¿Tienes migrañas? La clave está en los ácidos grasos omega-3
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Adiós al dolor de cabeza

¿Tienes migrañas? La clave está en los ácidos grasos omega-3

El vínculo entre una correcta nutrición y la salud es innegable. Comer pescado es una de las mejores estrategias contra las migrañas

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Un estudio realizado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) indicaba que una dieta rica en pescado graso podría resultar ser la solución para las personas que padecen migrañas. La Sociedad Española de Neurología apunta que las migrañas afectan a más de 3,4 millones de personas en España, “de los cuales un millón la padecen crónica”, señalan.

Las migrañas son fuertes y persistentes dolores de cabeza (como una sensación de latido en el cráneo) que generalmente suelen manifestarse solo en un lado de esta. Algunos de los síntomas que pueden aparecer si se sufre esta patología son náuseas, vómitos o una alta sensibilidad a la luz y al sonido. Este efecto en la vista también puede manifestarse a modo de advertencia y se conoce como aura, que ocurre antes o durante el dolor de cabeza, lo que puede provocar alteraciones en la vista (destellos, puntos ciegos…).

El 75% de los pacientes que sufren migrañas reconocen que no ven destellos

Además, hay personas que también sufren hormigueos en distintas partes del cuerpo como en brazos o piernas y, en ocasiones, incluso tienen dificultad para hablar.

Por normal general, las migrañas se componen de cuatro etapas, aunque es cierto que no todas las personas pasan por cada una de ellas. Estas son pródromo, aura, ataque y posdromo:

  • Pródromo: en esta fase, nuestro cuerpo refleja síntomas tales como estreñimiento, cambios en el estado de ánimo, antojos de comida, rigidez en el cuello, aumento de la sed y ganas de ir al baño o bostezos constantes que avisan de que en los próximos días sufrirás una migraña.
  • Aura: como hemos explicado, afectan en mayor medida a la capacidad visual, ya que esta fase perjudica el sistema nervioso, aunque puede incluir otros como hormigueo, debilidad en alguna parte del cuerpo, sensación de oír ruidos o música o dificultad para hablar. La Sociedad Internacional de Cefaleas apunta que el 75% de los pacientes padecen migrañas sin aura, mientras que solo un 15% sufre esta fase.
  • Ataque: este es el momento en el que sufres la migraña, que puede llegar a durar hasta 72 horas si no se le pone remedio. La frecuencia de un ataque varía en función de la persona, y algunos de los síntomas que nos avisan de que estamos sufriendo una son el dolor de cabeza intenso en un lado, aflicción al notar que algo en nuestra cabeza palpita y late, una sensibilidad mayor en los sentidos (vista, oído, olfato y tacto) o incluso náuseas y vómitos.
  • Posdromo: tras sufrir el ataque, llega la fase del agotamiento. En él, las personas que hayan sufrido una migraña se pueden sentir confundidos, agotados y sin fuerzas durante el día.

Los efectos positivos de la alimentación

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Las migrañas actualmente suelen ser tratadas a través de los triptanes, que son fármacos que han sido creados especialmente para esta afección, por lo que no resultan útiles en otro tipo de dolencias.

Sin embargo, este estudio mencionado anteriormente y liderado por el NIA, y con la colaboración del Instituto sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA), concluyó que los ácidos grasos omega-3, que se encuentran sobre todo en el pescado y los mariscos, y una dieta baja en ácido linoleico (lo contienen alimentos como los aceites de semillas, especialmente el de soja, girasol, maíz o cártamo, los frutos secos como las nueces, anacardos o piñones, o en los huevos y cereales) podrían ser la solución para controlar los peores periodos de las migrañas.

El estudio analizaba a 182 adultos con migrañas frecuentes interviniendo en su dieta durante 16 semanas, asignándoles de manera aleatoria uno de los tres planes de dieta que los científicos habían preparado.

Los cambios en la dieta tienen el potencial de mejorar una condición de dolor crónico muy debilitante como la migraña sin las desventajas relacionadas con los medicamentos

El estudio explica que "todos los participantes recibieron kits de comida que incluían pescado, verduras, humus, ensaladas y productos para el desayuno". Un primer grupo recibió comidas que tenían altos niveles de pescado graso y ácido linoleico bajo. Un segundo grupo, aquellas con altos niveles de pescado graso y más ácido linoleico. El tercer grupo, las de alto contenido de ácido linoleico y niveles más bajos de pescado graso para imitar la ingesta promedio de EEUU.

Gracias a ello, se descubrió que este primer grupo produjo “entre un 30% y un 40% de reducción en el total de horas de dolor de cabeza por día y días de dolor de cabeza en general por mes”. En general, estos pacientes explicaron que su calidad de vida había mejorado en comparación con el resto de participantes a los que se les suministró diferentes dietas.

El doctor Luigi Ferrucci, director científico de la NIA, subrayó que esta investigación logró demostrar que “los cambios en la dieta tienen el potencial de mejorar una condición de dolor crónico muy debilitante como la migraña sin las desventajas relacionadas con los medicamentos recetados con frecuencia”, evitando así los posibles efectos secundarios derivados de los tratamientos farmacológicos.

Este estudio es solo una evidencia más de cómo la alimentación afecta de manera directa al funcionamiento de nuestro organismo.

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