Día contra la Migraña: los mejores y peores alimentos para el dolor de cabeza
  1. Bienestar
5 millones de españoles la sufren

Día contra la Migraña: los mejores y peores alimentos para el dolor de cabeza

Más del 80% de quienes la padecen tienen algún grado de discapacidad y más del 50% presentan una discapacidad grave o muy grave

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Este domingo, 12 de septiembre, se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña, un trastorno crónico que constituye la tercera enfermedad más prevalente en el mundo y primera causa de discapacidad en adultos menores de 50 años.

La migraña es además una de las cefaleas primarias más habituales. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), en España la padecen alrededor de 5 millones de personas, de los cuales 1,5 millones la sufren en su forma crónica (experimentan dolor de cabeza más de 15 días al mes), provocando una elevada discapacidad que no es reconocida de manera suficiente y que empeora significativamente la calidad de vida. La migraña afecta a personas de todo tipo de edades y géneros, aunque en su mayoría son mujeres (80% de los casos, aproximadamente), de mediana edad (20-50 años), una etapa vital desde el punto de vista laboral y familiar.

“Los síntomas de la migraña (cefalea, malestar, náuseas, vómitos, intolerancia a la luz, olores o sonidos, entre otros) producen una importante limitación en la actividad diaria de quien la sufre, obligando a reducirla en más del 50% de las ocasiones y precisando de reposo en cama hasta en el 20-30% de los casos. Por lo tanto, se trata de una enfermedad cuyas crisis de dolor de cabeza provocan un gran impacto en el paciente, tanto en aspectos físicos, emocionales y sociales, como con la familia, trabajo y relaciones sociales e incluso podrían determinar limitaciones en la educación o en el desarrollo profesional por su inicio precoz, en muchos casos en la infancia o la adolescencia”, explica Pablo Irimia, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología.

No es de extrañar, por lo tanto, que la migraña sea el motivo neurológico de consulta más frecuente en nuestro país. Pero, a pesar de que más del 80% de los pacientes con migraña sufren algún grado de discapacidad, que más del 50% presenten una discapacidad grave o muy grave y que además sea la principal causa de años vividos con discapacidad en personas menores de 50 años, más de un 40% de las personas que padecen migraña en España están aún sin diagnosticar y al menos un 25% de los pacientes no ha consultado nunca su dolencia con el médico.

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“La falta de diagnóstico y, por consiguiente, la automedicación es uno de los principales motivos de cronificación de la migraña. Cada año, un 3% de las personas de las personas que padecen migraña relativamente poco frecuente o episódica pasan a desarrollar una forma crónica de esta enfermedad (con dolor casi a diario), con lo que esto supone para los pacientes: mayor discapacidad y pérdida de productividad, un mayor número de consultas médicas, hospitalizaciones... El Atlas de Migraña en España realizado en 2018 señalaba que casi el 70% de los pacientes con migraña crónica tienen una discapacidad muy grave”, señala el Dr. Pablo Irimia.

“Por lo tanto es fundamental que los pacientes obtengan un diagnóstico correcto de su enfermedad, lo que permitirá analizar y evitar los factores modificables que pueden influir en la cronificación de este tipo de cefalea, así como actuar sobre ellos para modificar su curso evolutivo” añade. Y es que la migraña es el tipo de cefalea que con más frecuencia deviene en abuso de medicación. Pero, además de la automedicación, la obesidad, los trastornos afectivos o la existencia de roncopatía y/o síndrome de apnea del sueño son otros de los principales factores que pueden cronificar esta enfermedad.

Aunque la migraña es una enfermedad recurrente y episódica que no tiene cura, en general, con un tratamiento adecuado puede controlarse para permitir una aceptable calidad de vida. Y uno de los principales pasos en el tratamiento de la migraña es la identificación de los posibles factores desencadenantes de las crisis. Aunque estos son muy variados y complejos, son particulares de cada enfermo y no siempre originan una crisis migrañosa en un paciente determinado, los cinco factores identificados como más comunes desencadenantes son: el estrés, el ayuno, los cambios atmosféricos, los factores relacionados con el sueño y, en las mujeres, los cambios hormonales. Por lo tanto, mantener unos hábitos de vida regulares, realizar ejercicio físico, evitar el ayuno y tratar de huir de aquellos desencadenantes que se hayan identificado para cada paciente como generadores de crisis son el primer paso para observar una mejoría en la enfermedad.

“En todo caso, en muy pocas ocasiones será posible controlar la migraña solo con estos consejos. El tratamiento sintomático de las crisis suele ser obligatorio para casi todos los pacientes con migraña y este ha de ser individualizado para cada paciente y para cada crisis: no todos los pacientes requieren el mismo tratamiento para todos los episodios, por lo que encontrar una medicación efectiva puede ser relativamente sencillo en pacientes con crisis leves o moderadas, o precisar varios intentos antes de encontrar un tratamiento satisfactorio en pacientes con crisis más severas. Lamentablemente, y según datos del último estudio realizado por el Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN, en España, solo un 17% de los pacientes utiliza una medicación correcta para el tratamiento sintomático de las crisis de migraña”, comenta el Dr. Pablo Irimia.

