Día Mundial contra la Depresión: nacen nuevas herramientas para abatirla
  1. Bienestar
Aumento de casos por la pandemia

Día Mundial contra la Depresión: nacen nuevas herramientas para abatirla

Los principales objetivos son mejorar el conocimiento de la enfermedad para reducir el estigma a través de las redes y ayudar a escoger las mejores 'apps' para su prevención

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Corren malos tiempos para la salud mental de la población, que se ha venido abajo por culpa de la pandemia y de la que advierten de forma reiterada los especialistas. De hecho, un 20% de las consultas de atención primaria se debe a depresión y ansiedad.

El rostro de cómo se sienten actualmente los españoles queda bien reflejado en el IV Estudio de Salud y Estilo de Vida de AEGON. En este informe se recogen apartados específicos que analizan la percepción de los españoles en relación con su salud emocional. Por ello, con motivo del Día Mundial de Lucha contra la Depresión, se dan a conocer los datos recogidos en el estudio que reflejan el riesgo de padecer enfermedades como esta, así como otras como la ansiedad o la ideación suicida.

Foto: Foto: iStock.

En primer lugar, la valoración media por parte de los españoles de su salud emocional, según establece este estudio, no llega al notable (6,78). Además de ser una puntuación menor que a la encontrada en la percepción de la salud física (7,13). Factores como la situación laboral, económica o familiar han afectado a que esta estabilidad emocional se tambalee en algunos casos, y puedan surgir síntomas relacionados con enfermedades como la depresión.

Mujeres y los más jóvenes

En concreto, el 20,6% de la población española encuestada presentaba síntomas compatibles con un posible caso de depresión o, al menos, sintomatología depresiva moderada. Esto significa que 1 de cada 5 personas podría presentar dificultades emocionales de tipo depresivo.

Instituciones como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) muestran también este 'oscuro panorama' en cifras: estiman una prevalencia de la depresión en España del 5,2 % y todo indica que los trastornos de salud mental se incrementarán de manera significativa a raíz de la pandemia.

Foto: Foto: Unsplash.

Para poner freno a los trastornos por salud mental han surgido nuevas iniciativas. Es el caso de Lundbeck, que pone en marcha la campaña Red Flags de la Depresión, con el objetivo de contribuir a mejorar el conocimiento de esta enfermedad para favorecer así su comprensión y reducir el estigma social que todavía pesa sobre ella.

La iniciativa -que podrá seguirse en las redes sociales de la compañía (Twitter y LinkedIn)- pone el acento en aquellos comportamientos y comentarios tóxicos o irrespetuosos -lo que en redes se ha denominado 'red flags' o banderas rojas- sobre la depresión. La depresión representa, además, una de las principales causas de discapacidad en adultos y adolescentes en todo el mundo, según la OMS.

Estas banderas rojas se materializan en falsas creencias, mitos e ideas preconcebidas acerca de la enfermedad que distan de la realidad, fruto del desconocimiento que todavía existe en torno a la depresión, banalizándola y perpetuando, de este modo, el estigma social y el 'autoestigma' de quienes la padecen. Algunas de ellas se relacionan con pensar que la depresión es solo tristeza, que se debe a la debilidad personal o que depende de uno mismo.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

La campaña propone, además, convertir esas 'red flags' en 'green flags' o banderas verdes, es decir, en mensajes veraces sobre la depresión que puedan servir de apoyo a todas las personas que viven con la enfermedad, brindándoles comprensión, escucha activa, empatía y acompañamiento durante su enfermedad, al tiempo que puede ser una herramienta de ayuda para las familias y entorno. Y anima, también, a los usuarios a compartir las 'red flags' que han escuchado o vivido sobre la depresión.

Para la doctora Rosa Molina, psiquiatra en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y presidenta de la Sección de Neurociencia Clínica de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, además de activa profesional en redes sociales, "las enfermedades de salud mental, en general, y la depresión, en particular, son trastornos complejos que requieren de un abordaje multidisciplinar". Y añade: "La sociedad necesita aprender a distinguir lo que es un trastorno como la depresión de un estado emocional de tristeza normal".

Foto: Foto: iStock.

En cuanto al papel que pueden jugar las redes sociales en la divulgación y mejor conocimiento de la salud mental, la psiquiatra considera que "pueden ser un aliado para llegar a la gente de forma rápida, captando su atención y con mensajes potentes que es difícil transmitir de otra manera".

