¿La nueva pandemia silente? Tú puedes estar afectado
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Indiferencia emocional

¿La nueva pandemia silente? Tú puedes estar afectado

El 20% de las consultas de atención primaria se debe a depresión y ansiedad, pero los expertos esperan un aumento debido a la pandemia, que ha destapado también los casos de personas con embotamiento emocional: apatía por la vida

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Si nada te hace ilusión, si nada te motiva, pero no sabes los motivos o cómo expresarlo... Si no sientes placer por nada, pueden pasarte dos cosas, y ambas es probable que las desconozcas. Sin embargo, afortunadamente, existen personas que sí detectan qué te pasa y es importante pedirles ayuda. Son, claro está, los sanitarios que atienden los trastornos de salud mental.

"La ciencia ha puesto de manifiesto la bautizada como época poscovid, donde la anhedonia se ha abierto en silencio su espacio"

El primero de los supuestos es que sufres depresión y, aunque estés en tratamiento, algo falla. Y el segundo se debe a que vives bajo el yugo de la inadaptación a la vida. Pero no solo. La ciencia ha puesto de manifiesto la bautizada como época poscovid, donde la anhedonia se ha abierto en silencio su espacio. Lo documenta, por empleo, un trabajo de 'Neuropsychopharmacology', que aclara: "La fatiga y la anhedonia posteriores a padecer la enfermedad fueron prevalentes y se informaron comúnmente en el periodo posterior; además, la duración después de 2 pruebas de PCR negativas consecutivas en 200 pacientes tiene una implicación en la escala de calificación de gravedad de la anhedonia y la fatiga. Estos hallazgos dirigieron nuestra atención a aquellas manifestaciones reportadas que afectan el funcionamiento socio-ocupacional de los individuos durante toda esta pandemia mundial".

Embotamiento emocional

Guillermo Lahera, profesor Titular de Psiquiatría en la Universidad de Alcalá, vinculado al Hospital Universitario Príncipe de Asturias, comenta: "En el caso de los pacientes con depresión y que toman antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o IRSN (inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina), la medicación que les permitiría llevar una vida social y familiar normal, nos encontramos con algunos de ellos, como alrededor de la mitad de todos los afectados, que siguen sintiendo síntomas, es lo que llamamos embotamiento emocional y sucede cuando han desaparecido los síntomas nucleares de la depresión".

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En declaraciones a Alimente, el Dr. Lorenzo Armenteros, médico de familia en el Centro de Salud Illas Canarias, en Lugo, afirma que los otros casos, "obedecen a personas que no están en esta situación y en ellos este embotamiento puede ser un síntoma en sí mismo que es la anhedonia, que es la falta de placer y la búsqueda incesante del mismo. En realidad es una apatía por la vida: se siente solo, no quiere ayuda, ni vida familiar, ni relaciones sexuales y puede ser un síntoma de depresión".

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Esta dificultad o incapacidad para experimentar y expresar sentimientos y emociones, ya sean positivas o negativas, como alegría, tristeza, miedo o ira, puede llevar a declinar responsabilidades, dificultar la toma de decisiones, reducir la capacidad de inspiración o de ser creativo, distanciarse a nivel familiar, ver reducida la capacidad de sociabilidad, etc.

En ese sentido, la Dra. Carmen Jódar, médico de familia en Castilleja de la Cuesta (Sevilla), señala que “los pacientes con embotamiento emocional experimentan la sensación de no tener ilusión por nada, y lo aprecian porque son cosas que antes les hacían disfrutar, pequeños placeres: no disfrutan de estar con amigos, jugar con sus hijos o sus nietos, no les preocupan problemas que antes sí lo hacían, es como si no sintieran emociones en un sentido u otro, como si les diera todo igual”.

La indiferencia

El embotamiento o indiferencia emocional puede conducir al abandono del tratamiento, con tasas que alcanzan hasta el 35% de los casos, y a una recaída. “Por eso es necesario que los médicos y psiquiatras exploren el fenómeno, evalúen cómo es percibido por el paciente y tomen las decisiones adecuadas”, asegura el Dr. Lahera, ya que "un mayor embotamiento se asocia con una menor tendencia a la remisión sintomática de la enfermedad". De hecho, así lo demuestra un estudio publicado en 'Journal of Affective Disorders'.

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“Lo consultan por igual personas mayores y jóvenes, eso depende de la capacidad individual de autoconocimiento. Es necesario, por esto, que los profesionales conozcamos la existencia de este síntoma, para poder abordarlo y tratarlo pronto. Aunque no es sencillo, es necesario pues el paciente recupera su funcionalidad y por tanto su calidad de vida”, agrega la doctora de familia. A este respecto, el Dr. Armenteros recuerda que afecta igual "a hombres que mujeres aunque sí hemos notado un poco más de aumento entre ellos".

Calidad de vida

El embotamiento emocional deteriora la calidad de vida y el funcionamiento social, laboral y familiar. Y, por tanto, “dificulta o impide la completa recuperación de la depresión, porque afecta a la vida funcional del paciente”, explica la Dra. Jódar, quien recuerda que se trata de “un síntoma difícil de descubrir y tratar porque en ocasiones es un efecto secundario del mismo tratamiento que se ha instaurado previamente y lo que requiere es un cambio de medicación. Es importante la formación y el conocimiento por parte del profesional para el abordaje precoz y la resolución del proceso. Nada menos que está en juego la calidad de vida del paciente”.

Como detalla el Dr. Lahera, la relación existente entre el embotamiento emocional y los antidepresivos clásicos se encuentra en el hecho de que “los antidepresivos modifican la forma en la que procesamos las emociones. Cuando una persona está deprimida, sus mecanismos de atención, memoria y procesamiento de la información están sesgados hacia lo negativo: atienden selectivamente estímulos negativos, se acuerdan más de eventos que les evocan tristeza, miedo o enfado, etc".

"Europa está experimentando un aumento de los casos de suicidio"


E insiste: "Los antidepresivos revierten estos sesgos, generando una menor identificación de expresiones de enfado y miedo, una menor respuesta de parpadeo ante imágenes negativas y una mayor retención de palabras positivas. Pero pueden conseguir revertirlo a costa de un distanciamiento excesivo de la realidad. Sin embargo, este efecto 'embotador' no es igual en todos los antidepresivos, sino que unos lo producen más que otros. En el futuro, hacen falta más estudios que discriminen estas diferencias de perfil de acción”.

La buena noticia "es que existen algunos fármacos que son eficaces contra este síntoma al menos en el 50% de los casos", apostilla

Los otros casos de apatía por la vida

Es importante recordar que las personas que no están en la situación y experimentan anhedonia pueden estar cayendo en una depresión. La jornada 'Avances en depresión en atención primaria', organizada por Lundbeck, ha puesto de manifiesto que "las enfermedades psiquiátricas como la depresión y ansiedad representan, desde hace años, en torno al 20% de las consultas de atención primaria, según diversos estudios", como el que recoge el 'Journal Affective Disorders'.

Pero la situación ahora no es tan optimista. Los expertos esperan un aumento de casos por culpa de la pandemia. En este sentido, el doctor Guillermo Lahera subraya que aunque el "paciente no quiera acudir al médico y niegue su estado en consulta, nosotros gracias a sus expresiones verbales y no verbales lo detectamos. Y es importante hacerlo a tiempo. Europa está registrando un aumento en las tasas de suicidio", determina el Dr. Armenteros.

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