Además, el tratamiento de la migraña sería insuficiente para muchos pacientes si quedara restringido al terreno sintomático. Se calcula que al menos un 25% de los pacientes que consultan por migraña al especialista de neurología necesita tratamiento preventivo. Este tiene como objetivo fundamental reducir la frecuencia de las crisis, el número de días con cefalea y hacer que estas sean más leves y, por tanto, más fáciles de manejar. Sin embargo, el tratamiento preventivo es la asignatura pendiente en este campo: se calcula que solo lo recibe alrededor del 15% de los pacientes que consultan al médico de atención primaria en España. En todo caso es importante señalar que no todos los pacientes con migraña requieren tratamiento preventivo: como norma general está indicado en los pacientes que sufran al menos tres o más crisis de migraña al mes, o en pacientes con menos crisis pero que sean de varios días de duración, intensas y con pobre respuesta o intolerancia a la medicación sintomática.

Alimentos prohibidos para las migrañas

Como contábamos en otro artículo de Alimente, es más habitual hablar de los 'alimentos prohibidos', ya que estos pueden provocar un mayor efecto que cuando hablamos de los alimentos en positivo.

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Para explicar la relación entre alimentación y migrañas hay una sustancia concreta que debemos conocer, ya que está estrechamente ligada: la tiramina. Se trata de un aminoácido que participa en los procesos reguladores de la presión arterial y que tiene impacto vasoactivador en el cuerpo humano; es decir, tiene la capacidad de estrechar o ensanchar los vasos sanguíneos, provocando así los temidos dolores de cabeza intensos de las migrañas. En los alimentos, la tiramina es más elevada cuando más añejos son.

Otra sustancia muy relacionada con las migrañas es el glutamato monosódico. Se trata de un aditivo potenciador del sabor que favorece la acumulación de histamina y que, por tanto, en algunos grupos de personas puede hacer crecer el dolor de cabeza.

  • Queso curado. El queso es uno de los primeros alimentos que el médico nos prohíbe cuando tenemos migrañas, especialmente si hablamos de queso curado. También se puede encontrar tiramina en algunos semicurados. Si nos gusta mucho el queso y no queremos prescindir de él en nuestra dieta, podemos probar con queso fresco o incluso en crema.
  • Sardinas. Otro tipo de alimento muy rico en tiramina es la sardina. En general, cualquier pescado que haya pasado por un proceso de encurtido o escabechado debe ser evitado. Los fermentados elevan los niveles de tiramina.
  • Embutidos. Los embutidos suelen contener glutamato monosódico, además de nitritos y, según el procesado que hayan sufrido estas carnes, también pueden ser ricos en tiraminas. Es decir, tienen el tándem perfecto para potenciar los indeseados dolores de cabeza.
  • Sopas comerciales. También ricas en glutamato monosódico son las sopas de bote, caldos envasados y similares. El glutamato monosódico se utiliza para darle más sabor, a cambio de predisponernos más a las migrañas.
  • Chocolate. Lo sentimos, pero el chocolate también debería quedar fuera de la dieta si padecemos migrañas. El problema de este alimento no es solo la tiramina, sino que también hay presencia de feniletilamina y teobromina. Ambas se relacionan con el dolor de cabeza y con la estimulación del sistema nervioso.
  • Café. Relacionado con esto último que acabamos de mencionar, la estimulación del sistema nervioso, aparece también la cafeína. Una sustancia que conocemos muy bien y que tenemos muy incorporada en nuestro día a día pero que no siempre es nuestra aliada.
  • Alcohol. Y si hablamos de tipos de bebidas, el alcohol lo deberíamos eliminar completamente de nuestros hábitos de vida si queremos evitar los dolores de cabeza provocados por las migrañas. El alcohol es una de las sustancias más relacionadas clínicamente con esta patología.

Alimentos beneficiosos para las migrañas

Igual que existen alimentos que deberíamos evitar si tenemos predisposición a las migrañas, hay otros que nos pueden ayudar a aliviarlas.

  • Frutos secos. Los frutos secos tales como avellanas o almendras suelen ser los más recomendables para tratar de aliviar las migrañas de manera natural. Esto es debido a su riqueza en ácidos grasos saludables, que pueden ayudar a reducir el dolor de cabeza.
  • Legumbres. Otro de los grupos de alimentos con más poder para ayudarnos en esta tarea son las legumbres. Son ricas en fibra y proteína, además de bajas en grasas.
  • Lechuga. Y en general todos los vegetales de hoja verde son buenos para prevenirlas. Sin embargo, intenta conocer su procedencia para optar por aquellas variedades que tengan un contenido de nitratos más bajo.

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