En palabras de Susana Gómez-Lus, directora médico y de Acceso al Mercado de Lundbeck Iberia, "reconocer y conocer la depresión es un primer paso fundamental para salir de ella". En esta línea, asegura que el compromiso que tienen con la salud del cerebro les lleva a impulsar iniciativas "con el fin de combatir falsos mitos todavía hoy muy arraigados en nuestra sociedad que pueden dificultar la búsqueda de ayuda profesional para lograr un diagnóstico precoz y un tratamiento personalizado".

"El proyecto EvalDepApps es un instrumento para evaluar las aplicaciones de este ámbito"

Las aplicaciones móviles podrían ayudar tanto en la prevención como en el tratamiento de estos trastornos. Sin embargo, ¿cómo sabemos realmente cuáles son las aplicaciones que funcionan y si están validadas científicamente? Un equipo liderado por Carme Carrion, miembro del eHealth Center e investigadora líder del grupo de investigación eHealth Lab de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha puesto en marcha un proyecto para desarrollar una herramienta y una metodología que ayude tanto a pacientes como a profesionales a determinar cuáles son las mejores aplicaciones para la gestión de la depresión. El objetivo del proyecto EvalDepApps es diseñar un instrumento para evaluar las aplicaciones que se vayan utilizando en este ámbito para poder diferenciar las que pueden ser útiles y aportar valor.

Los riesgos de las aplicaciones de salud mental

En la actualidad se calcula que hay alrededor de 10.000 aplicaciones de salud mental, de las cuales, según datos preliminares de los investigadores, 250 se dedicarían al tratamiento, monitorización y acompañamiento de la depresión. "Actualmente, las aplicaciones consideradas como productos sanitarios deben seguir una regulación europea específica, pero la mayoría no se consideran como tal y a menudo las podemos encontrar en los repositorios de iOS y Android y las podemos descargar", señala Carrion.

Cualquier aplicación puede implicar riesgos en cuanto a la seguridad y la protección de datos, pero las aplicaciones del ámbito de salud mental pueden implicar un perjuicio añadido si la intervención que proporcionan no es la adecuada. "A menudo, estas aplicaciones no se dirigen a personas concretas y tienen un carácter demasiado general que hace que no sean útiles para la mayoría de personas que las utilizan. Por otro lado, hay pocas que se basen en evidencias científicas sólidas y, por lo tanto, existe el peligro de que recomienden intervenciones o terapias que no tengan ninguna validez o que incluso provoquen el efecto contrario al deseado", destaca la investigadora de la UOC.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

En este contexto, el sistema de salud necesita contar con herramientas fiables, seguras y efectivas para evaluar estas aplicaciones. "De este modo, los profesionales tendrán más información para prescribir aplicaciones sin riesgo para el paciente y con las máximas garantías sobre su potencial efectividad y los pacientes podrán establecer también cuáles son las aplicaciones mejor valoradas y las que están disponibles en los repositorios habituales", añade Carrion.

Análisis de las aplicaciones y de los criterios de evaluación

El proyecto revisará las aplicaciones que hay actualmente para tratar, monitorizar y acompañar a las personas con depresión. También analizará qué estrategias se están empleando hoy en día para evaluar este tipo de aplicaciones, ya que no hay ninguna regulación oficial ni tampoco consenso sobre cuáles son los criterios que deben evaluarse para considerar que una aplicación de salud es lo suficientemente segura y efectiva.

Foto: Foto: iStock.

"Hay diferentes iniciativas que evalúan soluciones de salud móvil, pero esta evaluación suele ser parcial. Así, la validación y evaluación de las aplicaciones de salud no cuenta todavía con una metodología consensuada, rigurosa y completa de sus riesgos, beneficios, gastos, impacto social e impacto organizativo, aspectos éticos y legales", explica Carrion.

Para llevar a cabo esta tarea, los investigadores parten de la experiencia obtenida durante un proyecto previo llevado a cabo por parte del mismo equipo, EvalApps, que creó un sistema de evaluación para las aplicaciones que ayudan a la gestión del sobrepeso y la obesidad. En este proyecto anterior se establecieron criterios comunes para la evaluación de todo tipo de aplicaciones, al margen de cuál fuera su objetivo final: la seguridad y la privacidad de los datos, la usabilidad, la fiabilidad, el grado de desarrollo y la funcionalidad.

Pandemia Salud mental Salud
El redactor recomienda