Los beneficios de masticar chicle tras la cirugía cardiaca
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Los beneficios de masticar chicle tras la cirugía cardiaca

Tomarlo después de una operación de corazón puede reactivar el tracto digestivo, ayudando a los pacientes a sentirse mejor y potencialmente a ser dados de alta. Encima es una medida sencilla y económica

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Son más de un centenar los chicles los que cada español masca al año, y parece que con gran acierto, a tenor de los resultados científicos. Mientras 'Journal of Dental Research: Clinical & Translational Research' se hacía eco de un trabajo de revisión que indica que contribuyen a proteger la salud bucodental, un ensayo de 'BioMed Research' señala que puede mejorar la atención, así como promover el bienestar y el desempeño laboral.

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Ahora, tal y como se ha dado a conocer en la 18ª Conferencia Anual de Cuidados Críticos y Perioperatorios de la Sociedad de Cirujanos Torácicos de EEUU, masticar chicle después de una cirugía cardiaca puede reactivar el tracto digestivo, ayudando a los pacientes a sentirse mejor y, potencialmente, a ser dados de alta antes que aquellos que no usan este recurso generalmente seguro y simple, según una nueva investigación.

El primer trabajo

"Antes de nuestro estudio, no había trabajos publicados anteriormente que analizaran el uso de goma de mascar en pacientes de cirugía cardiaca, pero descubrimos que puede acelerar el retorno de la función intestinal", dijo Sirivan S. Seng, médico residente del Centro Médico Crozer-Chester en Upland (Pensilvania). "Esta intervención fácil de implementar se puede utilizar con casi todos los pacientes en el posoperatorio".

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El Dr. Seng y su equipo estudiaron a pacientes del Centro Médico Crozer-Chester que recibieron cirugía electiva a corazón abierto, reemplazo de la válvula aórtica o reparación/reemplazo de la válvula mitral. Un grupo estaba compuesto por 341 pacientes que se sometieron a cirugía de 2017 a 2020 y participaron en el protocolo de goma de mascar sin azúcar después de sus operaciones. Un segundo grupo, que incluyó a 496 pacientes, experimentó intervenciones cardiacas similares entre 2013 y 2016, pero no lo usó.

Foto: Los doctores Jorge Solís y Leticia Fernández-Friera. (S.B.)

La investigación encontró que solo dos de los pacientes que masticaban chicle (0.59%) habían confirmado íleo posoperatorio, mientras que 17 de los que no lo tomaban desarrollaron íleo posoperatorio: falta de contracciones musculares normales en los intestinos que conduce a una acumulación y posible bloqueo de material alimentario.

Este breve cierre del sistema digestivo es una de las complicaciones más comunes después de una cirugía cardiaca, que ocurre hasta en un 5,5% de los pacientes, explicó el Dr. Seng. Si bien no es un problema de salud importante, el íleo puede provocar calambres abdominales, hinchazón, náuseas, vómitos, estreñimiento y dificultad para tolerar una dieta normal. Como resultado, los pacientes pueden experimentar incomodidad, recuperación lenta y estancias hospitalarias más prolongadas, lo que a su vez conduce a un aumento en la carga física, emocional y financiera de los pacientes.

"Una preocupación subestimada después de la cirugía cardiaca es el desarrollo de un íleo o un lento retorno de la función intestinal", apuntó Rakesh C. Arora, del Hospital St. Boniface en Winnipeg, MB, Canadá, que no participó directamente en esta investigación. La idea de que algo tan simple como masticar chicle después de una cirugía cardiaca podría minimizar este problema es muy atractiva.

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De los cientos pacientes sometidos a operaciones de corazón a los que se les dio un chicle para masticar después de recuperarse de la ventilación asistida, menos de 1 de cada 100 desarrollaron un íleo. Esta fue una sorprendente reducción de casi 5 veces en comparación con el promedio histórico.

Proceso de estimulación

Se cree que masticar chicle estimula los intestinos engañándolos, haciéndoles creer que la comida está llegando. Esto se conoce como 'alimentación simulada', que es cualquier procedimiento que imita el consumo normal de alimentos, pero en el que estos y las bebidas no se digieren ni absorben realmente.

Según los investigadores, masticar chicle en el posoperatorio es una intervención eficaz y económica que ayuda a mejorar cómo se sienten los pacientes después de la cirugía. Cuando se encuentran mejor, es más probable que participen en sus propias recuperaciones y, en última instancia, sean dados de alta más rápido.

Dado el riesgo mínimo y el costo extremadamente trivial de esta medida, su incorporación debe considerarse como un 'nuevo estándar de atención”, aseveró el Dr. Seng. “Hable con su cirujano sobre la posibilidad de utilizarlo. Casi todo el mundo puede beneficiarse de un paquete de chicle asequible, sabroso y refrescante", concluyó.

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