Descubre el verdadero impacto de la autoestima en tu peso
  1. Bienestar
Entre los jóvenes

Descubre el verdadero impacto de la autoestima en tu peso

Hay un vínculo entre la autopercepción que tienen los adolescentes de sí mismos y su apariencia física. ¿La solución? Cuidar la salud mental. Verse bien también adelgaza

placeholder Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

La obesidad mundial se ha triplicado en los últimos cincuenta años, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, el último informe publicado por la Encuesta Nacional de Salud de 2017 indica que un 54,5% de la población adulta del país y casi un 35% de los menores de edad sufren este tipo de problemas de peso.

Por otro lado, estos últimos meses los casos de sobrepeso han aumentado debido al sedentarismo que producen los confinamientos y las restricciones por motivo de la pandemia del covid-19.

Pero el coronavirus no es la única razón que provoca que se incrementen los índices de masa corporal (IMC) de los jóvenes. Un estudio de la Universidad de Ciencias de Noruega Occidental y del Hospital General del Distrito de Førde indica que “el deterioro de la salud autoevaluada y la autoestima en los adolescentes se asocia con un aumento del IMC”.

Esta investigación concluye que las preocupaciones o complejos de los jóvenes sobre su propio cuerpo tienen efectos desfavorables sobre su salud, y que quienes se ven a sí mismos con buenos ojos logran adelgazar con más facilidad. Asimismo, señalan que “las estrategias de promoción de la salud basadas en la aceptación del cuerpo deben tener más protagonismo en las dietas y los consejos médicos”.

La insatisfacción corporal se manifiesta en trastornos alimentarios y baja autoestima

La salud mental es clave

Estos científicos analizan que algunos de los factores que tienen mayor relación con el peso son la privación socioeconómica, el estrés crónico, la inactividad física, la preocupación por el cuerpo y la estigmatización, y que esto puede tener un impacto en la salud mental de los jóvenes que sufren sobrepeso.

De hecho, desde la 'Revista de Investigación Psicosomática' se destaca que “la insatisfacción corporal (preocupaciones por el peso y la apariencia) entre los estudiantes universitarios se asocia con un bajo funcionamiento psicosocial que se manifiesta como, por ejemplo, en trastornos alimentarios, baja autoestima e incomodidad social”.

Algo similar analizaron desde el Departamento de Salud Pública y Cuidados Primarios de la también noruega Universidad de Bergen, apuntando que “las poblaciones jóvenes pueden ser especialmente vulnerables a los efectos secundarios de centrarse en el peso, ya que la insatisfacción corporal y las alteraciones subjetivas de la salud (evaluación del propio estado de salud) están estrechamente interrelacionadas y prevalecen dentro de estos grupos”. Es decir, la autopercepción y la valoración de uno mismo juegan un papel importante en el aumento o disminución del IMC de los jóvenes.

Los macronutrientes son fundamentales en la dieta de un adolescente por el aporte energético, las proteínas y los hidratos de carbono

También revelaron que “las preocupaciones sobre el cuerpo y el peso tienen efectos desfavorables sobre la salud subjetiva y la autoestima”, y que estos impactos que estudiaron sobre la percepción y su relación con el IMC tienden a ser más habituales entre las niñas.

Revisar la alimentación

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

Estudiar qué comemos, en qué cantidad y de qué calidad es lo primero que hay que hacer a la hora de enfrentarse a un cambio físico. Si queremos perder peso, lo más fundamental es reducir drásticamente el consumo de aquellos alimentos que nos perjudiquen, y por eso mismo el estudio de la Universidad de Ciencias de Noruega Occidental defiende que “las recomendaciones de dieta y pérdida de peso son populares y prevalentes en muchas políticas de salud pública, incluida la directriz de la Dirección de Salud de Noruega para el tratamiento del exceso de peso y la obesidad”.

Los macronutrientes son fundamentales en la dieta de un adolescente, porque son responsables del aporte energético y son generosos en proteínas y en hidratos de carbono. Podemos encontrarlos en la carne (no es cuestión de evitarla, sino de comerla en su debida cantidad y frecuencia), pescados y mariscos, lácteos, legumbres y frutos secos, entre otros.

Una dieta equilibrada es muy importante para combatir los problemas de peso, y es crucial basar la alimentación sobre todo en productos frescos que no hayan pasado por grandes cadenas de procesamiento. Así que toma nota: las frutas, las verduras y las semillas serán tus mejores aliadas, y también los platos que acompañes con aceite de oliva virgen o que cocines con harinas integrales o derivados de la soja (como la texturizada o el tofu).

Salud Salud mental Estrés
El redactor recomienda