Tres cambios en tu vida recomendados por Harvard para evitar el cáncer de colon
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Tres cambios en tu vida recomendados por Harvard para evitar el cáncer de colon

El riesgo de desarrollar el tumor más frecuente en España se puede reducir a la mitad siguiendo unas sencillas directrices de la prestigiosa institución relacionadas con nuestras costumbres dietéticas y ejercicio físico

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En los países desarrollados se muere, sobre todo, de enfermedades cardiovasculares y de cáncer, y España no es una excepción, como confirma el Instituto Nacional de Estadística (INE) –la pandemia de covid-19 alterará esta tendencia, aunque habrá que esperar unos meses para conocer cuál es el impacto-. Son afecciones ligadas, en buena parte de los casos, al estilo de vida en el que el sedentarismo, una dieta inadecuada, el consumo de tabaco y alcohol y la contaminación son los principales factores implicados.

Diferentes estudios epidemiológicos han analizado la repercusión que tienen nuestras acciones en el desarrollo de varios tumores. Por ejemplo, tomando en cuenta la actividad física, un trabajo internacional, publicado en el 'Journal of Clinical Oncology', que analizó a 75.000 personas durante más de 10 años, encontró que hacer ejercicio físico no profesional reduce el riesgo de siete de los tumores más frecuentes, entre ellos los de colon, mama o hígado, como contamos en Alimente.

Los tumores de colon son la primera causa de cáncer en España y este año se diagnosticarán más de 44.000 nuevos casos

Otro de los trabajos de referencia epidemiológica, esta vez centrado en la dieta mediterránea y el riesgo cardiovascular, es el Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea), que incluye a más de 7.400 personas mayores de 50 años, a los que se ha seguido durante varios años. Desde que arrancó, en 2002, ha ido arrojando resultados que confirman los beneficios de este patrón dietético más allá del fin con el que se concibió el estudio (evaluar el efecto de la dieta mediterránea en el riesgo cardiovascular). Uno de los más destacados de los últimos meses se difundió a través del 'Journal of Clinical Medicine', y apunta a una asociación protectora entre seguir las recomendaciones sobre estilo de vida saludable del World Cancer Research Fund/American Institute for Cancer Research (WCRF/AICR) y el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

Cómo vivir para no enfermar de cáncer

El cáncer colorrectal supone un importante problema de salud pública a nivel mundial, ya que es el segundo tumor más común en las mujeres y el tercero en los hombres. En el 2018, hubo más de 1,8 millones de casos de esta neoplasia y se prevé que su prevalencia aumente más debido al crecimiento de la población de edad avanzada, así como la adopción de hábitos y estilos de vida occidentalizados. En España, según el informe 'Las cifras del cáncer en España 2020', de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), este tipo de tumor es el más frecuente, y las estimaciones apuntan a que durante este año se diagnosticarán más de 44.200 nuevos casos.

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Las carnes rojas y procesadas y el exceso de bebidas alcohólicas se han relacionado con mayores posibilidades de tener cáncer de colon, aunque la dieta no es el único factor que favorece la enfermedad. Para profundizar en este asunto, un equipo de investigadores del CIBEROBN -dependiente del Instituto de Salud Carlos III, Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades-, en colaboración con otros equipos de científicos del estudio Predimed, han analizado cómo influye cumplir las recomendaciones de los índices WCRF/AICR 2018 y el de Estilo de Vida de Bajo Riesgo, propuesto por la Universidad de Harvard, en el riesgo de tumor colorrectal.

Las siete recomendaciones del WCRF/AICR 2018 para prevenir el cáncer son: mantener un peso saludable, realizar actividad física, seguir una dieta rica en alimentos integrales, verduras, frutas y legumbres, limitar el consumo de comida rápida y otros alimentos procesados ricos en grasas y azúcares, hacer lo propio con el consumo de carnes rojas y procesadas, ídem con la ingesta de bebidas azucaradas y reducir igualmente la ingesta de alcohol.

El segundo índice, de la Universidad de Harvard (también propuesto en 2018), es una herramienta para medir el cumplimiento de cinco factores de estilo de vida saludables: no fumar, no ingerir alcohol, realizar actividad física regularmente, mantener un índice de masa corporal adecuado y seguir una dieta saludable.

Después de analizar datos de 7.216 participantes de 55 a 80 años que fueron estudiados durante 6 años, los autores del último informe publicado comprobaron que los individuos que cumplían mejor las recomendaciones específicas para la prevención del cáncer (seguimiento de al menos 5 recomendaciones de las 7 consideradas) presentaban un 48% de menos riesgo de desarrollar cáncer colorrectal en comparación con aquellos con una menor adherencia.

Hablan los datos

Por otro lado, de todas las recomendaciones de prevención de cáncer, la que mostró una mayor asociación con el riesgo de cáncer colorrectal fue el consumo de bebidas azucaradas. Así, se observó que aquellos participantes con un mayor consumo de estas bebidas (más de 250 ml/día, equivalente a más de un vaso al día) mostraban un 58% más de riesgo de cáncer colorrectal en comparación con los que no las consumían, informa el CIBEROBN.

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Foto: Unsplash/@vlisidis.

En cuanto al Índice de Estilo de Vida de Bajo Riesgo, los investigadores constataron que una mayor adhesión a un estilo de vida saludable (cumplir con más de tres de las cinco recomendaciones) se asocia con un 52% menos riesgo de tener una neoplasia colorrectal.

Una vez más, la ciencia ofrece datos concluyentes acerca de la relación directa que existe entre el estilo de vida y algunas neoplasias.

La Fundación Española de Aparato Digestivo recomienda para protegerse frente al cáncer colorrectal:

  • Comer despacio.
  • Elegir alimentos de cada estación.
  • Una alimentación saludable consiste en comer de todo sin excesos y repartido a lo largo del día.
  • La comida y la cena tienen que incluir alimentos de todos los grupos nutricionales: verduras, hidratos de carbono (cereales, legumbres, patatas) y proteínas (carne, pescado o huevo).
  • Elegir preparaciones sencillas para cocinar los alimentos: plancha, hervidos, al vapor, asados y acompañados de verduras (calabacín, cebolla, zanahoria).
  • Comer varias piezas de fruta al día.
  • Limitar el consumo de alcohol a una o dos copas de vino, cerveza o sidra al día.

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