncer para actividad de intensidad moderada, como ciclismo, y un riesgo 8% menor de muerte por cáncer para actividad de intensidad ligera, como caminar.

"Las conversaciones con mis pacientes siempre comienzan con por qué no tienen tiempo para hacer ejercicio", señaló Gilchrist, quien dirige el Programa del Corazón Saludable del MD Anderson. "Les digo que consideren permanecer de pie durante 5 minutos cada hora en el trabajo o subir las escaleras en lugar del elevador. Puede que no parezca mucho, pero este estudio nos dice que incluso la actividad ligera tiene beneficios para la supervivencia al cáncer".

Diseño del estudio

En este estudio participaron una cohorte de participantes del estudio REGARDS representativo a nivel nacional, que reclutó a más de 30.000 adultos estadounidenses mayores de 45 años entre 2003 y 2007 para estudiar los resultados de salud a largo plazo.

"La mayor duración del comportamiento sedentario se asoció de forma independiente con un mayor riesgo de muerte por cáncer"

Para medir el comportamiento sedentario, 8.002 de los participantes que no tenían un diagnóstico de cáncer al momento de la inscripción en el estudio usaron un acelerómetro en la cadera durante las horas de vigilia durante siete días consecutivos. Los datos del acelerómetro se recopilaron entre 2009 y 2013. Después de un seguimiento medio de 5 años, 268 participantes murieron de cáncer. La mayor duración del comportamiento sedentario se asoció de forma independiente con un mayor riesgo de muerte por cáncer.

Foto: Unsplash7@mister_a.
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El estudio también encontró que participar en una actividad física ligera o moderada a vigorosa 'cambia' radicalmente la diferencia en el riesgo. Los investigadores evaluaron el tiempo sedentario, la actividad física de intensidad de luz (LIPA, de sus siglas en inglés) y la actividad física moderada a vigorosa (MVPA, de sus siglas en inglés) en el mismo modelo, y encontraron que LIPA y MVPA, no el comportamiento sedentario, permanecieron significativamente asociados con la mortalidad por cáncer.

"Desde una perspectiva práctica, esto significa que las personas que reemplazaron 10 a 30 minutos de tiempo sedentario con LIPA o MVPA tenían un menor riesgo de mortalidad por cáncer en la cohorte REGARDS", indicó Gilchrist.

El estudio tuvo varias limitaciones, incluida una muestra de participantes potencialmente más saludable en comparación con la cohorte REGARDS completa y la falta de datos específicos sobre el cáncer del sitio, incluido el tipo de tumor y el tratamiento.

"Nuestros hallazgos refuerzan que es importante sentarse menos y moverse más, y que incorporar 30 minutos de movimiento en su vida diaria puede ayudar a reducir el riesgo de muerte por cáncer", recalcó Gilchrist. Y continúa: "Nuestro próximo paso es investigar cómo el comportamiento sedentario medido objetivamente afecta a la incidencia de cáncer específica del sitio y si el género y la raza juegan un papel".

Ejercicio y pronóstico de cáncer

Por último, es importante volver a hacer referencia al artículo español que mencionábamos al inicio de este artículo porque también aborda los efectos del ejercicio físico en el pronóstico de los pacientes con cáncer. Al respecto, la Dra. Carmen Esteban, otra de las autoras del trabajo y oncóloga médico del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, redunda en los múltiples beneficios que ofrece el ejercicio físico en personas que han sido diagnosticadas de cáncer. “Diversos estudios observacionales, la mayoría realizados en cáncer de mama y cáncer de colon, sugieren que la actividad física se relaciona con una menor probabilidad de recidiva y una mejor supervivencia global. Sin embargo, para conocer el verdadero impacto del ejercicio físico en el pronóstico del cáncer hacen falta estudios prospectivos que utilicen instrumentos de medida objetivos y tengan en cuenta otros factores pronósticos conocidos”, concluye.

Foto: Manuel Rozano y el doctor Guerra Azcona, en la puerta del CMED. (Enrique Villarino)
Desprenderse del tabú de la colonoscopia para esquivar el cáncer
Patricia Matey Fotografías: Enrique Villarino

Para el Dr. Jordi Alfaro, oncólogo médico del Hospital de Terrassa, en Barcelona, y Soraya Casla, coordinadora de Programas de Ejercicio Físico Oncológico de GEICAM, también autores del artículo, existen evidencias del beneficio del ejercicio físico en diferentes fases de la enfermedad. “El ejercicio en pacientes oncológicos es factible, seguro y efectivo, independientemente de la fase de la enfermedad en que nos encontremos”, destacan y precisan que el asesoramiento especializado es necesario en muchas de las fases de la enfermedad.

Ambos autores recuerdan que “es importante implementar programas de colaboración entre oncólogos médicos y otros especialistas –fisioterapeutas, fisiólogos del ejercicio, graduados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte– para poder mejorar la calidad de vida física y emocional. Esta necesidad de colaboración se acentúa cuando los equipos médicos desconocen estas mejoras y cómo debe ser recomendado este ejercicio”. SEOM seguirá trabajando en este aspecto.

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