Relato de la pesadilla que puedes vivir si te pica una garrapata
  1. Bienestar
Testimonio

Relato de la pesadilla que puedes vivir si te pica una garrapata

Conocida por enfermedad de Lyme, se produce por la picadura de garrapatas. El problema actual es que las pruebas para determinar su existencia son inespecíficas y también es complicado establecer quién de verdad la sufre de forma crónica

Foto: Blanca Gómez Calvo.
Blanca Gómez Calvo.

Blanca Gómez Calvo es diseñadora gráfica, tiene 45 años y puede decirse que es de las que les gusta hacer las maletas y residir fuera de nuestras fronteras. Comenta: “He vivido en Costa Rica y en Panamá, país este último al que volví de viaje con mi perra. Y en ambos países me picaron garrapatas. Pero fue en este último desplazamiento cuando, a la vuelta a España, mi perra se puso enferma. No fue mi caso. A mí me sucedió en Murcia, donde resido. Creo que este último ‘ataque’ del parásito desencadenó la enfermedad de Lyme que padezco”.

"La enfermedad de Lyme o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo son motivo de creciente preocupación debido a su expansión geográfica y progresivo incremento de casos"

En declaraciones a El Confidencial, Christian Gortázar, investigador de Sanidad y Biotecnología del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos IREC, Universidad de Castilla-La Mancha y CSIC, reconoce: “Las enfermedades zoonóticas transmitidas por garrapatas, como la enfermedad de Lyme o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, son motivo de creciente preocupación debido a su expansión geográfica y progresivo incremento de casos",

Foto: Estudian virus transmitido por garrapatas. (EFE)

E insiste: “La primera es transmitida por garrapatas más reportada en el hemisferio norte. Se trata de una zoonosis causada por la infección con una bacteria de forma helicoidal llamada Borrelia burgdorferi en honor a su descubridor, el investigador suizo-americano Wilhelm Buegdorfer. Muchas especies de vertebrados, como pequeños mamíferos, aves y reptiles, pueden actuar como reservorios de B. burgdorferi en el medio natural. Las personas pueden infectarse mediante la picadura de una garrapata que, a su vez, se halla ‘contagiada’ previamente al alimentarse sobre un vertebrado silvestre infectado, normalmente un ratón o un ave”.

El peligro que encierran

Y ellas son mucho más que un parásito que repugna: son realmente peligrosas. Es más, por su culpa la enfermedad de Lyme se la conoce ya como otra nueva epidemia del siglo XXI, aunque nos acecha hace siglos, como muestra la momia de Otzï, conservada en el hielo de los Alpes italianos desde hace 5.300 años y que la padecía.

Ahora, tal y como indica ANECPLA (Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental), solo en Europa las enfermedades que transmiten las garrapatas al hombre han aumentado un 300% en los últimos veinte años.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

El investigador José Antonio Oteo, que dirige en La Rioja el Laboratorio de Patógenos Especiales del Centro de Investigación Biomédica (CIBIR), pionero en el estudio de las enfermedades relatadas anteriormente y de algunas otras dolencias causadas por la picadura de garrapatas, lleva años alertando de su peligrosidad y de su expansión. Declara a este diario que “el calentamiento global que estamos padeciendo puede hacer que se vuelvan más agresivas”.

"El calentamiento global que estamos padeciendo puede hacer que se vuelvan más agresivas”

Reconoce, además, que hay muchas dolencias transmitidas por ellas: "El número y tipo varía en función de la zona geográfica y de los parásitos de este tipo que circulen en dicha zona. En España, las más importantes para la salud humana son principalmente bacterianas, como la enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa, la anaplasmosis, la tularemia y la babesiosis. También existen otras no puramente infecciosas, como la parálisis neurotóxica”.

Recuerda el investigador Gortázar que ”dentro de nuestras fronteras, Asturias es una de las regiones de clima atlántico donde la enfermedad de Lyme es endémica. Los resultados de un estudio desarrollado allí por investigadores del IREC revelaron que, si bien la ubicación espacial y los factores climáticos fueron los principales determinantes de la abundancia de las garrapatas I. ricinus, la abundancia de hospedadores fue la causa principal que influyó en el riesgo de que estas estuviesen infectadas por B. burgdorferi. Concretamente, se encontró que el exceso de hospedadores adultos de I. ricinus, principalmente vacas, estaba relacionado negativamente con la proporción de ninfas de garrapata infectadas: a más vacas, menos riesgo. Esto podría relacionarse con el importante efecto que tienen los rumiantes domésticos, como vacas, ovejas o cabras, sobre el paisaje y la composición de las comunidades animales. En este caso, la presencia de vacas resulta ser buena para nuestra salud".

placeholder Lagos de Covadonga.
Lagos de Covadonga.

Silenciosas y traicioneras, el “problema es que no es fácil darse cuenta de que te han picado, es por ello que no hay cifras oficiales. Es más, el problema es que muchos afectados presentan síntomatología tardía, incluso años después, y difusa, y nos encontramos con el hándicap de la inespecificidad de las pruebas que dan muchos falsos positivos y falsos negativos”, recuerda el científico Oteo.

