El fenogreco, la semilla con los efectos buenos del omeprazol
  1. Bienestar
usada en el antiguo egipto

El fenogreco, la semilla con los efectos buenos del omeprazol

Muchas mujeres lo toman con la convicción de que aumenta la producción de leche materna. También es eficaz para proteger la mucosa gástrica, prevenir lesiones ulcerosas y la diabetes tipo 2

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El fenogreco, también llamado hu-lu-ba, alholva o greek clover, es una planta cuyas nutritivas semillas llevan milenios en la alimentación de los humanos, aunque es posible que sea la primera vez que sepáis de su existencia. Por eso, os interesará saber que sus semillas nos brindan minerales, vitaminas A, C, D, B12 y B6, además de una sustancia llamada trigonelina. Esta última es empleada en casos de desnutrición, anemia e incluso para estimular el apetito tras una convalecencia. Esta leguminosa, cuyas semillas hay que desembalar como preciadas habas al hallarse en el interior de una vaina, ya estaba presente en el Antiguo Egipto, donde se empleaba en los procesos de embalsamiento y ciertos papiros egipcios, datados en el año 1500 a.C., ya mencionaban su uso en la cocina.

El fenogreco y la leche materna

No obstante, quizás una de las cualidades más debatidas actualmente es si su consumo incrementa los niveles de leche materna. Esta creencia se remonta siglos atrás, pues las mujeres de Oriente Medio tomaban este planta con la convicción de que les ayudaría a producir más leche. De hecho, a día de hoy se venden preparados de fenogreco especialmente concebidos para las madres que se hallan en esta etapa de sus vidas. El doctor Ananya Mandal da pábulo a esta tesis en el portal Medical Page: “Algunas de las hierbas que pueden inducir la lactancia incluyen la hierba de cardo bendecido (390 mg recomendados por cápsula) y la semilla de fenogreco (se recomienda 610 mg por cápsula). La dosis utilizada es de 3 cápsulas de cada una, 3 veces al día con las comidas”.

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En cambio, esta cuestión no la tienen tan clara en el portal E-lactancia.org, donde afirman que los estudios de casos y controles que documentan el aumento de producción de leche atribuible a la toma de fenogreco son escasos (Turkyılmaz 2011, Ghasemi 2015). Además, se quejan de que el método empleado en estas investigaciones presenta ciertos defectos. Por no mencionar el hecho de que otros estudios no han encontrado ni rastro del famoso efecto galactogogo. En este sentido, aseguran que son necesarios más y mejores estudios con la suficiente evidencia para poder hacer recomendaciones clínicas.

Según este organismo, las madres pueden consumir fenogreco sin temor dado que no es tóxico, siempre que sea de forma moderada pues en dosis elevadas podría producir hipoglucemia -niveles demasiado bajos de azúcar en la sangre-. “El mejor galactogogo es una lactancia a demanda frecuente y con la técnica correcta en una madre que conserve su autoconfianza”, aseveran los especialistas médicos de este portal. Además, conviene dejar sentado que el fenogreco está desaconsejado en embarazadas, ya que podría fomentar las contracciones antes de que el embarazo haya llegado a término, con el consiguiente riesgo de aborto.

Otros beneficios del fenogreco

Pero el fenogreco aún nos depara una sorpresa más y es que, según investigadores del departamento de Bioquímica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Annamalai Nagar, en la India, el fenogreco podría ser muy eficaz para proteger la mucosa gástrica e incluso prevenir las lesiones ulcerosas. Tras comparar el efecto del fenogreco con el que causa el omeprazol en los pacientes, se ha descubierto que la semilla ancestral podría incluso ganar la partida al famoso y ya polémico medicamento, tal y como opinan los responsables del estudio.

Y un último beneficio para la salud del fenogreco lo encontramos en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo II. Lo cierto es que diversos estudios científicos han descubierto que el consumo de esta semilla puede ayudarnos a mantener a raya los niveles de glucosa en sangre.

Muchas madres toman fenogreco pues, al parecer, aumenta la producción de leche materna

En cuanto a su sabor, quienes degusten esta semilla se toparán con un ligero toque de amargor y un aroma que guarda cierto parecido con el curry. Lo podemos disfrutar entero, triturado, tostado y en germinados con los que aderezar las ensaladas. Por supuesto, adquirirlo requiere que peregrinemos hasta herbolarios o tiendas de comida ecológica, donde el fenogreco se vende en pequeñas bolsas que no suelen superar los 200 gramos. Una manera sencilla y rápida de acabar con las excusas para no disfrutar de las bondades del fenogreco en nuestra dieta es el té de fenogreco.

Té de fenogreco

Ingredientes:

  • 1 cucharadita de semillas de fenogreco por cada taza de té
  • 1 taza de agua por cada cucharadita de semillas
  • Hojas sueltas de té y/o hierbas (opcional)

En primer lugar, trituramos las semillas con un mortero o cualquier otro método que consideremos conveniente. Hervimos el agua. Agregamos las semillas con otro ingrediente que maride y nos parezca oportuno. Como cualquier otra infusión, dejamos que repose durante unos tres minutos. Concluida la espera, servimos, agregamos el endulzante que nos plazca y a disfrutar.

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