Los mejores ejercicios físicos si no quieres perder la memoria
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Los mejores ejercicios físicos si no quieres perder la memoria

No es la primera vez que sale a la luz en un estudio la relación entre 'moverse' y las mejoras de la función cognitiva. Esta última revisión te recuerda que andar, correr o montar en bicicleta son fundamentales para guardar tus recuerdos

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Foto: Unsplash 7@jakehills.

No hay una sino muchas buenas razones para hacer ejercicio. Las más importantes incluyen reducir las probabilidades de desarrollar enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, perder peso, bajar la presión arterial, prevenir la depresión, o simplemente que quieras verte mejor.

"Se detecta un nuevo caso de demencia cada cuatro segundos en todo el mundo. Para el año 2050, más de 115 millones de personas tendrán demencia en todo el mundo"


La ciencia establece que se detecta un nuevo caso de demencia cada cuatro segundos en todo el mundo. Calculan que, para el año 2050, más de 115 millones de personas la padecerán en todo el mundo.

El ejercicio ayuda a la memoria y al pensamiento a través de medios directos e indirectos. Los beneficios del mismo provienen directamente de su capacidad para reducir la resistencia a la insulina, reducir la inflamación y estimular la liberación de factores de crecimiento: sustancias químicas en el cerebro que afectan a la salud de las neuronas, el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos e, incluso, en la abundancia y supervivencia de nuevas células cerebrales.

Pero además, indirectamente, el ejercicio mejora el estado de ánimo y el sueño, y reduce el estrés y la ansiedad. Los problemas en estas áreas con frecuencia causan o contribuyen al deterioro cognitivo.

Tus piernas, tu pensamiento

Muchos estudios han sugerido que las partes del cerebro que controlan el pensamiento y la memoria (la corteza prefrontal y la corteza temporal medial) tienen un mayor volumen en las personas que lo practican que en las personas que no lo hacen.

Así, en mayo de este año, un estudio publicado en 'The Journal of Alzheimer's Disease' determinaba que el deporte hace que el flujo sanguíneo aumente en las zonas encargadas de la memoria, la fluidez verbal y la agilidad mental. La lista es interminable.

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Foto: Unsplash/@aannizal.

'Translational Sports Medicine' publica una revisión de todos estos hallazgos que reúne 13 estudios relevantes. Los tipos de ejercicio que se estudiaron incluían caminar, correr y andar en bicicleta en personas de entre 18 y 35 años.

"Aún más emocionante es el hallazgo de que participar en un programa de ejercicio regular de intensidad moderada durante seis meses o un año se asocia con un aumento en el volumen de regiones cerebrales seleccionadas", dice el Dr. Scott McGinnis, neurólogo de Brigham and Women's Hospital e instructor de neurología en la Escuela de Medicina de Harvard (ambos en EEUU), autor del trabajo.

Los investigadores encontraron que el ejercicio aeróbico durante dos minutos a una hora de intensidad moderada o alta mejoró la atención, la concentración y las funciones de aprendizaje y memoria hasta por 2 horas. Señalaron que los resultados pueden tener importantes implicaciones relacionadas con la educación. "El ejercicio te hace inteligente", señala el coautor Peter Blomstrand, de la Universidad de Jönköping, en Suecia.

"¿Es un ejercicio mejor que otro en términos de salud cerebral? No sabemos la respuesta a esta pregunta, porque casi todas las investigaciones hasta ahora se han centrado en caminar. Pero es probable que otras formas de ejercicio aeróbico que hagan latir su corazón puedan producir beneficios similares", explica McGinnis.

La respuesta

La revisión sistemática muestra que el ejercicio aeróbico mejora la capacidad de aprendizaje y el almacenamiento en la memoria cuando se realiza antes y en estrecha relación con la actividad de aprendizaje. Por ello, como dice el trabajo, "esta revisión sistemática sugiere firmemente que el ejercicio físico aeróbico seguido de una breve recuperación antes de la codificación mejora las funciones de atención, concentración y aprendizaje y memoria en los adultos jóvenes. Los resultados pueden tener importantes implicaciones relacionadas con la educación. La identificación de estrategias de ejercicio óptimas puede ayudar a los estudiantes a mejorar su aprendizaje y memoria".

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Foto: Unsplash/@johntyson.

Por todo ello, McGinnis recomienda establecer el ejercicio como un hábito, casi como tomar un medicamento recetado. Y dado que varios estudios han demostrado que se necesitan alrededor de seis meses para comenzar a cosechar los beneficios cognitivos del mismo, recuerda que "hay que tener paciencia mientras se esperan los primeros resultados, para luego continuar con este buen hábito de por vida".

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