Cinco alimentos que no recomiendan los dentistas
  1. Bienestar
Adiós, caries

Cinco alimentos que no recomiendan los dentistas

Siempre que pensamos en la dieta lo hacemos enfocándonos en la salud (digestiva), pero pocas veces pensamos en la oral. Os damos claves para cuidarla

placeholder Foto: Fuente: iStock.
Fuente: iStock.

Siempre que nos paramos a pensar en los pros y contras de los alimentos nos fijamos en las calorías, las grasas, carbohidratos, aditivos, exceso de sal… Pero, si somos sinceros, ¿quién se pregunta qué alimentos son buenos o malos para los dientes?

"Consumir bollería industrial fomenta las caries, ya que las bacterias desprenden ácidos que comprometen la estructura de los dientes"

Pues bien, hoy os traemos cinco alimentos que un dentista nunca os va a recomendar comer y las razones de la mano de la doctora Patricia Bratos, ortodoncista y cofundadora de la Clínica Dental Ferrus & Bratos de Madrid.

Dulces procesados o bollería industrial

placeholder Foto: Clínica Ferrus.
Foto: Clínica Ferrus.

Está claro que los ultraprocesados son los mayores enemigos de la salud, no solo porque dejan de ser alimentos y se convierten en productos alimenticios, sino porque existen múltiples estudios de su nefasto impacto en la salud, ya que se les considera un factor de riesgo para enfermedades como diabetes tipo 2, obesidad, enfermedades cardiovasculares, etc. De hecho, hace poco se publicó un estudio llevado a cabo por investigadores del CIBEROBN de la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria Illes Baleares (IdISBa) en el que se alertaba del vínculo entre el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesadas y la acumulación de adiposidad relacionada con la edad.

“Los chicles requieren un esfuerzo oclusal extra, por lo que mascarlos con frecuencia implica la hipertrofia de la mandíbula”

Dentro de este tipo de productos, la bollería industrial es una de las más perjudiciales, no solo por la cantidad de aditivos que llevan, sino por algunos de los procesos industriales a los que son sometidos. Además, la mayoría lleva grasas trans, que, según la Biblioteca Nacional de Estados Unidos, “son las peores para la salud”. Las grasas trans se producen cuando los fabricantes de alimentos convierten, como explican, “aceites líquidos en grasas sólidas, como manteca o margarina”. De hecho, el pasado 1 de abril entró en vigor la limitación de la presencia de grasas trans (que no estén presentes de manera natural) en los alimentos que se comercialicen en la Unión Europea. Así, el Reglamento (UE) 2019/649 de 24 de abril de 2019 establece que estas grasas no pueden sobrepasar los dos gramos por cada 100 gramos de grasas presentes en los ingredientes.

Sin embargo, la doctora Bratos insiste en el papel que tiene el consumo de azúcar en la salud oral y alerta de las consecuencias: “Los alimentos con un alto contenido en azúcar son la principal causa de la formación de caries en los dientes. Consumir frecuentemente dulces o bollería industrial fomenta este tipo de lesiones, ya que las bacterias desprenden ácidos que comprometen la estructura de las piezas dentales. Para evitar las caries dentales, conviene no consumir en exceso este tipo de comidas y, si se ingieren, mantener una exhaustiva higiene dental diaria”, apunta.

Chicles

A pesar de que existen muchos estudios a favor del consumo de chicles (sin azúcar) para la salud, es cierto que su consumo en exceso puede ser perjudicial. En este sentido, la doctor Bratos asegura que “los chicles requieren un esfuerzo oclusal extra, por lo que mascarlos con frecuencia implica la hipertrofia de la mandíbula”.

Si no podemos lavarnos los dientes, “chupar caramelos con xilitol también es una buena opción”, según la doctora Bratos

Por otro lado, este tipo de producto no es aconsejable en aquellas personas que padecen bruxismo (una patología que se caracteriza por apretar de forma inconsciente la mandíbula y rechinar los dientes). “Hay que tener en cuenta que este tipo de goma de mascar, sobre todo en personas bruxistas, puede perjudicar la articulación temporomandibular (ATM). Gracias a ella podemos abrir y cerrar la boca, pero si sufrimos alguna alteración de la ATM, no es de extrañar experimentar problemas de apertura bucal, así como dolor en la mandíbula, cuello y oído”, relata la odontóloga.

Alimentos muy duros

En el número de tres del ranking estarían los alimentos duros, con los que conviene tener cuidado ya que “si los mordemos indebidamente (con los incisivos centrales, por ejemplo)”, corremos el riesgo de tener una fractura dentaria.

En este punto, la doctora insiste en que es muy importante la forma en la que mordemos. “Hacer movimiento de palanca al comer una manzana o bocadillo (que a priori no son comidas excesivamente duras) también puede terminar con una fractura en los dientes”, detalla.

placeholder La doctor Patricia Bratos, durante una sesión.
La doctor Patricia Bratos, durante una sesión.

Refrescos y otras bebidas azucaradas

Ya de por sí las bebidas azucaradas son una lacra para la salud, tanto que el Gobierno ha comunicado recientemente a la Unión Europea que tiene previsto aumentar el IVA de las bebidas azucaradas y edulcoradas hasta un 21%.

“Cualquier bebida carbonatada o refresco es perjudicial para nuestro organismo y, por tanto, también para nuestra salud bucodental. Al tratarse de un líquido, hay muchas personas que no se cepillan los dientes tras beberse un refresco. Sin embargo, el azúcar que contienen estas bebidas provoca una gran cantidad de caries. En este sentido, y si no tenemos acceso a la higiene diaria, no está de más que nos enjuaguemos la boca con agua para retirar el azúcar”, recomienda la doctora.

La ingesta de cítricos y ácidos puede ocasionar un problema de erosión en la dentadura

Si no podemos lavarnos los dientes, “chupar caramelos con xilitol también es una buena opción”, según la doctora Bratos, ya que “promueven la secreción de saliva, controlando la cantidad de ácidos de la boca”. Pero ¿qué es el xilitol? Desde la Clínica Ferrus & Bratos nos responden: “El xilitol es un polialcohol -alcohol de azúcar- que se extrae de ciertos vegetales o plantas como la corteza de abedul o del xilano, una fibra vegetal.

Además, se encuentra de manera natural en pequeñas dosis en algunas frutas y verduras como arándanos, fresas o coliflor. Se trata de un edulcorante con un sabor muy similar al del azúcar que se emplea como sustitutivo del mismo. La diferencia entre ambos radica en que, por el contrario, el xilitol no es tan perjudicial para la salud dental”.

Cítricos y alimentos muy ácidos

La experta añade a esta lista de alimentos prohibidos la ingesta muy habitual de cítricos y ácidos -como zumos de limón, naranja, jugos de fruta concentrados, etc.- porque “termina ocasionando un problema de erosión en la dentadura”.

En palabras de la experta, “se trata de un tipo de desgaste dental que va poco a poco reduciendo la cantidad de esmalte (la capa externa de las piezas, cuya función es proteger al diente)”. Y continúa: “La erosión está provocada por la presencia de ácidos que no están naturalmente presentes en la boca”.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Alimentos Salud
El redactor recomienda