Las cifras

A falta de cifras concretas, nos quedamos con las estimaciones. Se calcula que serían entre 40.000 y 50.000 casos anuales, en nuestro país. “Lo cierto es que cada vez vemos más en consulta, también porque tenemos más conocimientos sobre ella y de las manifestaciones clínicas que causa. Pero también es cierto que hay afectados que pueden experimentar los síntomas a posteriori, como ya hemos comentado, lo que dificulta el verdadero ‘censo' de la enfermedad”.

"El Centro Nacional de Epidemiología está preparando la declaración obligatoria de esta enfermedad para todas las comunidades autónomas"

En este sentido, Vicenta Delgado, vicepresidenta de la Asociación de Lyme Crónico España (ALCE), adelanta: "El Centro Nacional de Epidemiología está preparando la declaración obligatoria de esta enfermedad para todas las comunidades autónomas de España. Esto es muy importante para poder visibilizar casos que hoy día permanecen en la sombra; será un pequeño, pero importante paso, porque a nuestra asociación cada día llegan correos de afectados que acaban de llegar al diagnóstico después de años de búsqueda o que sospechan padecerla y que, en muchos casos, esta se confirma. Reivindicamos tener la misma atención y cobertura sanitaria que cualquier enfermo tiene en este país".

Blanca tuvo que dejar de trabajar a las tres semanas de llegar a Murcia: “No podía mover las manos, estaba agotada, con fiebre. Soy autónoma y me dejé más de 1.000 euros al mes en tratamientos de todo tipo porque nadie cree que tenga la enfermedad de forma crónica, que como tal no está reconocida. Me he arruinado y cuando no puedo llegar a final de mes, me ayudan mis padres, cosa que no debería ser así. Las pruebas me dieron negativo, pero me hice dos test en Alemania que sí reconocían mi dolencia".

José Antonio Oteo confirma que hay “muchos casos que están mal diagnosticados, y muchos otros que están sin hacerlo. Se necesita hacer caso a determinadas manifestaciones clínicas, así como es importante someterse a test validados. Los pacientes a los que no se les reconoce la enfermedad están muy sensibilizados con el tema y están convencidos de que los médicos no les hacemos caso”.

La enfermedad invisible

Eso piensa Blanca: “Mi médico de cabecera no me cree y se siente incómodo. Desde mayo hasta ahora me ha derivado a 9 especialistas, reumatólogos e internistas. Se queja también de que "Lyme, en su estado crónico, es una enfermedad casi invisible en nuestro entorno: sus síntomas afectan al aparato locomotor, al sistema neurológico y se asocia a otras patologías como la fatiga crónica, la fibromialgia, esclerosis múltiple, alzhéimer, etc”.

Además, como indica, las “pruebas diagnósticas oficiales arrojan falsos negativos -cercanos al 70 %-, y las personas enfermas no disponemos de un tratamiento adecuado mientras la infección va ganando terreno en todo nuestro organismo. Nos está matando lenta y cruelmente. Estamos siendo diagnosticados de otras muchas enfermedades autoinmunes, la mayoría llevando tratamientos contradictorios e incorrectos porque no todas las personas recuerdan tal picadura”, agrega.

En su lucha porque se escuche su voz, se ha unido a ALCE. Relata su vicepresidenta que se fundó "en 2015 y actualmente cuenta con 628 socios. Son enfermos o familiares. En todo lo que rodea a esta dolencia hay dos grandes grupos medico-científicos que tienen visiones encontradas. Esto produce que los afectados estén una situación muy compleja y de desamparo. Hablando sobre todo de Estados Unidos, están, por un lado, los intereses de las aseguradoras, farmacéuticas y de algún estamento médico que niegan la existencia del Lyme crónico. Por otro, están los médicos que lo tratan y los científicos que lo estudian. Esta polaridad afecta a la realidad de la patología en el resto del mundo, y se traduce en que los enfermos pasan de médico en médico, como Blanca, sin que logren un diagnóstico y tratamiento, o tarden años en conseguirlo”.

Sus consecuencias

Cristina Macía, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y reumatóloga en el Hospital Universitario Severo Ochoa de Leganés, explica que “las manifestaciones clínicas se dividen en tres fases consecutivas: localizada temprana (eritema migratorio en la piel), diseminada temprana (síntomas sistémicos) y enfermedad tardía. La artritis (inflamación articular) es la manifestación más común de la fase tardía (hasta en un 60% de los casos), afectando casi siempre a las rodillas. Aparece de forma brusca, pero su respuesta al tratamiento de la infección es buena en la mayoría de los pacientes. En las dos primeras fases de la enfermedad son más frecuentes las artralgias (dolor articular) y las mialgias (dolor muscular)”.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

Respecto al tratamiento, como indica el científico Oteo, "la mayoría de las características de la enfermedad responden a los antibióticos, pero el tratamiento temprano es más exitoso. En los cuadros avanzados, estos erradican la bacteria y alivian la artritis en la mayoría de afectados. Sin embargo, algunos pacientes con predisposición genética tienen artritis persistente aun después de que la infección haya sido eliminada, debido a que se mantiene la inflamación".

La esperanza para los afectados llega de su mano, que reconoce que "existe mucha investigación actual en este campo, encaminada a buscar test más específicos que seguro llegarán".

Salud
El redactor recomienda