Un nuevo probiótico con el que los antibióticos vuelven a funcionar
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Contra bacterias resistentes

Un nuevo probiótico con el que los antibióticos vuelven a funcionar

Devolver la eficacia a los antimicrobianos frente a las infecciones es una cuestión de salud pública mundial preocupante. La solución puede llegar como un preparado bebible similar a los que ya hay en el mercado

Foto: Foto: Unsplash/@heftiba.
Foto: Unsplash/@heftiba.

Los antibióticos tienen una doble cara: por un lado son salvavidas cuando atajan con éxito infecciones graves, pero también pueden provocar reacciones importantes en personas alérgicas a ese tipo de fármaco; liberan de otitis, bronquitis o infecciones dentales, por ejemplo, pero al tiempo ocasionan malestar gástrico y alteraciones intestinales, y cuando se emplean en ganadería, curan (o engordan) al animal a costa de contribuir al preocupante problema del aumento de las resistencias (de las bacterias a los antimicrobianos).

La propia Organización Mundial de la Salud alerta de que si no se adoptan medidas para detener el consumo abusivo de estos fármacos, en el año 2050 todos los antibióticos serán ineficaces para tratar las infecciones humanas, y ha tomado la iniciativa impulsando una estrategia global para frenar las resistencias antimicrobianas. El panorama adquiere matices apocalípticos con la aparición de superbug, bacterias prácticamente indestructibles.

Estos antecedentes justifican sobradamente el interés en una bebida probiótica creada por un equipo de investigadores de la prestigiosa universidad británica de Birmingham y que puede convertirse en un arma prometedora en la batalla contra las bacterias resistentes a los antibióticos.

"Ahora será más fácil tratar con antibióticos habituales infecciones difíciles de controlar"

Los probióticos son microorganismos vivos que administrados en cantidades adecuadas benefician a la salud, aunque ese efecto positivo se ciñe a unas cepas concretas. Por ahora, se ha comprobado que los probióticos son eficaces para controlar la diarrea asociada al uso de antibióticos o la intolerancia a la lactosa (los microorganismos se comen la lactosa) o contra el estreñimiento.

Ahora, los científicos están buscando financiación para probar la bebida en un ensayo clínico. Sus creadores piensan que la bebida tiene potencial contra muchas bacterias resistentes que se encuentran comúnmente en el intestino humano, incluidas E. coli (implicada, por ejemplo, en diarreas), Salmonella (intoxicaciones alimentarias) y Klebsiella pneumoniae (se adquiere en los hospitales y se considera una superbacteria).

Munición del preparado

El probiótico contiene un material genético clave (que ha patentado el equipo británico) que puede atacar la base genética de la resistencia. Su mecanismo de acción se dirige contra unas pequeñas moléculas de ADN (llamadas plásmidos) que se encuentran dentro de las células de las bacterias y que son las que las hacen resistentes a los antibióticos. El ataque impide a los plásmidos multiplicarse, con lo que ‘neutralizan’ los genes de resistencia y las bacterias vuelven a ser sensibles (responden) a los antibióticos, según recoge el artículo publicado en la revista 'PLOS ONE'.

placeholder Foto: Unsplash/@adamsky1973.
Foto: Unsplash/@adamsky1973.

El investigador principal, Christopher Thomas, defiende que el equipo ha demostrado la neutralización de las moléculas de resistencia y cómo desaparecen dentro de las bacterias. “Esto significa que las infecciones que serían difíciles de controlar, incluso con los antibióticos más potentes disponibles, ahora es más probable que se puedan tratar con antibióticos habituales" .

La bebida contendrá bacterias (de manera similar a los pequeños lácteos probióticos que se encuentran en el mercado) que transportan un nuevo tipo de plásmido, llamado pCURE. Esas moléculas probióticas llevan un antídoto que permite la supervivencia en el intestino de las células de las bacterias que habían sido ‘infectadas’ por los plásmidos de resistencia.

El equipo de Birmingham descubrió que duplicar el número de copias del plásmido pCURE en cada bacteria es una estrategia muy efectiva para desplazar a las moléculas responsables de la resistencia a los antibióticos.

Pruebas en personas

La bebida probiótica se ha probado con éxito en ratones, una fase en la que han colaborado científicos de la Universidad de Sídney. El paso siguiente es dárselo a personas para ver si las moléculas probióticas son capaces de multiplicarse rápidamente para neutralizar a los responsables de la resistencia.

"Este es un comienzo prometedor", dice Christopher Thomas. "Nuestro objetivo es hacer modificaciones para mejorar aún más la eficacia de nuestros plásmidos pCURE antes de avanzar hacia un primer ensayo clínico".

Los investigadores subrayan el problema de salud que representan las resistencias de los microorganismos a los antibióticos y aseguran que se trata de “uno de los mayores desafíos médicos de nuestro tiempo". Hacer frente a esta cuestión exige un abordaje desde “distintos frentes, incluida la reducción del uso de antibióticos y la búsqueda de medicamentos nuevos y más efectivos”, dice Thomas. En su opinión, el enfoque de su equipo, abordando un factor genético de las resistencias, “puede ser un arma importante en esta batalla".

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